Gabriel de Huerta, vecino de la provincia de Jalapa, vende a don Alonso Sánchez, un negro llamado Fabián, criollo, ladino, de hasta 20 años, en 420 pesos de oro común.
Bartolomé de Natera, Hermano Mayor del Hospital de Perote, arrendó a don Alonso Sánchez una venta en los llanos de Perote, por tiempo de dos años y al precio de 120 pesos de oro común anuales.
Jerónimo Domingo, indio de Altotonga, se obliga de servir a don Alonso Sánchez en lo que le mandare durante siete meses, por razón de haber gastado el segundo, la cantidad de 15 pesos en la búsqueda de doña Justina, mujer de Gerónimo Domingo.
Juan de Argueta con poder de Inés Alvarez Galeote, vende a don Alonso Sánchez, residente en la Venta de Perote, un sitio de tierras nombrado Tenextepec, situado en términos de Tecamachalco, por el precio de 80 pesos de oro común.
María Rodríguez, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Jacinto Hernández, su esposo, para que en su nombre y de común acuerdo, venda un solar que tiene en la nueva ciudad de Veracruz, ubicado en el callejón del Lic. Alonso Sánchez, en el cual está impuesto un censo de 120 pesos de principal, en favor de los religiosos del Convento de Santo Domingo de la dicha ciudad, en el precio que mejor le pareciere.
Alonso Sánchez, hermano mayor y administrador del hospital de Jalapa, vende a Francisco Hernández de la Higuera un esclavo negro, bozal, llamado Gonzalo, de nación Angola, de hasta 25 años, por el precio de 400 pesos de oro común.
Esteban Gómez, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio poder al Lic. Mateo Hidalgo, presbítero, vicario del partido de Jalacingo, para que cobre en su nombre a don Alonso Sánchez, vecino de los llanos de Perote, 65 pesos de oro común por una escritura de obligación de plazo pasado.
Alonso Sánchez, hermano mayor y administrador del Hospital de Perote, arrendó a don Antonio Hernández, residente en su estancia de Cocoltepeque, jurisdicción de San Juan Iztacamaxtitlán, 4826 ovejas por tiempo de tres años, y se obligó a pagar 70 pesos de oro común anuales por cada millar.
Francisco Hernández, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a sus criados Alonso Gallego y Alonso Sánchez, para que en su nombre puedan hacer cualquier diligencia en defensa de sus tierras.
Alonso Sánchez, hermano mayor y administrador del Hospital de Perote, arrendó a Juan Hernández Salado, residente en los llanos de Iztacamaxtitlán, 1100 cabras por tiempo de cuatro años, y se obligó a pagar 180 pesos de oro común por cada millar.