Doña Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa, viuda del tesorero Diego de Gamboa, declaró haber vendido a Don Carlos de Sámano y Quiñones un negro llamado Sebastián, de nación Angola, en 300 pesos; y habiendo muerto el susodicho Don Carlos, su madre Doña Luisa Ponce de León le pidió le otorgase carta de venta en su favor, atento a lo cual, doña Sebastiana del Moral vende a Doña Luisa Ponce de León, el referido esclavo en el precio antes señalado.
Alonso González, dueño de su recua, vecino de Jalapa, recibió de Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, Alcalde Mayor que fue de esta provincia, 867 pesos de oro común en reales y 611 barajas de naipes, contadas y enjutas, para entregar en la ciudad de México a Luis de Tovar Godínez, Escribano Mayor de la Gobernación de esta Nueva España, para la fecha de esta carta en 20 días primeros siguientes.
Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, tutora y curadora de su hijo Carlos de Sámano y Quiñones, residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Don José de Salinas, residente en esta provincia, para que en su nombre rija, gobierne y administre las haciendas e ingenio nombrado San Miguel Almolonga, aviándolo de lo necesario y los frutos que de ella sacare los venda en los precios que concertare.
Bartolomé de Lecea y María de la Cruz de Villanueva, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden a Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, residente en este pueblo, un negro esclavo nombrado Nicolás de Santa María, criollo de Jalapa, de 20 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarlo de tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública o secreta por el precio de 200 pesos de oro común, los cuales ha de pagar para de la fecha de esta carta en 20 días.
Doña Luisa Ponce de León, viuda de Don Juan Sámano y Quiñones, vecina de la ciudad de México, residente en su ingenio de (San Miguel) Almolonga, jurisdicción de Jalapa, en nombre de Luis de Tovar Godínez, Escribano Mayor de la Gobernación y Guerra de esta Nueva España, como patrono de la capellanía patronato lego que fundó de 4 000 pesos de principal sobre dicho ingenio de azúcar, nombró capellán del citado patrono al Bachiller Fernando de España, presbítero, para que sirva la referida por el tiempo que Don Luis de Tovar Godínez lo estime.
Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Juan de Sámano y Quiñones, curadora de su hijo Carlos de Sámano y Quiñones, dio su poder cumplido a Don José Salinas para que en su nombre ajuste cuentas pendientes con Don Francisco de Escalante y Meza, vecino de la ciudad de Los Ángeles, y para que pueda vender 4 esclavos negros de su propiedad, y a su dita y crédito compre 3 o 4 negros en los precios que concertare.
Testamento de Don Carlos de Sámano y Quiñones, vecino de esta provincia y natural de la ciudad de México, hijo legítimo del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones y de Doña Luisa Ponce de León.
Doña Aldonza de Vargas, viuda vecina de Jalapa, como tutora y curadora de su hija María de Vargas, pidió a Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, que recibiendo información, le dé licencia para otorgar con su menor hija un poder con la finalidad de hacer una escritura de transacción, con Doña Luisa Ponce de León, sobre una donación de 3 000 pesos que hizo Don Carlos de Sámano y Quiñones a su hija María de Vargas.
Para la dicha información, ante Don Antonio Rosel y Lugo, Doña Aldonza de Vargas, en nombre de su parte, presentó por testigo a Lucas Cardeña Malpica, mercader, vecino de Jalapa, de quien se recibió juramento y dijo conocer a todas las partes, la cláusula del testamento de Don Carlos de Sámano y Quiñones mandó 3,000 pesos a María de Vargas, y para su cobranza le han puesto pleito a Doña Luisa Ponce de León, la cual trata de concertarse con las dichas Doña Aldonza y su menor para obviar pleitos, y a este testigo le pareció acertado dicho concierto y en utilidad de la menor.
Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, su albacea, tutora y curadora de su hijo menor Don Carlos de Sámano y Quiñones, dio su poder cumplido a Don José Salinas, vecino de Jalapa, que de presente hace viaje a la ciudad de México, para que representando su persona parezca ante cualesquier jueces de Su Majestad y en los pleitos que estuvieren pendientes contra los bienes de su finado esposo, y haga los pedimentos, demandas, contestaciones, informaciones y dé los papeles, recaudos y escrituras que convengan; especialmente, de los herederos del Contador Blas de Pedroza, en cuyo poder estaban unos títulos de casas y tierras que le pertenecen. Asimismo, para que cobre los pesos de oro y demás bienes raíces y muebles que le pertenezcan, y para que pueda vender un esclavo negro nombrado Mateo Congo, de más de 30 años de edad que tiene en la ciudad de México. Y por cuanto el Lic. Don Alvaro de Sámano y Quiñones, hermano de su marido, dio poder a Luis de Tovar Godínez para que hiciese testamento, en este revoca una donación que le hizo a su esposo, según ha tenido noticia, como madre y tutora de Don Carlos de Sámano y Quiñones, sucesor en los derechos de su padre, dio este poder al dicho Don José Salinas para que la represente en dicho testamento.