Doña María Josefa de Torres y Armenta, mujer legítima de Ventura de Acosta, vecina de la provincia de Jalapa, hija del Capitán Tomás de Torres y Armenta, dijo que su padre le dejó 796 pesos de oro común, pero por ser menor de edad, se pusieron a censo sobre unas casas ubicadas en la Nueva Ciudad de la Veracruz que fueron de Francisco de Herrera, cuya cantidad y sus réditos se le están debiendo. En virtud de ello otorga poder especial a José Ramos, vecino de esta jurisdicción y residente en la Ciudad de México, para que en su representación pida, demande y cobre el principal y sus réditos corridos, especialmente sobre la casa que tiene hipotecada.
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles, que el Capitán Gaspar de Herrera remite a Oaxaca, en recua de Francisco de Herrera para entregar al Sargento Benito Alonso.\n
Francisco de Orduña, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a Francisco Luis, Diego de Santa Cruz, y a Francisco de Herrera, para que parezcan ante Su Majestad y la Real Audiencia, y pongan demanda a su Real Fisco y a las personas que poseen en encomienda el pueblo de Santiago Tecali, que fue dado en encomienda a su padre Francisco de Orduña, hace más de 60 años.
Ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor por Su Majestad en este partido, se tomó la razón de 2 pipas de vino y 2 barriles que lleva Francisco Herrera, para entregar en Oaxaca al Sargento Benito Alonso; asimismo lleva otras 4 pipas de vino en 24 barriles que van en la recua de Mateo de la Serna, para entregar en la citada ciudad a Joseph [José] Martín.\n
Se tomó la razón de 3 pipas de vino en 18 barriles que lleva Francisco de Herrera en su recua para entregar en Oaxaca al Sargento Benito Alonso.
Se tomó la razón de 6 pipas de vino en 36 barriles, que lleva Joseph [José] de Ojeda para entregar en la Puebla a Francisco de Herrera.\n
El Capitán Don Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa y su provincia, con agregación de la de Jalacingo, dijo que por cuanto el pueblo de Naolinco dista cinco leguas de Jalapa, y está muy poblado con españoles, indios y otros géneros de gente, y en él no hay teniente que administre la justicia, nombró a Don Francisco de la Barrera Gayón, español, en quien concurren las partes y calidades necesarias, por tal Teniente de Naolinco, para que en él administre justicia a las partes que se la pidieron.