Doña Gregoria de Santa María, viuda, vecina de esta Villa, vende a José Ignacio Sánchez, vecino del pueblo de Teocelo, una casa de paredes de edificio bajo, cubierta de madera y teja, junto con un pedazo de solar eriazo, ubicada en la Calle de Santiago, con la que hace frente hacia el norte, por donde mide 18 y media varas de frente y el solar con 20 por el mismo rumbo; y ambos con 60 varas de fondo hacia el sur, por donde linda con un callejón que atraviesa del molino viejo para la misma calle y del otro lado solar de los herederos de don Patricio [José de] Santa María; por el poniente linda con casa y solar de Petrona Gorrón; y por el oriente con solar de los herederos del difunto Juan [Alonso] de Castro. Cuya propiedad vende en precio de 1 400 pesos.
Don Mariano José Santa María, don Manuel y don Francisco Nava, el primero hermano legítimo de doña Bárbara y doña Gregoria Santa María; y por la otra parte, los segundos sobrinos de los tres relacionados, hijos legítimos de la difunta doña Francisca Santa María, hermana de los anteriores; dijeron que por fallecimiento de don Patricio José Santa María, padre de los primeros y abuelo de los segundos, quedaron por bienes una casa y solar, ubicada en la calle que baja de las gradas del Convento de San Francisco para la Ermita del Señor Santiago, cuya casa y solar declaran pertenecen a las dos relacionadas hermanas doña Bárbara y doña Gregoria Santa María, cupiéndoles en parte de su porción hereditaria, por fallecimiento de sus padres, haciendo esta declaración para que les sirva de título en forma.
Don Mariano José, doña Bárbara y doña Gregoria Santa María, hermanos legítimos de la difunta doña Francisca Santa María, viuda que fue de don Baltazar Nava, quienes durante su matrimonio procrearon por sus hijos legítimos a don Luis, don Francisco, don Manuel, don Felipe, don Mariano, doña María Josefa, doña Juana Rosalía y doña María Desideria Nava, sobrino en primer grado, y dijeron que por fallecimiento de sus difuntos padres quedaron entre sus bienes un solar y casa, los cuales heredaron, y hacen frente al norte, calle en medio que baja de las gradas del Convento de San Francisco para la Ermita de Santiago, con 37 y media varas; por el oriente, que también es frente, callejón en medio que baja al Molino de Maniau, por donde tiene 126 varas; por el sur, igualmente frente, callejón en medio que va para el potrero; por el poniente linda con el fondo de los solares de las Quezadas y Blancos, por donde tiene de largo 33 varas y de ancho 37. Por tal motivo declaran que el solar y casa pertenecen a los ocho relacionados hijos de la nominada difunta doña Francisca Santa María.