Luis González, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, dijo que se querelló criminalmente con Sebastián Marín y Antonia de Zavaleta, su mujer, sobre y en razón de que estando él casado legítimamente con la mencionada, ellos habían cometido delito de adulterio, en cuya virtud la Real Justicia expidió mandamiento de prisión contra ellos y embargo de bienes contra el agresor, pero por hacer servicio a Dios de su grado y buena voluntad estando cierto y bien informado de lo que en este caso le conviene hacer, los perdona de todo cargo y culpa que han tenido, por lo cual queda sin efecto el pleito para que cada uno sea libre de cualquier cárcel y así también se les desembarguen sus bienes.
El Contador Alberto Duarte Correa, estante en este pueblo, dio su poder cumplido a Luis González, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y en favor del Capitán Juan Navarro, vecino de ella y Capitán de infantería de la Compañía de los Pardos, le obligue por 680 pesos de oro común o la más cantidad que le entregare, por hacerle buena obra al otorgante, durante un año a partir de la fecha que se firme la obligación y para la seguridad de la paga, hipoteque una casa de madera en la dicha ciudad y una esclava nombrada Catalina de tierra carabalí.
Don Antonio Juille y Moreno, de esta vecindad, dijo que don Eustaquio Castro, de esta misma vecindad, se halla en la real cárcel a resultas de la causa criminal que se está formando en el juzgado del Señor Alcalde, contra su sobrino don José Mariano Castro por el homicidio que éste perpetró contra Luis González, y resultando don Eustaquio no tener participación en el homicidio, el mencionado Juille se constituye en fiador y carcelero por si acaso el juzgado solicita su comparecencia.
Don Antonio González de Miranda, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, solicita cancelación de escritura por la cantidad de 4, 240 pesos de oro común, que ha recibido por mano de don Francisco Antonio Díaz y Herrero en nombre de don Luis González, Segundo Piloto del Navío nombrado El Jasón, cantidad por cuenta de don José Joaquín Bercher y don Miguel Roittg y Ferrer, vecinos de Cádiz.
Don José Ceballos de Burgos, dueño de su ingenio de azúcar en esta provincia, dio su poder cumplido a Luis González, residente en dicho ingenio, para que en su nombre ajuste cuentas con el Lic. Pedro Ortiz, presbítero; asimismo, para que cobre de Juan de Chávez, vecino de Huamantla, 301 pesos de oro común que por él pagó.
Don Francisco Antonio Díaz y Herrero, don Carlos Díaz y Herrero y don Sebastián Díaz y Herrero, vecinos de España y residentes en este pueblo de Jalapa, en nombre de su tío don Juan Antonio Herrero, solicitan cancelación de escritura por la cantidad de 9,263 pesos 5 reales de oro común, que han recibido de don Luis González, segundo piloto del navío nombrado El Jazón, por concepto de escritura a riesgo de mar.
Don José de Ceballos y Burgos, residente en su ingenio Nuestra Señora del Rosario, dijo haber dado poder a Eugenio Fernández de Ledezma, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre recibiese 16 000 pesos de oro común, que los señores inquisidores apostólicos de Nueva España le dieron a censo impuesto en este ingenio, y por ausencia del susodicho, para recibir los referidos pesos, otorgó su poder a Luis González y Alonso Montero, vecinos de esta jurisdicción.
Don José Ceballos y Burgos, dueño del ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora del Rosario, dio su poder cumplido a Luis González, vecino de la nueva Veracruz, para que liquide y ajuste cuentas con Domingo de Ipenarrieta y Juana Daza, en razón a 5000 pesos que le prestó Sebastián de Prado, primer marido de la susodicha.
Don Francisco Antonio Díaz y Herrero, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, en nombre de su tío don Sebastián Herrero, vecino de Cádiz, solicita cancelación de escritura por la cantidad de 5,040 pesos de oro común, que ha recibido por mano de don Ignacio Muñoz, vecino de la Nueva Veracruz, en nombre de don Bruno Ezeta, Teniente de Navío, y de don Luis González, vecinos de la Ciudad de Cádiz y residentes en el puerto de la Nueva Veracruz, por concepto de escritura de riesgo de mar.
Don Pedro Miguel Robledillo, natural de la Nueva Veracruz y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Diego de Robledillo y de doña María Cendoya, difuntos, otorga poder a don Luis González, vecino de la Nueva Veracruz, para que venda una casa ubicada en dicha ciudad de Veracruz en el callejón que llaman de Flores.