Don Manuel Antonio de Alonso, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, exhibió escritura de 17 de junio de 1771 en la que se obliga a la Compañía de don Manuel Rivero e hijos, a pagar en este reino a la titulada compañía Alonso y Fragua, la cantidad de 6, 660 pesos, que a riesgo de mar le suplió en Cádiz don Joaquín Felipe Dolorea, y por haber recibido dicha cantidad de don Luis Francisco Navarro, Maestre del Navío nombrado la Vegoña, de que es dueña dicha compañía, don Manuel Antonio de Alonso da por cancelada la dicha escritura.
Don José Cristóbal de Abreu, vecino español ultramarino y viandante, otorga poder especial a don Manuel Rivero y a don Antonio Trianes, vecinos de España y residentes en este pueblo de Jalapa, para que lo obliguen por cualquier cantidad de pesos de oro, plata, ducados, de cualquier mercadería y efectos que comprara fiados, los cuales pagará en el tiempo y plazo que le señalen, así como para que tomen cualquier mina, la hagan medir, estacar, poblar y labrar, sacando metales, y se encarguen de sus asuntos administrativos.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como albacea del Sargento Manuel Riveros y tutora de sus menores hijos, declaró que unas casas ubicadas en un lugar llamado el Mesón del Bazo, en la nueva ciudad de Veracruz, propiedad de su difunto marido, se remataron en el Capitán Sebastián de la Peña, vecino de dicha ciudad; y Ana de Alfaro, su legítima mujer, las heredó y ha labrado en ellas, sin embargo, la susodicha recela de que tuvieran alguna carga o censo; por lo tanto, Doña Teresa de la Gasca y Ortega, otorga que las referidas casas están libres de hipoteca, gravamen, censo, capellanía u otra enajenación.
Don Manuel Antonio de Alonso, natural de España y vecino del pueblo de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 9, 600 pesos, los cuales recibe de don Manuel Rivero, vecino de España y residente en este pueblo.
Doña Juana Gertrudis Cardeña, vecina de Jalapa, doncella, mayor de 25 años, vende a Marcela Baizabal y a María Polonia Velázquez, viuda de Francisco Cortés, una casa y solar ubicado en la Calle de la Amargura con la que hace frente, al norte linda con casa de los herederos de don Manuel Rivero, al oriente con casa y solar de doña María Montañés de la Cueva y al sur con casa de la capellanía que sirve el Licenciado Juan Bernardo Díaz Mier. La venta se hace en 800 pesos que le han pagado de contado.
Doña Lucía Josefa Ortiz de Zárate, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don José Mateo Rubio Roso, como tutora y tenedora de las personas y bienes de sus hijos menores, otorga que debe a don Santos de Uriarte, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, 4, 027 pesos 6 y medio reales que importaron varios efectos de Castilla que le ha comprado para con sus utilidades mantenerse ella y sus hijos, los cuales se obliga apagar dentro de seis meses y para el seguro pago de la deuda hipoteca dos casas una contigua a la otra haciendo esquina en la calle de la Amargura con la que hace frente la principal y del otro lado esquina y casa de los herederos de don Manuel Rivero, al sur linda con casa de doña Rita Morales, al poniente con casa que fue de doña María Romero y al norte con calle que llaman de la Caridad.
Antonio Luis, a cuyo cargo está la Venta de la Rinconada, dio su poder cumplido al Sargento Manuel Rivero, vecino de Jalapa, para que en su nombre arriende de los naturales de este pueblo el mesón que tienen en él, al precio, plazos y condiciones que le pareciere.
El Capitán Maneul Rivero, vecino de La Antigua Veracruz, dio su poder cumplido a Gonzalo Durán, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre cobre de las personas que le daban los pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes muebles y raíces; y para que pueda aceptar la venta que tiene tratada con Nicolás de Guevara, vecino de la ciudad de Los Angeles, de una casa ubicada en este pueblo, en la calle principal que va de la plaza al llano de Macuiltépec, la cual linda con casas de Juan de Chávez y con casas de los hermanos del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, en el precio de 700 pesos.
Don José de Ugarte, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que como albacea de Francisco Pérez de Arellano, pidió facción de inventarios, los que concluidos, se mandó sacar a pregón una casa que se remató en don Andrés Rodríguez, quien declaró hizo la postura a nombre de don Luis Antonio Ortiz de Zárate; dicha casa es de madera y tejas con el sitio que le corresponde, ubicada en la Calle de la Amargura con la que hace frente hacia el oriente y del otro lado casa de don Domingo Mier y otra del difunto don Manuel Rivero, al frente tiene 62 ¼ varas y de fondo 63 1/3 de varas hasta terminar hacia el norte por la parte más corta, donde hace esquina con la casa del difunto don José de Ochoa en 18 varas, al fondo linda con el callejón que llaman de la Sierpe, hacia el poniente y al sur con casa y solar de don Laureano Teixa de Senande. Cuya casa otorga que la vende al mencionado Luis Antonio Ortiz de Zárate, en 1, 730 pesos, quien se obliga a reconocer un censo redimible de 300 pesos, 175 de ellos a favor del Convento de San Francisco y 125 a la iglesia parroquial, pagando 5 % anuales.
María Rosalía Díaz Mier, doncella, mayor de 25 años, hija de Domingo Díaz Mier y de Juana Jiménez Román, vecina de este pueblo, otorga que vende a Laureano Teixa de Senande, Teniente de Correo Mayor, un pedazo de solar con 17 varas de frente y 55 ½ de fondo; dicho solar linda por el oriente con casa de María Montañés de la Cueva, al norte con la de Manuel Rivero, al poniente con la Calle de la Amargura y al sur con las casas de la capellanía que posee el Licenciado Juan Bernardo Díaz Mier, propiedad que heredó de Ana Jiménez. La venta se hace en 350 pesos.