Don Antonio Fernández de Velasco, vecino de la población de la Hoya y presente en este suelo, otorga poder especial a don Rafael de la Mora, de esta vecindad, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, le cobre a don Antonio Hernández cantidad de pesos que le adeuda, sobre cuyo particular dará el comparente las respectivas instrucciones a dicho apoderado.
Sem títuloEl Presbítero don José Vicente Espino, otorga que vende, cede y traspasa a favor de Diego Melchor, vecino de Tehuacán, residente en esta Villa, un molino o trapiche de moler caña, con sus casas y jacales, tierras y campos de caña, muebles, útiles y herramientas, con todo lo demás que le es anexo, situado en la Doctrina de Xicochimalco, de esta Jurisdicción, el que se nombra Chapulapa, que linda por el sur con el río así llamado, por el oriente desde el paso de Chichilan, con tierras de Antonio Hernández, y otro pedazo de Chimalpablo, desde dicho paso busca el lindero mirando al norte hasta la cumbre de la loma donde está un palo blanco grueso, dicha tierra tiene 300 varas del paso a la cumbre de dicha loma, hasta coger la medianía, lindando con el terreno de Pedro Celestino, y a la vuelta de la zanja de arriba hasta lindar con la de Francisco Hernández, y topar con el río mencionado. La venta se hizo por precio de 1500 pesos.
Don José Alonso, Gobernador del pueblo de Tlacolula, don Antonio Hernández y don Agustín Mendoza, Mayordomos de la Cofradía del Divinísimo Señor Sacramentado, otorgan poder al Licenciado José Antonio de León Hernández Cordero, Abogado de la Real Audiencia de México y vecino de la ciudad de Puebla, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Se tomó la razón de 2 barriles de vino, que lleva Diego de Espinosa en su recua, para entregar a Antonio Hernández en la Puebla.\n
Se tomó la razón de 8 pipas de vino en 48 barriles que lleva Antonio Benítez en su recua, para entregar en México a Pedro de Zeberriche [Severriche] y a Antonio Hernández.\n
Juana Alvarez, vecina de Jalapa, dio carta poder a su marido, Francisco Jaimes para que en su nombre pida cuenta de los bienes que su padre le dejó al morir, a Antonio Hernández, vecino de San Juan Iztacamaxtitlán
Pedro Rodríguez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Lepe en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Rodríguez y Catalina Hernández, ya difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que adeuda a Pedro Miguel, vecino del pueblo de San Antonio; a Pedro de Escolar, Antonio Gómez, Antonio Hernández, Juan Barba, Juan Pérez en la Veracruz, Juan Moreno, Francisco Tinoco, vecino de pueblo del Orizaba. Menciona por sus bienes a un negro esclavo llamado Francisco, veinte y ocho mulas y machos de recua aparejados, una suerte de tierras y solar. Señala que fue casado con [roto] Gómez, ya difunta, hija legítima de Juan Gómez Camacho y María Mar[roto], dentro del matrimonio tuvieron una hija de nombre Catalina. También declara que contrajo segundas nupcias con Agustina Vázquez, hija legítima de Salvador Vázquez [roto] Sánchez, la cual le dio dote 500 pesos, de cuyo matrimonio tienen un hijo. Nombra albaceas a la citada Agustina Vázquez y al Capitán Juan de Miranda, vecinos de esta villa, y como herederos universales a sus dos hijos y como tutora curadora de ellos a dicha Agustina Vázquez.
Antonio Hernández “el Viejo”, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Capitán Nicolás Blanco, Alcalde Ordinario de esta villa, un negro su esclavo nombrado Diego, de edad de veintidós años, criollo, nacido en su casa, el cual vende por esclavo cautivo, sujeto a servidumbre, asegura que no tiene vicio, tacha de borracho, ni huidor, ni enfermedad pública ni secreta. Lo vende en precio de 300 pesos de oro común.
Sem títuloEl Alguacil Mayor Gregorio Martínez de Solís, Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba por Su Majestad y vecino de ella, vende a Antonio Hernández, vecino de esta villa, un cuarterón de solar que se compone de 12 varas de frente y 25 de fondo, ubicado en la calle que sale de la plaza Pública para la ciudad de la Nueva Veracruz, que linda por una parte con casas de Pedro Trillo de Figueroa y hace frente, calle en medio, con casa y solar de José Barrales, maestro sastre, y por el fondo con solar de dicho Pedro Trillo. Solar que hubo y compró de Sebastiana de la Cruz Barbero, viuda de Agustín Alfonso, y hoy lo vende por libre de deuda, empeño e hipoteca, al precio de 60 pesos de oro común, horros de escritura y alcabala.
Sem títuloNicolás Rodríguez del Pulgar, natural del pueblo de Quichula [Quechula], jurisdicción de la ciudad de Tepeaca y vecino de un rancho en términos de la villa de Córdoba, hijo natural de Diego de Trujillo del Pulgar, difunto, y sin conocimiento de madre, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara haber estado casado con María Ángel, difunta, con quien procreó a Diego y Juan [Rodríguez], mayores de veinticinco años. Asimismo, declara estar casado por segundas nupcias con Antonia Ramírez, con quien ha procreado a Juan Rodríguez, de doce años de edad, y Manuela Rodríguez, de diez años de edad. Declara por bienes lo que se halle de las puertas adentro de su casa; doce vacas de vientre, doce becerros y seis yeguas; dos solares en esta villa, que compró a Antonio Hernández y a Diego Lucas; además, el derecho que tiene sobre el rancho donde habita, por la merced que le concedió el Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa, con el gravamen de 8 pesos de renta cada año. Nombra como albaceas a Manuel de Piña y Nicolás de Gurrola, vecinos de esta villa. Y por herederos universales nombra a sus hijos.
Sem título