El Capitán don Diego Mardones Barahona, Corregidor de este partido, Juez de Caminos y de Registros, visitó la cuadrilla de Juan Zapata, vecino de los Ángeles, que baja a la ciudad de la Nueva Veracruz, y halló a los indios e indias siguientes: Diego Francisco y María Francisca, su mujer; Juan Jusepe [José], soltero; Sebastián Juan y Catalina, su mujer; Juan, soltero; Simón de Mena, que dejó su mujer en la Puebla; Juan Mateo, soltero; Pedro Pablo y Francisca, su mujer; Hernando Diego y Mariana, su mujer; Agustín, soltero; Juan Amaro, dejó su mujer en la Puebla; Juan Hernández, soltero; Francisco Miguel, quedó su mujer en la Puebla; Pedro Baltazar, quedó su mujer en la Puebla; Juan Diego y María, su mujer; Juan Miguel y María; Juan y Magdalena, su mujer; Juan Miguel e Inés Francisca su mujer.
Juan Sánchez, mayordomo de los carros del Regidor Juan García del Castillo, manifestó llevar en servicio los indios e indias siguientes: Baltazar, Capitán, con su mujer María; Diego y María, su mujer; Diego y María, su mujer; Gabriel y Josefa, su mujer; Gabriel, muchacho; Jusephe [José] y Juana, su mujer; Gaspar y Catalina, su mujer; Baltazar y Ana, su mujer; Francisco, soltero; Francisco Petlagua [sic] y Ana María, su mujer; Baltazar, muchacho; Juan conejo, y Francisca, su mujer; Sebastián, muchacho; María Francisca, viuda; asimismo el Corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no servirse de ellos contra su voluntad; también se le informó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz hasta el día después de San Francisco.
El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo], visitó los carros de Rodrigo Hernández, vecino de la ciudad de los Ángeles, que bajan a la ciudad de la Veracruz, segundo viaje, y halló a la gente siguiente: Gaspar Bartolomé, de la Puebla, y Agustina su mujer; Sebastián, soltero; \"Francisco Cholula\" y Mariana, su mujer; Juan, de la Puebla, y María Francisca su mujer; Juanillo; Diego Martín y Pascuala, de la Puebla; Francisco, de la Puebla; Tomás y Francisca su mujer de la Puebla; [Maticuelo]; Juan, criollo; Francisco Rodríguez, de la Puebla.
Miguel Díaz, quien lleva a su cargo la cuadrilla de Alonso Picaso [de Hinojosa], manifestó los indios e indias siguientes: Francisco y María Francisca, su mujer; Mateguelo, muchacho; Felipe y Juana, su mujer; Francisco Beltrán y Juana, su mujer; Juan e Isabel, su mujer; Juan y María, su mujer; [roto]; Diego, muchacho; Bartolo, muchacho; Miguelillo, muchacho; Francisco y María, su mujer.
Doña María Josefa de Herrasti y Alba, natural de México y vecina de esta Villa de Xalapa, hija legítima de don Francisco de Herrasti y de doña María Ignacia de Alba, difuntos, otorga su testamento donde declara ser viuda del finado don Carlos Díaz y Herrero, de cuyo matrimonio procrearon a Josefa Ramona, casada con don Juan de Oronoz, a doña María Ignacia, a don Francisco, a don Manuel Carlos, a don Ambrosio, a don Joaquín María, a doña Ana María y a don Toribio. Declara tener de compañía a una huerfanita ahijada suya de nombre María Josefa Margarita de Alba, doncella, y a una pepenadita llamada María Francisca. Declara por bienes una casa y tienda en la Calle de Belén. Nombra como albaceas a sus hijos, en primer lugar a doña Josefa Ramona Herrero, en segundo lugar a don Francisco Herrero, y en tercer lugar a su hijo político don Juan de Oronoz. Nombra como herederos universales a sus hijos. Asimismo nombra como tutora y curadora ad bona a su hija Ramona y por su falta a su hermano don Francisco y por la falta de ambos a Oronoz, y por curador ad litem a don Joaquín de Herrasti y Alba, su hermano.\t
Diego de Altamirano, vecino de esta villa de Córdoba y natural del pueblo de Acultzingo, hijo legítimo de don Pedro de Altamirano y de doña Inés de Esparragosa, difuntos, vecinos que fueron de dicho pueblo, otorga su testamento de la siguiente manera: Ordena ser sepultado en el convento de del Señor San Antonio de religiosos Descalzos [roto], delante del altar de Nuestra Señora de los Dolores. Declara ser hermano de todas las cofradías sitas en la iglesia parroquial de esta villa, manda se le den a cada una 3 pesos de limosna. Declara que hace veinticuatro años más o menos contrajo matrimonio con doña Rosa María García de Meza, con quien ha procreado a doña María Francisca y a doña Narcisa Rita de los Ángeles, ambas de un vientre, de edad de siete años; a don Diego de Altamirano, de tres años; y a doña Ana Gertrudis, de un año. Ordena que, a Cristóbal Lorenzo, niño huérfano que ha criado en su casa, de edad de quince a dieciséis años de edad, se le den 200 pesos, dos mulas y dos caballos de su andar, luego que tome estado o tenga edad de veinticinco años, y encarga a su mujer lo mantenga en el trapiche y que no salga de él hasta que lo considere capaz. Declara por bienes el trapiche de hacer azúcar nombrado San José, fundado en tierras de los propios del Ilustre Cabildo de esta villa de Córdoba, a quienes paga de arrendamiento 80 pesos. Nombra albaceas a don Francisco José Bayro, su compadre; a don Francisco Pibot y Tapia, su sobrino; y a doña Rosa María García de Meza, su mujer. Nombra herederos a sus hijos y como tutora y curadora ad bona de ellos, a su madre.
UntitledEl Sargento Manuel González Bautista, natural de la isla de Tenerife, perteneciente a la Gran Canaria, hijo legítimo de Manuel González Bautista, difunto, y de María Francisca, vecina de dicha isla; junto con Josefa Barriga, su legítima mujer, natural de esta villa de Córdoba, hija legítima del Sargento Pedro Jiménez Barriga, difunto, y de Ana Íñiguez de Aza, vecina de esta villa; se otorgan poder mutuo para que puedan otorgar su testamento el uno al otro. Declaran que habrá tiempo de doce años que contrajeron matrimonio, durante el cual han procreado a Josefa González Bautista, de once años. Ordenan que del remanente del quinto de sus bienes se dore el colateral de Nuestra Señora del Rosario. Se nombran el uno al otro como albaceas testamentarios y tenedores de bienes. Nombran heredera a Josefa, su hija, y se nombran el uno al otro como tutores y curadores adbona de ésta.
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