Diego García, vecino de Coatepec, se obligó a pagar a Don Diego de Rojas, residente en Jalapa, 76 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para de la fecha de esta carta en 18 meses, cada seis meses la tercera parte, con las costas de la cobranza. Y para la seguridad de la paga hipotecó una mula y un macho.
Diego García, y su esposa, Lucía Pérez, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido al Lic. Don Luis Godínez, cura del pueblo de (San Juan) Quimistlán, para que en sus nombres y en el de su hija María Pérez, mayor de 14 años, reciba y cobre de los albaceas de Alonso González, mercader, difunto, 200 pesos de oro común que por cláusula de su testamento le mandó a María Pérez.
Francisco de Benavides, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Diego García, vecino de Jalapa, una negra llamada María, de tierra Conga, bozal, de 18 años de edad, con las tachas que tuviere, libre de hipoteca, por el precio de 370 pesos de oro común.
Diego García, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Benavides, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 62 pesos y 4 tomines de oro común que restan de 370 pesos, precio de una esclava negra llamada María, que le vendió en este pueblo, los cuales dará para fin del mes de marzo del presente año.
Diego García, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Díaz de la Cueva, su hermano, de la misma vecindad, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Diego García, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de este pueblo, 139 pesos de oro común que restan del arrendamiento de una casa que el susodicho le arrendó, y de cuentas que han tenido, para de la fecha de esta escritura en un año corrido, todos juntos en una paga.