Juan Fernández de Calleja, criador de ganado mayor, vecino de la ciudad de Los Ángeles, dio su poder cumplido al Lic. Don José de la Peña Tejeda, clérigo, presbítero, y a Juan Gómez Ortiz, para que en su nombre sigan y fenezcan en todos grados e instancias el pleito contra Bernarbé Bravo por haber faltado al cumplimiento de ciertas condiciones en la compañía que formaron en los frutos y esquilmos de la hacienda de ovejas de Don Francisco y Don Carlos de Luna y Arellano, y en los de una hacienda de labor nombrada San Mauricio.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de San Pedro Buenavista, en esta provincia, y Antonio de Guadalajara y Orduña, su hijo legítimo y de Doña Ana de Guadalajara[Ana de Guadalajara y Castillo], el primero como actual poseedor del mayorazgo y el segundo como heredero del mismo, dieron su poder cumplido a Amador Gutiérrez, a Pedro Matienzo y a Juan Martínez, Procuradores en la Real Audiencia de México, para que los obliguen por escritura de censo en favor de Don Francisco de Luna y Arellano, de Don Carlos, Don Diego, Doña Agustina y Doña Alvara, sobrinos del referido Diego de Orduña, a pagar 2 000 pesos de oro común de renta en cada un año y 40 000 pesos de principal, el cual censo se imponga sobre el ingenio de San Pedro Buenavista, casas, esclavos, tierras, ganados, y otros bienes del mayorazgo.