Don Juan Francisco de Bárcena a nombre de doña Mariana Martínez de Aguirre, y don Francisco José Villa, ambos de esta vecindad, dijeron que el primero, en representación de la señora Martínez, da en arrendamiento al último, una casa de la propia señora, ubicada en esta ciudad a la esquina de Techacapa, por el tiempo, merced y condiciones aplicados en el documento que exhiben. En las cláusulas del referido documento, el señor Bárcena otorga que le será seguro al señor Villa, el indicado arrendamiento, cuya merced no se incrementará, ni se le removerá de dicha finca, pena de darle otra en las mismas condiciones. Asimismo, el señor Villa, aceptó dicho arrendamiento, bajo las condiciones contenido en el documento que se ha mencionado.
Sem títuloDoña Juana y doña Micaela Pensado y Navarrete, hermanas y vecinas de esta ciudad, mayores de edad, libre de tutela y ajena administración, y don Francisco José Villa, mayor de edad, señalan son deudores a don José María Becerra de la cantidad de 9 000 pesos, resto de 13 000 pesos que importaron los efectos de que se habla la escritura de 21 de enero de 1832. Cuya cantidad se obligan de pagar al referido Becerra, o a quien en su lugar hubiere, en el plazo de tres años, contados desde esta fecha en adelante, junto con sus réditos del 5 por ciento anual. Para seguridad de la deuda, ratifican la hipoteca que tienen hecha, y de nuevo hipotecan y graban todos sus bienes en general, sin que una derogue a la otra, el referido rancho nombrado Ingenio Viejo o las Ánimas, distante de esta ciudad, hacia el oriente, compuesto de 6 caballerías de tierra. Las cuales están demarcadas desde el arroyo de la Puentezuela hasta el de la Ciénega de Pajaritos, siguiendo su corriente de sur a norte, mirando frente el cerro de Cimarrontepec, hasta encontrar con el arroyo que baja de Agua Santa a juntarse con el de las Ánimas, uniéndose ambos con el de Pajaritos, lindando por la parte de afuera con tierras que poseyó don Juan Fernández de Becerra y compró el alférez don Bernabé Pérez Chamorro. Comprendiéndose en dicha hipoteca los caseríos ubicados en el terreno del mismo rancho, sus oficinas, aperos, utensilios, aguajes, montes, abrevaderos y cuanto de hecho y de derecho pertenecen. Cuyo fundo, hubo los otorgantes por adjudicación que le hicieron sus hermanos don José Catarino, don José Manuel Florencio y don Mariano Pantaleón Pensado y Navarrete, doña María Margarita Barradas como viuda y albacea de don Cipriano Pensado y Navarrte, y los demás coherederos, como consta de escritura de primero de junio de 1829, ante el escribano don Juan Francisco Cardeña.
Sem títuloDon José Ignacio Hernández y doña Bárbara Celsa Pensado y Navarrete, marido y mujer, de esta vecindad, con previa licencia que el primero concedió a la segunda, dijeron que establecido el primero en una tienda de comestibles en esta ciudad a la calle primera principal, casa conocida con el nombre de Antigua Tienda del Señor, contrajo algunos créditos que no pudo satisfacer a su debido tiempo por los atrasos que generalmente sufre el comercio en las circunstancias actuales. Por tal situación, Hernández solicitó se le concedieran esperas, sobre lo cual se celebró junta de acreedores el día 4 del corriente, en la que se le aceptó la espera. Razón por la cual, los otorgantes se obligan a cubrir a los acreedores que se hallan enlistados en la foja 21 del expediente, los 312 pesos y un octavos que importan los créditos de todos, pago que debe quedar solventado en el término de un año y medio, contados desde la fecha en que se le entregue la tienda a Hernández, enterándose al vencimiento de cada seis meses la tercera parte, que son 234 pesos y medio grano, mismos que ha de recibir don José María Ochoa para que haga el reparto, a cuyo pago sujetan los otorgantes la existencia de la indicada tienda, en la que se hallan incorporados los 545 pesos 3 reales y 5 octavos de la legitima de doña Bárbara, quien sujeta ese haber a la responsabilidad del pago de los acreedores. Estando presentes doña Juana Pensado y Navarrete y don Francisco José Villa, madre e hijo, otorgan que se constituyen principales pagadores por don José Ignacio Hernández, en tal manera que si este no cumpliera con lo enteros a que se ha comprometido, ellos lo verificaran, exhibiéndole a don José María Ochoa cada seis meses, contados desde la fecha a que se refiere este instrumento 234 pesos y medio granos, hasta completar de ese modo los 712 pesos y un octavo de real que importan los créditos de dicho Hernández, sujetando la responsabilidad de dicha cantidad en todos sus bienes habidos y por haber, incluidas las acciones que les pertenece en la propiedad del rancho de las Ánimas o ingenio Viejo.
Sem títuloDon Lucas Lagunes, de esta vecindad, dijo que don Francisco José Villa de este comercio le franqueó hace días la cantidad de 150 pesos en reales efectivos, cuya suma debió haberle ya satisfecho, pero no le ha sido posible. Y que últimamente han convenido en que sea satisfecha en el plazo de un año con el premio de 5 por ciento anual, caucionándose con hipoteca de una accesoria pertenecientes a las señoras doña María Josefa González y Guevara y doña María Micaela González y Guevara, quienes por hacerle bien al comparente franquean la indicada hipoteca y formalizan el correspondiente instrumento público. Por lo que reduciendo a efecto el nominado don Lucas Lagunes confiesa serle deudor a don Francisco José Villa de la cantidad de 150 pesos que recibió el relacionante a su entera satisfacción y se obliga a satisfacerlo en el término de un año. Y para la mayor seguridad de esta obligación, estando presentes las señoras Josefa y doña Micaela González otorgan que para caucionar el explicado principal y sus réditos hipotecan tres accesorias contiguas con su correspondiente patiecito, que por suyas propias poseen ubicadas en esta ciudad al callejón que llaman de Bochas con cual hacen frente al norte, lindando por los costados de oriente y poniente con fincas pertenecientes a la Santa Escuela, y por el fondo o espaldas con casas de doña María Francisca Peredo.
Sem títuloLas señoras doña Juana y doña Micaela Pensado y Navarrete, mayores de edad y libres de ajena administración; y don Francisco José Villa, hijo de la primera y también mayor de edad; dijeron que dichas dos señoras y su hermana doña Bárbara [Celsa Pensado y Navarrete] otorgaron escritura en esta ciudad el 25 de enero de 1832 a favor de don José María Becerra, obligándose a pagarle a este señor la suma de 13 000 pesos procedentes del traspaso que les hizo de una tienda de ropa, situada en la calle Principal de esta misma ciudad, bajo la condición de enterar 4 000 pesos a los ocho meses sin rédito alguno y los 9 000 restantes al término de cinco años con rédito de un 5 por ciento anual, y para seguridad hipotecaron un rancho nombrado Ingenio Viejo o las Ánimas, ubicado en cercanías de esta ciudad. De cuya deuda verificaron a tiempo los 4 000 pesos, pero no pudieron hacerlo mismo con los 9 000 pesos, consiguiendo una prórroga del señor Becerra de tres años más por escritura con fecha de 24 de julio de 1837. Y habiéndose vencido el tiempo de dicha prórroga sin que hayan podido cubrirse los 9 000 pesos y adeudándose también cantidad considerable de réditos, sobre cuyos particulares han entrado los comparentes en contestaciones con la parte de los actuales accionistas a este crédito, que lo son el ilustrísimo doctor don José María Luciano y doña María Timotea Josefa Becerra, hermanos, hijos y herederos del finado don José María Becerra, de quienes han conseguido los relacionantes una nueva prórroga, la cual consiste en que no se exigirá el cumplimiento de la escritura de los 9 000 pesos hasta fines de diciembre de 1842, bajo las condiciones que se mencionan en esta escritura.
Sem títuloDon José María de Viveros, vecino de Teoceloc (Teocelo) dijo que don Francisco José Villa de este comercio, le ha franqueado 400 pesos en plata para pagárselos al vencimiento de cuatro meses, con premio de 3 por ciento mensual e hipoteca de las tierras y trapiche. Y reduciéndolo a efecto, otorga que se obliga a satisfacer dicha suma al referido señor Villa en el plazo de cuatro meses con premio de 3 por ciento, y para seguridad del pago de la deuda hipoteca un trapiche de moler caña y el terreno en que está ubicado, el cual se compone de 2 fanegas de sembraduras y es conocido con el nombre de rancho de Buenavista, situado a orillas del pueblo de Teocelo.
Sem títuloDon José Julián Gutiérrez, de esta vecindad, dijo que a don Francisco José Villa, de esta misma vecindad, va a expedírsele título para que ejerza la profesión de Corredor de Número de esta ciudad, debiendo caucionar su manejo con una fianza hasta en cantidad de 2 000 pesos, por lo cual, otorga que se constituye fiador de don Francisco José Villa, en tal manera que se conducirá de la mejor buena fe en el ejercicio de corredor de número y en el evento de contravenir o cometer alguna falta, causando perjuicios a algún interesado, o por otro motivo le resulte responsabilidad pecuniaria, pagará el otorgante la que fuese, hasta en cantidad de 2 000 pesos.
Sem títuloMaría Pascuala Urbana Díaz, casada con José María Alejo Hernández, ausente si saber su residencia, hija de la finada Dolores Ronzón, mujer que fue de Diego José Moya, del cual es entenada la misma Pascuala; asimismo, compareció María Dolores Vargas, viuda de José Francisco Moya, hijo que fue de los nominados Dolores Ronzón y Diego José Moya; y también compareció María Susana Conde, viuda de Crescencio Moya, hijo que fue también de Diego y Dolores; dijeron que habiendo fallecido Dolores Ronzón y quedado intereses adquiridos durante su matrimonio con Moya, debe procederse a la descripción de ellos y división respectiva para distribuir entre los hijos de esa finada los correspondientes haberes. Para lo cual, otorgan poder general a don Francisco José Villa, para que en nombre de las comparentes y representando sus propias personas, derechos y acciones, promueva el juicio de inventarios de los bienes que quedaron por fallecimiento de la expresada Dolores Ronzón, haciendo que se justiprecien por peritos, y encargándose de todos los asuntos de la testamentaria.
Sem títuloDoña Mariana Martínez de Aguirre, viuda, mayor de edad, como dueña legítima de una casa ubicada en esta ciudad, en la esquina que nombran de Techacapa, se la otorga en arrendamiento a doña Juana Pensado y Navarrete, también viuda, por la merced, tiempo y condiciones que pactaron la señora Martínez y don Francisco José Villa, hijo de la señora Pensado. Según las condiciones adjuntas a esta escritura, el arrendamiento será por dos años a partir del 1 de abril del presente año, pagando un alquiler de 45 pesos mensuales en plata u oro, con separación de la casa chica que se halla contigua a la grande; que dicho señor Villa recibirá los enseres de tienda y panadería bajo los avalúos que se hagan y por lo mismo los entregará al vencimiento del arrendamiento, entre otras condiciones que se mencionan.
Sem títuloLas señoras doña María [Manuela] y doña Micaela Pensado y Navarrete, mayores de edad, libres de ajena administración; y don Francisco José Villa, hijo de la primera, también mayor de edad; dijeron que el 5 de noviembre de 1836 formalizaron escritura de arrendamiento a favor de don Antonio Merino del rancho nombrado Ingenio Viejo o las Ánimas, bajo las condiciones que se expresan en dicho instrumento. Asimismo, dijeron que desde entonces ya se reconocían 9 000 pesos con hipoteca de la relacionada finca a favor de don José María Becerra, cuyo plazo se cumplió en el año 1837, pero se les concedió prórroga a los comparentes de otros tres años más, los cuales también se cumplieron en julio del presente año, y habiendo fallecido señor Becerra, sus representantes, que lo son el doctor don José María Luciano y doña María Josefa Timotea Becerra, hijos y herederos de aquel, han convenido en otorgarles otra prórroga hasta el 31 de diciembre de 1842, bajo las cláusulas que constan en escritura del 21 del presente mes, a las cuales ha prestado su deferencia el señor Merino, como arrendatario, a virtud de lo pactado con él según la escritura de arrendamiento, a la cual se le hacen las siguientes adiciones: Que por deferencia del señor Merino al otorgamiento de dicha escritura de 21 del corriente, constituyéndose pagador de los réditos vencidos y por vencer hasta fin de año de 1842, según lo estipulado en la cláusula primera y segunda de la misma escritura, se comprometen las señoras Pensado y Villa, a que si por parte de ellos se redimieren los 9 000 pesos de la enunciada hipoteca, quedará en toda su fuerza y vigor la escritura de arrendamiento de 5 de Noviembre de 1836. Que si el señor Merino fuere quien haga la exhibición de los 9 000 pesos desde hoy hasta el 31 de diciembre de 1842, en ese caso quedan a su favor todos los derechos y privilegios concedidos a los señores Becerra. Que desde esta fecha no pagará más renta anual el señor Merino de los que importan los réditos de 2 000 pesos que la finca reconoce al convento de San Francisco y los de 9 000 pesos de los señores Becerra. Cuyas condiciones otorgan las señoras Pensado y Villa que les serán fieles y exactamente cumplidas al nominado don Antonio Merino.
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