Otro codicilio del Capitán Alonso Sánchez, vecino de la nueva Veracruz, estante en este pueblo y enfermo en cama, por el cual revocó una cláusula del codicilio del 3 de junio del presente año, y dispuso que su cuerpo sea enterrado en la iglesia del Convento de San Francisco, por ser hermano de la cofradía de la Tercera Orden del Señor San Francisco y el novenario de misas se digan en el dicho convento; de los 100 pesos de limosna que ordenó se diesen al hospital, mandó que sólo se le den 50 pesos porque su entierro se verificará en el monasterio de San Francisco. Liberó de su cautiverio a cuatro esclavos, e hizo un inventario de los bienes que trajo de la ciudad de Veracruz.
Agustina Sánchez, vecina de esta villa de Córdoba, hija legítima de Alonso Sánchez, difunto, otorga poder a Diego de la Cruz, vecino de esta villa, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre de Angelina María, madre de la otorgante y vecina de Orizaba, la cantidad que le tocare por razón de ser hija legítima y heredera de Alonso Sánchez.
Zonder titelGabriel de Huerta, vecino de la provincia de Jalapa, vende a don Alonso Sánchez, un negro llamado Fabián, criollo, ladino, de hasta 20 años, en 420 pesos de oro común.
Bartolomé de Natera, Hermano Mayor del Hospital de Perote, arrendó a don Alonso Sánchez una venta en los llanos de Perote, por tiempo de dos años y al precio de 120 pesos de oro común anuales.
Jerónimo Domingo, indio de Altotonga, se obliga de servir a don Alonso Sánchez en lo que le mandare durante siete meses, por razón de haber gastado el segundo, la cantidad de 15 pesos en la búsqueda de doña Justina, mujer de Gerónimo Domingo.
Juan de Argueta con poder de Inés Alvarez Galeote, vende a don Alonso Sánchez, residente en la Venta de Perote, un sitio de tierras nombrado Tenextepec, situado en términos de Tecamachalco, por el precio de 80 pesos de oro común.
Se tomó la razón de 124 barriles de vino que lleva Alonso Sánchez en su recua, para entregar en Oaxaca al Capitán Pedro de Bustamante. Asimismo lleva otros 80 barriles de vino para Benito Muñoz.
Martín Sánchez Cardeña, hijo legítimo de Pascual Sánchez y María Cardeña difuntos, vecinos que fueron del lugar de Lucena del Puerto del Condado de Niebla Reino de Castilla, de donde es natural y al presente residente en esta villa de Córdoba, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara ser casado con Olaya Gómez, que dejó en el valle de Nicaragua, jurisdicción de la ciudad de Granada, cuando vino al Reino de la Nueva España, de cuyo matrimonio tuvieron una hija de nombre Teodosia Gómez, asimismo, la dicha su mujer quedó preñada y no ha sabido “lo que parió”. Señala que le son deudoras las personas siguientes: Juan Ortiz de los Santos, mulato libre; Alonso Sánchez, mestizo albañil; Juan de Monteagudo, Pascual de Peralta, Baltazar Domínguez, Andrés de Asiago, Pedro Casados y Bartolomé de Brito [Lomelín]. También declara que debe a las personas siguientes: Joseph [José] García Siliceo, Antonio de la Barrera, Juan Gutiérrez de Aguilar, Benito Rendón y Andrés González. Declara por sus bienes un caballo, dos petacas de cuero con cadena, ropa y otros artículos que se mencionan en la escritura. Nombra como albacea testamentario a Juan Rodríguez Durán, vecino de la villa de Córdoba, y del remanente que quedare de todos sus bienes instituye como universales herederos a Teodosia Gómez y al otro hijo o hija que parió su mujer.
Zonder titelMaría Rodríguez, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Jacinto Hernández, su esposo, para que en su nombre y de común acuerdo, venda un solar que tiene en la nueva ciudad de Veracruz, ubicado en el callejón del Lic. Alonso Sánchez, en el cual está impuesto un censo de 120 pesos de principal, en favor de los religiosos del Convento de Santo Domingo de la dicha ciudad, en el precio que mejor le pareciere.
Codicilio del Capitán Alonso Sánchez, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, enfermo, estante en este pueblo, por el cual dispuso que su cuerpo fuera enterrado en la iglesia del Hospital de Jalapa, y que el hermano mayor de él, se le dieran 100 pesos de oro común de limosna de sus bienes. También ordenó que se le den 50 pesos de oro común a Fray Pedro Muñoz, guardián del Monasterio de San Francisco de Jalapa.