Doña María Luisa de Castro y de Guevara, hija legítima de don Bernardo de Castro y de doña Clara Romero de Acosta, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Ordena se fabrique una bóveda en el camposanto general, para depositar en ella su cadáver y los restos que existan de su hija doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, quien fue sepultada en el camposanto antiguo y se halla en una bóveda por donde está la pared gruesa, siendo su voluntad que en la bóveda que ahora se debe construir en el actual camposanto no haya de colocarse en lo sucesivo cadáver alguno, pues solo deben quedar depositados en ella el de la otorgante y el de su hija, cuya exhumación y traslado se llevará a cabo después de que fallezca la otorgante. Declara fue casada con don Mariano Ladrón de Guevara, de cuyo matrimonio solo quedó viva una niña nombrada María Dolores, quien murió después que su padre. Declara estar casada actualmente con don Antonio Mancilla, no teniendo sucesión alguna. Declara que ningún bien ha traído a su poder el expresado Mancilla, ni tiene acción alguna a los de ella por ningún respecto. Declara por bienes tres casas ubicadas en esta ciudad, una en la calle Nueva, otra en la calle de Belén y otra en el callejón de Gorospe. Ordena que la casa de la calle de Belén quede consignada para que, con sus rendimientos, se celebre anualmente en el convento de San Francisco, de esta ciudad, unas honras por el alma de su hija, otras por el alma de su difunto esposo y se inviertan en alfombras para dicho templo. Ordena se consigne la casa del callejón de Gorospe a Nuestra Señora de Dolores de la parroquia. Ordena se consigne la casa de la calle Nueva a su sobrino, el Presbítero don Juan Francisco Cabañas, para que disponga de ella como suya propia. Ordena que, a Tranquilina García, huérfana de ocho años de edad, a quien tiene en su casa, se haga cargo de ella su sobrino Presbítero don Juan Francisco, llevándosela consigo, y para su asistencia y educación, se tomen de los alquileres de la casa de la calle de Belén 10 pesos mensuales, los cuales consigna a Tranquilina por vía de pensión durante su pubertad. Ordena se distribuya entre sus sobrinas la plata que existe en la Habana de la pertenencia de la testadora. Nombra albacea a su sobrino el Presbítero don Juan Francisco.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José María Becerra, actual alcalde constitucional de cuarta denominación, dijo que como albacea del finado presbítero don José Alejandro de Campo, que fue de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa en favor de doña María del Rosario, doña María del Pilar, mayores de veinticinco años, doña María de la Piedad, doña María Teresa, doña María del Carmen y doña María Isaac Pavón y Jiménez de esta vecindad, hermanas y de estado doncellas, una casa de cal y piedra, cubierta de madera y teja, de edificio bajo, con unas viviendas altas en el interior, situada en esta villa, en la calle que llaman Nueva, a la que hace su frente hacia el sur, con 12 varas y del otro lado, casa de doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa y 76 varas de fondo hacia el norte, por donde termina con una cuchilla o martillo donde tiene el zaguán y alcantarilla de su agua para el callejón que nombran del Síndico por donde linda con el costado de casa de la difunta María Vanegas, por el costado del oriente, linda con el de casa del finado don Juan Antonio Figueiras y por el del poniente con el casa del finado don Juan de Tejada y Miñón. Cuya deslindada casa, es la misma que el presbítero de Campo, hubo y heredó por fin y muerte de su hermana, doña Ana Catarina de Campo. La vende con todo lo que le pertenece, incluso el agua corriente que disfruta, que es una tercera parte de la que el finado don José Ignacio Pavón y Muñoz, padre de las compradoras, sacó en terreno propio en el barrio de Xallitic y de que vendió esta parte al presbítero Campo, con la carga de sufrir una tercera parte de los gastos de recomposiciones de la toma y cañería y la que tiene cargados 500 pesos de principal, de una memoria de misas rezadas, que el mismo presbítero cargo sobre ella, por escritura que otorgó en esta villa el 7 de noviembre de 1801. Cuya venta la hace por el precio de 3 300 pesos, con más el monto de la alcabala que han lastrado las compradoras. De los cuales 2 800 pesos en reales de contado y los 500 pesos restantes, que han de continuar reconociendo provisionalmente sobre la misma finca, pues de cargo del otorgante el allanar la redención de ellos, pues la casa le ha de quedar libre de toda afección; pero si satisfarán los premios para subvenir a las cargas piadosas de la fundación.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Cayetano Becerra, diputado del Honorable Congreso del Estado, dijo que el 23 de diciembre último, don José Carrillo de Hermida le confirió poder, mismo que usa para vender a don José María Becerra, una casa de paredes de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edificio bajo. Casa que está situada en la calle Nueva, adonde hace su frente al norte con 14 varas, y del otro lado, la boca del callejón que nombran del Síndico y dos casas en sus esquinas del finado don Juan Antonio Figueiras y 43 y media de fondo hacia el sur por donde linda, y termina con el callejón de Quiñones y del otro lado, las casas del difunto don Antonio Guillén, por el costado del oriente con el de casa alta de doña María Salomé Pérez Mora y por el poniente con el de la casa baja de doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa. Cuya finca compró su representado a doña María Salomé Pérez Mora y hoy vende con el beneficio que goza del agua en la cantidad que proporciona la división que se hace en la casa de los señores Gorospe, que es a su respaldo, con sus entradas, salidas, usos y costumbre, libre de censo, empeño e hipoteca, pues aunque se la vendió a él con censo y reconocimiento de 543 pesos cuatro reales a favor de doña Antonia Ugarte y doña María Bañares, actualmente está libre de este gravamen, por haber depositado en las arcas municipales el principal de 543 pesos cuatro reales, y sus réditos de 105 pesos dos reales dos granos, dándole dicho fundo en cantidad de 2 800 pesos, que certifica tiene recibidos en moneda corriente.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODoña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, casada con el teniente de navío don Antonio Fernández de Landa, que está ausente desde la independencia de este continente a los dominios de España, de cuya armada servía; dijo que ambos han recibido en diversas partidas de don Juan José de Ledezma de esta vecindad, la cantidad de 1 000 pesos en reales de contado; cuya cantidad es la misma que le adeudaba del valor de la casa que le vendió, por escritura que a su favor otorgó en esta villa, a 1 de diciembre de 1820, ubicada en la calle Nueva de esta villa, bajo los linderos que en ella se expresan; y en la que para el más seguro de este pago, hipotecó la misma referida finca. Y estado íntegramente pagada dicha cantidad otorga finiquito en forma y la declara por libre de la obligación y a su casa por exenta de esta afección; consintiendo que así se anote y tilde en aquella y sus copias para que en esta parte no haga fe en juicio ni fuera de él, mediante la presente cancelación.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODon Juan José de Ledezma, de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa en favor del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura del pueblo de Tlacolulan de este partido, una casa de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edifico bajo, situada en esta villa, en la calle Nueva, a la que hace su frente hacia el norte con 15 varas; y del otro lado, casa de María Guadalupe Durán y 15 de fondo al sur por donde linda con casa alta de los herederos de don Francisco Javier de Gorospe; por el costado del oriente, con casa de la difunta doña Josefa Valón y por el poniente, con el fondo de la casa de doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, de quién la hubo y compró en esta villa su fecha a 1 de diciembre de 1820; y la que ahora la vende al mencionado presbítero por libre de empeño, censo e hipoteca en cantidad de 1 500 pesos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODoña María Luisa de Castro y de Guevara, de esta vecindad, vende a doña María Francisca Peredo, residente en esta villa, una casa de paredes, de edificio bajo cubierta de madera y teja que posee en esta villa, haciendo esquina a las calles de San Francisco hacia el sur y del otro lado el cementerio de la iglesia y convento de San Francisco; por su fondo, al norte, linda con casa que fue del presbítero don Antonio Zárate; por el costado del poniente hace el otro frente a la calle del Ganado y del otro lado casa que fue de José Antonio de Acosta y María Josefa Bravo, su esposa; por costado del oriente hace otra esquina y frente al callejón de la Cierpe [Sierpe] o ya sea de Acatzingo, y del otro lado casa de don Joaquín de Mora. Cuya finca deslindada, es la misma que su difunto marido, don Mariano Ladrón de Guevara, compró de don Mariano de Campo y misma que Guevara había vendido a don Manuel Hidalgo, y cuyo contrato reincidió la otorgante, en quien recayó parte de gananciales y heredera absoluta de su única hija, doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, ya difunta. Finca que vende con sus entradas, salidas, usos y costumbre, derechos y servidumbres, libre de empeño, censo e hipoteca, por precio de 3 000 pesos que le ha pagado en efectivo.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO DE LA FEDERACIÓNDoña María Luisa de Castro y de Guevara, de esta vecindad, viuda albacea de su primer marido don Mariano Ladrón de Guevara, y única heredera de su hija, doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, quien falleció sin sucesión y abintestato, dejando viudo al alférez de navío don Antonio Fernández de Landa, que se haya en España; dijo que conforme a la voluntad de su difunto marido y del remanente del quinto de sus bienes, establece y funda una obra pía con el principal de 1 000 pesos en favor de los religiosos del convento de San Francisco, para que con sus premios de un 5 por ciento celebren una misa anual a beneficio de su alma. Y como única heredera de su hija, establece y funda otra obra pía con el principal de 1 500 pesos, en favor de los mismos religiosos del citado convento, para que con sus premios de un 5 por ciento, se celebre en aquella iglesia otra misa anual para el alma de su hija. Teniendo como tiene fincas valiosas, capaces de reportar ambos capitales, por lo que se da por recibido el monto de ambas fundaciones que es de 2 500 pesos y se obliga a tener esta suma en su poder por vía de depósito irregular por el término de nueve años, a partir del 26 del corriente mes; y del segundo desde el 18 de agosto de año pasado, cubriendo en cada uno de ellos, el premio de un 5 por ciento. Y a favor de las referidas obras pías, hipoteca una casa de paredes de cal y piedra, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en esta villa, haciendo esquina a las calles de Belén y la Nueva, su frente principal al poniente y del otro lado casa alta de los herederos de doña Juana Robledano; por su fondo, al oriente, linda con el costado de casa del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate; por el costado del sur con casa de los herederos de don Francisco Javier Gorospe; y por el del norte hace el otro frente a la calle Nueva y casa de los herederos de don Manuel Rincón.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODoña María Salomé Pérez Mora, viuda, albacea y heredera de don Manuel Allén, que fue de este comercio y vecindad; otorga que vende, cede y traspasa en favor de don José Carrillo de Hermida, del comercio de la Nueva Veracruz, residente en este suelo, una casa de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edifico bajo, situada en esta villa en la calle Nueva a donde hace frente al norte con 14 varas, y del otro lado, la boca del callejón que nombran del Síndico y dos casa en sus esquinas, del finado don Juan Antonio Figueiras; y cuarta y 3 y media de fondo hacia el sur por donde linda y termina con el callejón de Quiñones, y del otro lado, casas del difunto don Antonio Guillén; por el costado del oriente con el de casa alta de la vendedora y por el poniente con el de casa baja de doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa. Cuya casa es la misma que con el alta contigua, hubo y compró su difunto marido a don Juan Lucas de Olavarrieta, de esta vecindad, por escritura otorgada en esta villa, a 26 de enero de 1816. La vende con todas sus entradas y salidas, el medio poso divisorio y el agua corriente que en la actualidad disfruta, medianerías y demás que le pertenece, con tan solo 543 y medio pesos que están impuestos sobre ella y que ha de reconocer el comprador a rédito de 5 por ciento en favor de doña Antonia Ugarte y doña María Bañares. La venta la hace por la cantidad de 2 800 pesos, los 543 y medio pesos quedan impuestos y cargados a favor de Ugarte y Bañares y 1 500 pesos que en veintisiete meses, contados desde esta fecha, ha de entregar con los correspondientes réditos de 5 por ciento anual a don Juan Lucas de Olavarrieta y a lo que ha de quedar expresamente hipotecada dicha casa, más 500 pesos en abono de mayor cantidad que la vendedora le adeudaba sobre la otra casa alta del costado del oriente y los 256 y medio restantes que la ha pagado en reales al contado de los cuales otorgó recibo.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINO