Francisco Melo, con poder de Antonio de Acosta, mercader de negros, vende a Cristóbal López, vecino de esta provincia de Jalapa, un esclavo llamado Francisco, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 370 pesos de oro común.
Ante Don Alvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa y su provincia, Francisco Melo presentó una carta de justicia y pidió su cumplimiento; y vista por el Alcalde Mayor, mandó que comparezca Gaspar Hernández, vecino de Jalapa, y declare con juramento, según y como se le pida.
Gaspar Hernández debe a Francisco Melo, 26 pesos y medio de oro común que en su nombre pagó a Antonio del Río, los cuales se obligó a pagarlos cuando se le pidan.
Gaspar Hernández debe a Francisco Melo, de dares y tomares hasta el día de hoy, 22 pesos y 6 tomines, los cuales se obligó a pagarlos cuando se le pidan.
Carta de justicia en la que Don Diego Villanueva y Guzmán, Alcalde Ordinario de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, pide a las justicias de cualesquier villas y lugares de esta Nueva España, compelan a Gaspar Hernández para que pague dos cédulas de obligación a favor de Francisco Melo.
Cristóbal López, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Antonio de Acosta y a Francisco de Melo, 347 pesos y 5 tomines de oro común que restan del precio de un esclavo negro llamado Francisco, para fines de marzo de 1610.