El Corregidor Gaspar Asencio Cornejo visitó los carros de Matías de Herrera, vecino de los Ángeles, que vienen de la ciudad de la Veracruz bajo el cargo de Domingo Gómez, en cuyos carros halló a la gente siguiente: Baltazar, Capitán, de la Puebla; Gaspar, muchacho; Juan, grande, de Calpa [Calpan], e Inés su mujer; Juan Camacho, de la Puebla; Juan, de la Puebla, y Ana su mujer; Diego, mosquito, de la Puebla, y Leonor, su mujer; Juan,loco, de la Puebla; Diego Juan, de México; Pedro, Capitán de en medio, de la Puebla; Juan, de la Puebla, soltero; Juan Antonio, de la Puebla; Juan Tepitón, muchacho; Juan Baltazar, de la Puebla, y Margarita su mujer; Juan Francisco, de la Puebla, y María su mujer; Melchor y Catalina su mujer; Pascual y Ana su mujer.
Domingo Gómez, vecino de este pueblo, manifestó 140 pesos de mercaderías de Castilla y de la tierra en una fanega de cacao, un cajón de jabón, 6 arrobas de azúcar, carga y media de petates, 5 botijas de vino. Asimismo, el corregidor le notificó acuda a pagar la alcabala de lo que vendiese.\n
Se tomó la razón de 20 barriles de vino y 30 botijas más que lleva Juan Bautista de Ávila en su recua, para entregar en este pueblo a Domingo Gómez, vecino y mercader de este lugar.\n\n\n
Se tomó la razón de Marcos de Uribe manifestó 250 pesos de mercaderías, para vender en la tienda de Domingo Gómez, en compañía de Felipe Sánchez, vecino de este pueblo.\n
Domingo Gómez, vecino y mercader en este pueblo, manifestó una pipa de vino, una arroba y media de aceite, 6 botijas de vinagre, una arroba y media de aguardiente, que le enviaron de Veracruz para vender en su tienda, y de lo que resulte de la venta pagara la alcabala. \n
Francisco López, natural del Reino de Galicia, hijo legítimo de Domingo López y Catalina Fernández, naturales del Obispado de Mondoñedo en Castilla, dijo que hace 30 años pasó a estas partes y no ha tenido razón de ellos, otorga su testamento donde declara que no es casado. Manda que se digan 200 misas rezadas por su alma y la de sus padres, parientes y bienhechores. Ordena que sus albaceas tomen tres bulas de difunto, una para él, y las otras dos por las ánimas de sus padres. Es su voluntad que se den 4 pesos a cada una de las cinco cofradías de la iglesia parroquial. Así también se den 10 pesos de limosna para el ornato del Hospital Glorioso de San Juan de Dios, que está fundado en este pueblo. Declara por sus bienes 424 pesos que metió de principal en compañía de Domingo Gómez, de la tienda que tiene y ha sido a su cargo, señala que el dicho Domingo metió 1 100 pesos, y fue trato entre los dos dividir las ganancias a la mitad. Nombra como albacea al citado Domingo Gómez y por su falta al Capitán Juan González de Olmedo y a Miguel Méndez Ferrera, vecinos de este pueblo.\n
Domingo Gómez, vecino de este pueblo, manifestó 12 botijas de vino, 12 de vinagre y un fardo de tabaco, para vender y de lo que resulte pagará la alcabala.\n
Domingo Gómez, vecino y mercader en este pueblo, manifestó 600 pesos de mercaderías de Castilla y de la tierra para vender en su tienda, de lo que resulte de la venta pagará el alcabala.
Domingo Gómez, vecino de este pueblo, manifestó 200 pesos de mercaderías, azúcar, cacao, jabón, ropa y otros géneros para vender en este lugar y su jurisdicción y de lo que vendiere pagará la alcabala.\n
Se tomó la razón de Domingo Gómez, vecino y mercader en este pueblo, quien manifestó 500 pesos de mercaderías de Castilla y de la tierra, que tiene para vender en su tienda y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n