Don Manuel Fernández del Campo, Subdelegado del partido de Xicayán, otorga poder especial a don Ignacio Sartorio, vecino de la Nueva Veracruz, para que en su nombre otorgue la aceptación de la escritura de venta de una casa que sus padres han vendido, cuya escritura ha de otorgarse en dicha ciudad, en virtud de poder que sus padres le otorgaron.
Don José Antonio de Bárcena, de esta vecindad, vende a don Miguel de Garagorri, vecino de Puebla de los Ángeles, una casa de paredes de cal y piedra de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en la Calle de la Requeta [Raqueta], a la que hace su frente, y del otro lado hacia el oriente casa baja y paredes del difunto don Juan Antonio Espinosa, por su fondo al poniente linda con el traspatio de la casa que hoy es de don Manuel Fernández del Campo, con la que asimismo linda por el costado del sur, y por el del norte con casa baja de doña Gertrudis Noriega, a cuya finca le corresponde la porción de agua corriente dulce que hoy disfruta según la repartición que de ella hizo el finado don Nicolás Fernández, entre esta casa y la contigua, por el sur. Dicha propiedad compró a don Leonardo de Noguera, y ahora la vende al precio de 3 000 pesos.
Don Manuel Fernández del Campo, residente en esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Abaroa, la cantidad de un 1 000 pesos con sus premios corrientes, de los cuales se da por entregado a su satisfacción y le otorga recibo en forma.
Don Pedro del Puerto Vicario, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, otorga poder general a don Manuel Fernández del Campo, Subdelegado del partido de Xicayán en la provincia de Oaxaca, para que en su nombre haya, demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente en especie o dinero a cualquier persona que le adeude al día de hoy y en adelante.
Don Manuel Fernández del Campo y don Francisco Cia, manifiestan que en 1810 otorgaron escritura de arrendamiento de la casa que poseía el primero en esta Villa, a favor del segundo, por el término de 9 años; más como las circunstancias ocurridas después del otorgamiento de aquélla, hace unos 4 años que por convenio particular entre ambos pasó la finca a poder de otros inquilinos, y aún posteriormente transfiriéndose a otro el dominio de su propiedad; en esta virtud y para que la relacionada escritura ahora ni en tiempo alguno tenga fuerza, se otorga el uno al otro mutuamente cancelación en forma de los particulares que comprenden, dándola por nula, tildada, de ningún valor ni efecto.
Don Manuel Fernández del Campo, Subdelegado del Partido de Xicayán, don José Pérez de Llera y don Juan Francisco Cardeña, dijeron que don Nicolás Manuel Fernández, padre del primero, hizo convenio con los dos últimos, pero don Nicolás vendió su casa a su hijo, por lo que se precisan a confirmar el convenio firmado anteriormente, es así como consienten que las aguas vengan unidas desde las tomas donde se reparte, en los términos referidos y si resultare un aumento, debe entenderse como remuneración en el uso que por la cañería de estos recibe Fernández, quedando enterados en que si quiere darle otro curso al agua ha de llevarla de su toma y a los otros dos les ha de quedar la que compraron a Bustillo.\t
Don Francisco Fernández y Agudo, vecino y del comercio de esta villa, regidor del Ilustre Ayuntamiento Constitucional, en uso del poder general que a su favor sustituyó don José Ignacio de Cendoya, del comercio de Veracruz, nombrado en primer lugar por don Juan Francisco de Abaroa, vecino de este suelo, residente en la Habana; otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Abaroa, la cantidad de 3 000 pesos, de los bienes del finado de don José Ignacio Siloniz, vecino que fue del pueblo de Teotitlan del Camino, de los que otorga recibo. Cantidad que el compareciente, se obliga a tener por vía de depósito irregular, por el tiempo de nueve años, que deben contarse desde el primer día del corriente mes, a contribuir en cada año el rédito de un 5 por ciento, para subvenir a la voluntad del mismo Siloniz, quién ordenó fundar y establecer con la cantidad de 3 000 pesos, una escuela pública en el pueblo de Teotitlan del Camino a cargo de maestro honrado y buen cristiano, para que enseñe a todos los niños de la jurisdicción sin que dicho maestro les cobre, pues con el rédito de la indicada cantidad deberá contar para sus alimentos. Y pide a los señores curas del lugar cuidar el desempeño de dicha causa y para ello los nombra Patrones de dicha fundación. Y en favor de esta fundación, hipoteca una casa de cal y piedra, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja que tiene Abaroa en esta villa, haciendo esquina a la primera cuadra de las calles Real y de la Raqueta, con su frente a la primera hacia el sur y del otro lado casa alta de doña Josefa María Gómez de Estrada; por su fondo al norte, linda con el costado de casa baja de don Miguel de Garagorri, vecino de Puebla; por el costado del poniente, linda con casa baja que fue del finado Francisco de Paula Franceschi y Castro; y por el del oriente que hace frente a la calle de la Raqueta tiene del otro lado la casa de los herederos de don Juan Antonio de Espinosa. Cuya deslindada finca que no reconoce en sí, sino tan solamente el de 1 000 pesos pertenecientes al principal de la capellanía, que sirve actual al señor prebendado don José Nicolás Maniau y Torquemada, canónigo de la Catedral de México, cuya casa es libre de otro empeño, censo e hipoteca; y es la misma que el mencionado Abaroa hubo y compró de don Manuel Fernández del Campo, en esta villa su fecha a 28 de noviembre de 1818. Finalmente se obliga a no vender, enajenar dicha casa, hasta estar pagado este principal y sus premios.
UntitledDon Manuel Fernández del Campo, residente en esta Villa, a nombre de su madre doña Antonia [Josefa] Serdán Ponce de León, vecina de la Puebla de los Ángeles, vende a Miguel Viveros, de esta vecindad, un pedazo de solar eriazo, que dicha su madre posee en esta Villa entre las calles de San Cristóbal y la que baja para las Locerías, aunque sin frente por ninguna de éstas, y de norte a sur tiene 98 varas, por el primer rumbo linda con solar del comprador, y por el segundo con el del difunto don Miguel Viveros, y 68 del este a oeste, lindando por el primero con solar de Clara Baizabal [Hernández], y por el opuesto, con el basurero. Dicha propiedad que vende al precio de 220 pesos, que tiene recibidos de contado.
Don Manuel Fernández del Campo, Capitán de Fieles Realistas de Caballería de la Costa del Sur, en la Provincia de Oaxaca, residente en este suelo, otorga que vende a favor de don Juan Francisco de Abaroa, del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, una casa de cal y piedra, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, con una fuente de agua dulce corriente, que posee en esta Villa, haciendo frente y esquina con la Calle Real y de la Raqueta, con 33 y media varas de frente que lo hacen al sur, dicha Calle Real en medio, y del otro lado casas altas de doña Josefa Gómez de Estrada y del finado don José de Arias, 51 de fondo hacia el norte, por donde acaba en un martillo, y por donde linda con lo más corto con casa de don Miguel Garagorri, y por lo más largo con el costado del fondo de la de doña Gertrudis Noriega. Por el costado del poniente linda con el de la casa mortuoria de don Domingo Franceschi y por el del oriente hace otro frente a dicha Calle de la Raqueta. El agua corriente tiene su origen y nacimiento en un solar en la Calle que nombran de Utrera, frente a la casa de don Anastasio Cruz, y la posee con los justos títulos que le entrega al comprador; cuya deslindada casa y agua no reporta otro gravamen que el de 3 000 pesos. La vende por precio de 11 500 pesos.
Don Manuel Fernández del Campo, Capitán de Realistas Fieles de Caballería de la Costa Sur, y don Juan Francisco de Abaroa, Síndico Personero de esta Villa, manifiesta el primero, que es su voluntad que se tengan como por insertos en la escritura de venta de la casa que el primero le vendió, una explicación del origen y propiedad del agua corriente que tiene dicha casa, librado en 5 de octubre de 1810 por el Alcalde Ordinario de Primera Elección, Capitán del Ejército don Francisco Muñoz Estepa, y un certificado que en 6 del mismo le extendió don Bernardo de los Cobos, Subdelegado que fue de este partido; por lo que señala que los testimonios estén ahora y en todo tiempo a su literal y genuino sentido.