Tomás de Rojas, hijo de Juan de Rojas, dueño de carros, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en servicio de sus carros a los siguientes indios e indias: Miguel y Francisca, su mujer; Lucas, soltero; Diego y Catalina, su mujer; Juan Diego, soltero; Melchor e Inés, su mujer; Nicolasillo, muchacho; Agustincillo, soltero; Dieguillo, soltero; Juan, soltero; Juan, muchacho, soltero; Juan, indio, soltero; Juan y Ana, su mujer; Diego y Jerónima, su mujer; Melchorillo, muchacho; Juana, india, viuda. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo.
Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Díaz, mayordomo de la cuadrilla de carros de Antonio de Veira, vecino de la ciudad de los Ángeles, quien manifestó los indios e indias que bajan en dichos carros para la Nueva Veracruz: Jusephe [José], indio Capitán, y [Carmela] su mujer; Francisco, soltero; Francisco y Magdalena, su mujer; Domingo, muchacho; Gasparillo, soltero; Agustincillo, soltero; Juan Diego y María, su mujer; Domingo y Mariana, su mujer quedó arriba; Juan Diego, soltero; Lucas y María, su mujer; Juanillo, soltero; Miguel de Silva y Mariana, su mujer; Juanillo, soltero; Juan Cristiano, soltero; Juan, muchacho; Francisco el pastor, soltero; Francisco, muchacho; Gerónimo [Jerónimo], soltero; Juan, soltero; el Corregidor le notificó que a la vuelta del viaje acuda a este registro.