Sebastián Méndez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Pedro de Ábrego, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 300 pesos de oro común, precio de un negro llamado Diego, de tierra Congo.
Pedro Sánchez Monge, vecino de la provincia de Jalapa, vende a Francisco Hernández de la Higuera, un negro esclavo llamado Diego, de tierra Conga, de 18 a 20 años, en 400 pesos de oro común.
Pedro Román, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Martín Vergara, vecino de México, 250 pesos de oro común que son el precio de un esclavo negro llamado Diego, de Tierra Bran
El Capitán Miguel Pinto de Mota, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a Don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, siete piezas de negros esclavos, bozales, recién venidos de Angola, llamados Benito, Gaspar, Domingo, Juan, Diego, Manuel y Sebastián, todos angoleños, de diferentes edades, sujetos a servidumbre, habidos de buena guerra, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 410 pesos de oro común cada uno.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende a Juan Gómez, residente en esta provincia, un negro llamado Diego, bozal, de nación Angola, de 25 años de edad, con los defectos que tuviere, sin asegurarlo de ninguna cosa, sujeto a servidumbre, por el precio de 340 pesos de oro común.
Alonso Muñoz, vecino de Jalapa, declaró poseer una esclava negra llamada Catalina Angola, la cual parió un mulato nombrado Diego, de dos meses de edad, y éste fue reconocido por su padre Gonzalo Martín Carnero[Gonzalo de Martín Carnero], español, albañil, vecino de Jalapa, quien le ofreció 100 pesos de oro común para que le otorgue su libertad; y habiendo recibido los referidos pesos, dio su carta de libertad a Diego, mulato, para que sea libre y su padre haga de él a su voluntad.
Tomás Rodríguez de Alcázar vende a Martín de la Parada, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Diego de tierra Zape, en 552 pesos y medio de oro común.
Juan de Quiroz, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Pedro de León, mercader de negros, 450 pesos de oro común que restan por pagar de dos esclavos negros bozales de hasta 25 años, llamados Francisco y Diego, de nación Angola, al precio de 450 pesos de oro común cada uno.
Bernabé Salmerón, Alcalde Mayor de Jalapa, se obliga de pagar a Su Magestad o a sus oficiales reales de la ciudad de Veracruz, 200 pesos de oro común que son el valor de un esclavo negro llamado Diego.
Martín de la Parada, se obliga de pagar a Tomás Rodríguez de Alcázar, 130 pesos de oro común que restan por pagar de un esclavo negro nombrado Diego.