Sebastián de Origuen, vecino y mercader de este pueblo, en conformidad del auto del 9 de febrero de este año, manifestó haber metido en su tienda 200 pesos de mercaderías, cacao, jabón, candelas de cebo y cera, camarones y otras cosas que montan la dicha cantidad, y de lo que vendiese acudirá a pagar la Real Alcabala de Su Majestad.\n
Sebastián de Origuen, vecino de este pueblo, manifestó una fanega de cacao y 10 manojos de tabaco para vender.\n
Sebastián de Origuen, vecino de este pueblo, manifestó 200 pesos de oro común de mercaderías de Castilla y de la tierra para vender en su tienda y entre esta cantidad una fanega de cacao de Caracas y 4 arrobas de azúcar, poniendo la postura de tomín y media la libra.\n
Sebastián de Origuen, vecino y mercader de este pueblo, manifestó 2 botijas de vino para vender en su tienda, traídas de la Nueva Veracruz por mano de don Lorenzo de Cubas, vecino de este pueblo.\n
Sebastián de Origuen, vecino y mercader de este pueblo, manifestó tener 80 pesos de mercaderías en jabón, candelas de cebo, cacao, 2 huipiles, 2 naguas y 2 libras de anís, que le trajeron de arriba para vender en su tienda.\n
Sebastián de Origuen, vecino y mercader de este pueblo, manifestó 100 pesos de mercaderías en azúcar, cacao, jabón, manteca y otras menudencias, que le trajeron de la ciudad de los Ángeles para vender en su tienda.\n
Se tomó la razón de Sebastián de Origuen, vecino de este pueblo, manifestó 100 pesos de mercadería para vender en su tienda, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Sebastián de Origuen, vecino de este pueblo, manifestó 60 pesos en azúcar, jabón, candelas de cebo y de cera, unas tilmas y huipiles, y otras menudencias que tiene en su tienda para vender y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Sebastián de Origuen manifestó 2 arrobas de azúcar para vender en su tienda.\n
Sebastián de Origuen manifiesta 3 arrobas de pescado para vender en su tienda.\n