El Capitán Juan Ricardo Grant de Guzmán, vecino del pueblo de Jalapa, otorga libertad de esclavitud a un esclavo negro atezado, nombrado José Antonio Mariano, natural de este pueblo, de entre 16 a 17 años, hijo de José y Tomasa, también esclavos del otorgante.
El Teniente de Caballos, don Juan José Rincón, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Nicolás Sánchez de los Riscos, vecino de la Ciudad de México, un esclavo mulato de nombre José de 36 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de vicio, defecto ni enfermedad publica ni secreta, en el precio de 350 pesos de oro común.
Don José de Burgos, Caballero del Orden de Santiago, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Domingo de Andrade, Capitán de la Compañías de Dragones de plata, en la Nueva Veracruz, para que venda un negro de nombre José, en el precio que más convenga.
El Licenciado Francisco Miguel Domínguez, Teniente de Cura en la doctrina de Tlacolulan, vende a Santos de Aguilus, vecino de Veracruz, un mulato blanco nombrado José, de 10 a 12 años, hijo de la esclava María Rosa, sujeto a servidumbre, libre de censo, sin asegurarlo de vicio ni defecto, en 100 pesos.
Don José de Ugarte, vecino del pueblo de Jalapa y albacea del difunto don Francisco Pérez de Arellano, vende a don Antonio del Camino y Velasco, vecino de este pueblo, una esclava mulata nombrada María Efigenia de 20 años, hija legítima de Dominga de la Cruz, la cual tiene dos hijos nombrados Ángela y José en edad pupilar, en la cantidad de 300 pesos por los 3.
Don Nicolás Antonio de Rosas y la Plaza, Alcalde Mayor de esta provincia de Jalapa y la de Jalacingo, otorga que liberta a Apolonia Josefa, mulata de 19 años de edad, junto con su hijo José de 3 meses de edad, que hubo y compró de don José Antonio de la Pedreguera. Los liberta por haberle entregado la susodicha 150 pesos de su valor y 20 pesos por el valor de su hijo, de cuya cantidad se da por entregado.
Don Juan de Thormes, vecino y mercader de Jalapa, y Antonio Cardeña, en nombre y con poder de Diego de Aguirre, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, se convinieron y concertaron en hacer el trueque y cambio de esclavos en esta forma: Antonio Cardeña, vecino de Jalapa, dio a Don Juan de Thormes un negro nombrado José, de casta Arara, de 26 años de edad, esclavo del referido Diego de Aguirre; y Don Juan de Thormes, le dio una negra nombrada María, de casta Arara, de 32 años de edad: Dichos esclavos están libres de censo, empeño y otra enajenación, sin asegurarlos de ningún vicio, defecto o enfermedad, y fueron valuados en 200 pesos de oro común cada uno.
Francisco Palomino, vecino del pueblo de Orizaba, residente en esta jurisdicción de la villa de Córdoba, en nombre y como apoderado de Domingo Gómez, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, vende al Regidor Francisco de Aguilar, un esclavo mulato nombrado Joseph [José], criollo, por precio de 150 pesos, el cual hubo y compró a Simón de Rosas, vecino de dicha ciudad.
Sem títuloDon Hipólito del Castillo de Altra, vecino de esta villa de Córdoba y natural de la ciudad de los Ángeles, hijo de don Hipólito del Castillo de Altra y de doña Juana Mejía y Moscoso, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco, de cuya Tercera Orden es hermano, en el convento de San Antonio en esta villa delante del altar de Nuestra Señora de los Dolores. Manda se entreguen 50 pesos a una hija de Francisca Portes, a una que cuando se crio él llamaba hija, pero no se acuerda de su nombre. Declara por sus bienes un trapiche de hacer azúcar nombrado Nuestra Señora del Pilar de Saragosa [Zaragoza] que tiene arrendado a don Juan del Castillo de Altra, su hijo, con declaración que en el monto y valor del trapiche no está cargado el valor de las tierras, licencia de trapiche y todo lo demás que así faltare. En dicho trapiche están situados dos capellanías una de 3 000 pesos que sirve el Licenciado don Pablo José Bocarando y Espinosa y otra de 800 pesos que en el ínterin sirve don Juan de Godoy, y 500 pesos a favor de la fiesta que hace a la Virgen del Pilar, con más otros 1 000 pesos que manda a don Gaspar [del Monge y Mendoza] y doña María Altamirano, sus padres, para la fábrica de un [colateral] a la Señora del Pilar en la iglesia de San Antonio. Asimismo, están en el trapiche las legítimas maternas de Hipólito, María Teresa, Antonia María y Nicolás del Castillo de Altra, sus hijos. También son suyos 3 000 pesos que están a censo redimible sobre la hacienda y comedero de [Acatengo] y a su seguridad está hipotecada la del Ojo de Agua. Asimismo, cinco años de réditos desde 1714, además de un esclavo nombrado Jerónimo y su mujer María de la Candelaria, y una mulata nombrada Antonia de Espinosa, 93 pesos que le debe don José de Vera y Escallar, Alcalde Mayor de Tehuacán, por resto de un mulato. Señala le debe el Licenciado don Miguel del Castillo de Altra, su sobrino. Declara que de la herencia paterna y materna que le tocó no está enterado en toda la cantidad de las hijuelas de división que le [roto] y falta para el debido cumplimiento más de 2 000 pesos. Él debe a Francisco Montero y Francisco, indio boyero. Señala que su padre, don Gaspar del Monge y Mendoza, debía a un galleguito de lo cual le hizo cargo para su paga, pero habiendo éste pasado a las islas Filipinas no ha podido localizarlo, por lo que manda se digan misas por su alma y en caso de que estuviere vivo manda se le pague. Debe distintas dependencias que constan de una memoria y cree pasan de 5 000 pesos. Su hijo Juan del Castillo le debe algunas cantidades de pesos por el arrendamiento de la hacienda de Nuestra Señora del Pilar, también le tiene enterado de su legítima materna porción de pesos y sólo le resta debiendo 600 pesos. Declara fue albacea de don Gaspar del Monge y Mendoza, su padre, y de doña Nicolasa del Monge, cuyos testamentos quedaron en su cargo y de lo cual tiene cumplido la mayor parte. Es su voluntad que la mulata Pascuala, mujer de José Congo, por haberle servido se le dé libertad y si ella por el amor de los hijos y de sus amos no quisiere salir de la hacienda, manda a sus hijos la mantengan como a personal que ha servido la casa y la tengan entre los domésticos de ella, y si se vendiere la hacienda que se la lleve el que quisiere de sus hijos con la misma obligación, y manda que para su título de libertad se le dé testimonio de esta cláusula. Manda se liberte a María de la Candelaria, mujer de Jerónimo, su esclavo, con el mismo cargo y condiciones que la anterior y testimonio de la cláusula. Declara es casado con doña Nicolasa del Monge y Mendoza, quien llevó de dote al matrimonio como 6 000 pesos y después por muerte de don Gaspar del Monge y Mendoza y de doña María Altamirano, heredó la cantidad de 13 300 pesos; y él llevó de la misma legítima la cantidad de 13 000 pesos; durante dicho matrimonio procrearon a doña Gertrudis María, Josefa María, don Juan, Hipólito, doña María Teresa, doña Antonia, doña Nicolasa del Castillo de Altra. Tiene entregado a doña Gertrudis María, que se casó con don José de Carvajal y Contreras, más cantidad de dinero de la que le corresponde de legítima materna, por cuya razón renunció la herencia. Señala que doña Josefa María contrajo matrimonio con don Francisco Pibot y Tapia, al cual le tiene enterado la parte materna que le tocó como consta en carta de dote. También declara que don Juan del Castillo contrajo matrimonio con doña Ana Francisca de Carvajal y Contreras, difunta, y se le entregó dinero. Nombra por albaceas a don Diego de Altamirano y a don Francisco Pibot y Tapia y don [roto] del Castillo de Altra. Como tutor de sus menores hijos nombra a Diego de Altamirano, y nombra herederos a sus hijos.
Sem títuloDon Juan de Bolado y Castillo, residente en esta villa de Córdoba, otorga vende al Bachiller don Andrés de Meza y Mendoza, Presbítero vecino de esta villa, un esclavo negro nombrado José, de nación Congo, de diecinueve años de edad, el mismo que hubo y compró del Capitán Juan Blanco, vecino de la ciudad de la Habana. Lo vende en precio de 300 pesos de oro común en reales.
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