Ante el corregidor compareció Joseph [José] Hernández, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 13 pipas de vino trasegadas en 78 barriles, en virtud de dos certificaciones firmadas por los oficiales reales en la Nueva Veracruz el 22 de noviembre de este presente año, para entregar en la ciudad de los Ángeles a don Juan Ramírez y a Matías Rodríguez de Olivera, cuya imposición monta 320 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Juan de la Rea, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos 68 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los oficiales reales [roto], para entregar en la ciudad de los Ángeles a Gabriel Escudero de Rosas, a Santiago Rodríguez, a don Juan Ramírez y a Blas de Palacios, cuya imposición monta 1 700 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Juan Juárez, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 14 pipas de vino en 84 barriles, en virtud de dos certificaciones firmadas en la Nueva Veracruz el 2 de este presente mes y año, para entregar en la ciudad de los Ángeles a don Juan Ramírez, y 6 de ellas en México al Capitán Matías Rodríguez de Olivera, cuya imposición monta 350 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del corregidor.
Ante don Antonio de Monroy [y Figueroa], Corregidor, compareció Nicolás García, a efecto de llevar a la ciudad de los Ángeles, 51 pipas de vino en virtud de cuatro certificaciones firmadas en la Nueva Veracruz el 25 de octubre de 1638, para entregar a don Juan Calderón, a don Juan Ramírez, a Diego Sánchez de Sosa y a Sebastián de Prado, cuya imposición monta 1 275 que quedan metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Blas de Palacios, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 8 pipas de vino trasegadas en 48 barriles, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 22 de noviembre de este presente año, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Matías Rodríguez de Olivera y a don Juan Ramírez, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Juan de la Rea, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos 40 pipas de vino, en virtud de tres certificaciones firmadas [roto] en la Nueva Veracruz el 23 de marzo pasado, para entregar en la ciudad de los Ángeles a don Juan Ramírez, a Joseph [José] de Medises [sic] y a Juan Bautista Vázquez, cuya imposición monta 1 000 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del corregidor.
Rodrigo de Vivero da por rota y cancelada la escritura de arrendamiento de tierras y labor de Estapa, que había otorgado a favor de Hernán Rodríguez y Juan Ramírez [Pinedo], por tiempo de 3 años.\n\n
Juan Ramírez, vecino del pueblo de Maltrata, arrienda a Gaspar de Medina, dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Maltrata, y unas casas de jacal, dos yuntas de bueyes mansos de arada, dos novillos y dos rejas de hierro; por tiempo y espacio de 4 años y por precio cada un año de 22 pesos y medio de oro común.\n
Diego Martín, indio vecino de México, se obliga a servir a Juan Ramírez, carretero, hasta completar los 20 pesos de oro común que el susodicho salió a pagar por él, ganando seis pesos de oro común cada mes.
Don Alonso López de Sagade Bugueiro, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, vende al Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa, dueño de trapiche, una mulata esclava suya nombrada Margarita, soltera, que será de edad de treinta y ocho años poco más o menos, misma que hubo y compró de Juan Ramírez, vecino que fue del pueblo de Orizaba. La vende por esclava cautiva sujeta a cautiverio y servidumbre, por libre de deuda, empeño, hipoteca y otra enajenación sin asegurarla de ninguna tacha, defecto ni enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO