Antonio Luis, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Domingo Gómez, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobre de cualesquier persona las cantidades de pesos que parecieren deberle.
Don Roque Gutiérrez de Ceballos, Alguacil Mayor de esta provincia, usando la facultad que le concede Su Majestad nombró a Domingo Gómez, Teniente de Alguacil Mayor, por el tiempo de su voluntad; asimismo, le nombró como Alcaide de la cárcel de Jalapa.
Ante Don Roque Gutiérrez de Ceballos, Alguacil Mayor de esta provincia, Domingo Gómez ofreció por sus fiadores a Bartolomé de Oliver, maestro zapatero y a Alvaro Montero, maestro de sastre, vecinos de Jalapa, por el tiempo que ejerciera los oficios de Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa.
Antonio de Castro, vecino de Jalapa, salió por fiador de Domingo Gómez, vecino de este pueblo, a quien Don Sebastián de la Peña, Alcalde Mayor de Jalapa y su provincia, le dio vara de Alguacil Ejecutor, por el tiempo que fuere a ejercer dicho cargo.
Antonio Luis vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a el Alférez Don José de Medina, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobre de Domingo Gómez 29 pesos y de Diego Cardeña 23 pesos, por razón de otros tantos que les ha dado, y otorgue las cartas de pago correspondientes.
Domingo Gómez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 50 pesos de oro común, precio de una mula frontina, en pelo, para de la fecha de esta escritura en tres meses corridos.
Juana Gómez, viuda de Matías Lorenzo, vecina de Jalapa, como principal deudora, y su hijo, Domingo Gómez, como su fiador, se obligaron de mancomún a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 210 pesos de oro común, precio de tres mulas y tres machos de arria con sus aparejos, a 35 pesos cada uno, en esta manera: 105 pesos para de la fecha de esta escritura en nueve meses, y los otros 105 pesos, para de allí en otros nueve meses adelante.
Domingo Gómez, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan de la Calleja, vecino de esta provincia y residente en sus estancias de ganado mayor de Almería y Buenavista, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquiera de sus bienes raíces y muebles que le fueren debidos, especialmente para que en su nombre haga cualesquier trato con la viuda de Jerónimo de la Vega[Jerónimo de Vega], Isabel Rey, en la deuda que tiene con ella, y su herederos .
Domingo Gómez, Alguacil de Jalapa, se obligó a pagar a Doña Mariana de la Gasca, viuda de Francisco Estupiñán, vecino que fue de Naolinco, 170 pesos de oro común que le restó debiendo a su esposo, a razón de un peso cada semana.