Álvaro Correa, otorga su poder a Juan de Estrada para que pueda cobrar de Agustín Montero y de sus bienes 139 pesos de oro común, que como fiador del susodicho, ha lastado y pagado a Julián de Olmeda.
Juan Sánchez, vecino de este pueblo, da su poder a Álvaro Correa para que pueda parecer ante la justicia de Huatusco a pedir el cumplimiento de una carta de servicio que Juan, indio natural de San Juan, le hizo por un año a razón de 18 pesos.\n\n
Antonio de Aguilar y Álvaro Correa se obligan de pagar a [Juan] de Moya, quien tiene poder de Julián de Olmeda, 139 pesos de oro común que Agustín Montero debe al susodicho Olmeda.
Álvaro Correa, tratante, se obliga a pagar a Diego Pérez de los Ríos, 143 pesos de oro común, los cuales le debe.\n\n
Álvaro Correa se obliga de entregar a Antonio de Aguilar o a Juan de la Rea, o a la persona que los susodichos mandaren, 40 quintales de harina hecha de trigo, puesta y entregada en el puerto de San Juan de Ulúa, los cuales son por los que el susodicho Antonio de Aguilar le pagó en reales de plata, a 18 reales quintal.\n\n
Álvaro Correa se obliga de pagar a Antonio [Antón] de Palma, vecino del pueblo de Tecamachalco, 132 pesos y medio de oro común, los cuales son por razón de 150 fanegas de trigo.\n\n
Álvaro Correa se obliga de pagar a Francisco de Oliveros y a Juan Blanco, 66 pesos de oro común, los cuales son por razón de una mula y un macho cerrero que de los susodichos compró.\n\n
Julián de Olmeda, vecino de la ciudad de los Ángeles, declara haber recibido de Álvaro Correa, 139 pesos de oro común que el susodicho y Antonio de Aguilar se comprometieron a pagar por Agustín Montero, por lo que otorga carta de pago en forma y da por libre y finiquito al dicho Álvaro Correa y Agustín Montero.