Mariana Márquez, casada con Basilio Callejas; Lucía Márquez , casada con Manuel Fernández, Joaquín Márquez casado con María Domínguez, Nicolás Rodríguez, viudo de Juana Márquez, María Margarita Márquez, viuda de Pascual de Córdoba, Rosa Márquez, viuda de Manuel Bandala, Ángela Márquez y Gertrudis Márquez, doncellas, hijos legítimos y herederos de don Melchor Márquez, vecinos del pueblo de Jalacingo, otorgan poder general a don Diego Martín Villalobos, vecino del pueblo de Naolinco, para que cobre a cualquier persona todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y mercancías que les deban.
Nicolás Pérez, Domingo Reyes, Manuel Pérez, Tomás Antonio Huesca, Luis José Barradas y José Patricio Fernández, vecinos del pueblo de Naolinco, en nombre y representación del vecindario de razón de Naolinco, compuesto por: José de Acosta, Manuel Fernández, Julia Cueva, Manuel Antonio, Nicolás Barrera, Antonio de Zárate, Mariano Cayetano Dorantes, José Bruno de Acosta, Joaquín Sayago, Antonio Gómez, Joaquín de Aguilar, Manuel Márquez y Nicolás de Aguilar, otorgan poder general a don Vicente Agudo, de aquella propia vecindad, para que a nombre de dicho vecindario pida, demande, reciba y cobre de manera judicial y extrajudicial a cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, mercaderías y efectos que les deban, así como para seguir cualquier litigio, donde demande, pida y haga ejecución, mejoras, juramentos y demás diligencias judiciales y extrajudiciales.
Manuel Fernández, hijo de los difuntos Juan Fernández y María Queipa, natural del principado de Asturias, ordena su testamento donde declara que siempre estuvo sirviendo de Mayordomo en el ingenio de Pacho; de los bienes que posee tiene conocimiento su albacea, es soltero, nombra por albacea y heredero a don Gaspar de Iriarte.
Se tomó la razón de 4 pipas de vino que lleva Hernando Moreno en su recua, para entregar en la Puebla a Manuel Fernández; asimismo 13 fardos de patíes para Rodrigo Sánchez de Coca; 9 fardos de patíes para Diego Sánchez de Coca; pipa pipa de vino para doña Estefanía Bacan [Bazán], que lleva Juan Muñoz de Herrera, como limosna al convento de San Antonio. También lleva para entregar en México 11 marquetas [sic] de cera, 2 fardos de mercadería de Campeche y 7 fardos de patíes a Francisco de Chavarri; 2 fardos de ropa y 6 botijas de miel, todo de Campeche para el Capitán Juan Olín; 7 fardos de patíes para Felipe de Cervantes; 4 fardos de patíes, una marqueta de cera de Campeche y 12 botijas de miel para Juan Bautista.\n
Diego de Brito Lomelín, vecino de esta villa de Córdoba, como tutor y curador de José y María de Brito mujer de Manuel Fernández, sus sobrinos, hijos legítimos de Joseph [José] de Brito su hermano difunto y Juana de Morantes; también presente el dicho Manuel Fernández como marido y conjunta persona de María de Brito, dijeron que la dicha Juana de Morantes y los menores tienen una casa de vivienda que les dejó José de Brito [Lomelín] el “Viejo” e Inés de Morantes su mujer, en la cual tienen por mitad dicha Juana y los citados menores. Señala que tienen convenidos con la dicha Juana en que ella viva en la sala y alto, y que para dichos menores quede la tienda con su alto y cocina para poder arrendar; por lo que realizado el acuerdo los comparecientes otorgan que arrendan a Guillermo Aquino la tienda y alto por tiempo de un año, en precio de 31 pesos de oro común que les ha de dar y pagar por fin del año.
Zonder titelJuan Ortuño, Juan de Herrera y Alonso del Barrio, maestros de zapatero y de azúcar, vecinos de Jalapa y su comarca, dieron su poder cumplido a Manuel Fernández, tendero, vecino de Jalapa, que va preso a la ciudad de México acusado de haberse casado en el pueblo de Telde, en las Islas Canarias, para que los obligue a la paga de cualesquier pesos y fianzas, a fin de que pueda recobrar su libertad.
Se tomó la razón de una pipa de vino en 6 barriles que lleva Antonio Benítez en su recua, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Manuel Fernández; cuya imposición se metió en la real caja, según pareció por la certificación.
María de Brito, natural de esta villa de Córdoba, hija legítima de Joseph [José] de Brito y Juana de Morantes, otorga su testamento de la siguiente manera. Ordena se venda la mitad de una casa que le pertenece por fin y muerte de Joseph [José] de Brito [Lomelín] y de Inés de Morantes, sus abuelos, ubicada en la calle Real de esta villa. Del importe de la venta de dicha casa ordena se pague su funeral, entierro y la limosna de misas rezadas y lo sobrante sea para la Audiencia Episcopal y derechos de su cumplimiento, lo cual sea distribuido en misas rezadas por su alma. Declara estar casada con Manuel Fernández, quien no trajo cosa alguna al matrimonio y con quien no tuvo ningún hijo. Ordena que su marido herede la mitad del rancho que trajo ella al matrimonio, ubicado al pago de la Peñuela, compuesto de una suerte de tierra, algunas de caña dulce y unos jacales. Manda se le den 50 pesos de oro común, procedentes de la venta de dicha casa, al mayordomo de la fábrica de la iglesia parroquial de esta villa, para ayudar a blanquear dicha iglesia. Nombra como albacea testamentaria a Diego de Brito, su tío, vecino de esta villa, y como heredero universal a su marido.
Zonder titelDon Luis Marcos Muriel, originario de la ciudad de Veracruz, hijo legítimo de don Bartolomé Muriel y de doña Francisca Puertas, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara estar casado con doña Dolores Sayago, sin sucesión alguna. Ordena se destinen 1 000 pesos de sus bienes para misas por su alma, las que deberán decir los sacerdotes y conventos más pobres. Ordena se den 50 pesos de sus bienes para que se mande decir por su intención una misa cantada a la Virgen del Carmen, otra a Nuestra Señora del Pino en su templo de la villa de Vinuesa, otra a Nuestro Padre San Francisco y otra a las Benditas Ánimas del Purgatorio. Ordena se distribuyan 1 000 pesos en socorrer a pobres vergonzantes, viudas y sacerdotes pobres. Ordena que, a los ocho días de su muerte, se distribuyan 500 pesos a los pobres comunes. Ordena se finque el capital de 3 000 pesos para que con sus réditos se celebre anualmente en la iglesia de Nuestra Señora del Pino de la villa de Vinuesa, unas honras fúnebres en sufragio de las almas de sus padres, se diga una misa también anualmente a la misma imagen de Nuestra Señora del Pino, y lo restante de los réditos se invierta en misas rezadas por sus padres y por las almas del purgatorio. Ordena se den al hospital de San Sebastián de la ciudad de Veracruz, por vía de limosna 500 pesos que sirvan para que compongan y repongan las camas de ese establecimiento. Ordena que a su primo don Eusebio Brieba, residente en Extremadura, se le den 500 pesos; a don Venancio Benito otros 500 pesos, igual suma a don Longinos Benito y otra cantidad igual a don Manuel Fernández, vecinos de la ciudad de Veracruz los tres últimos. Nombra albaceas testamentarios a su esposa doña Dolores Sayago, a don Juan Brieba y a don Manuel Fernández. Nombra heredera a su esposa.
Zonder titelDon Juan Francisco Fernández Gil, Administrador de la Real Renta del Tabaco de San Luis Potosí, natural de la Villa de Caravaca, en el Reino de Murcia, hijo legítimo de don Manuel Fernández y de doña Isabel Gil, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casado con doña Gertrudis García, con quien procreó a doña Rafaela, casada con don Jerónimo Díaz Quijano, del comercio de Veracruz, y doña Josefa Úrsula, de 16 años de edad, residente en Puebla al lado de la madre. Declara tener como 4,000 pesos en bienes. Nombra como albacea al citado Quijano y como herederas universales a sus hijas.