Damián Calvo, vecino de la ciudad de México, con poder de Francisca Pérez, viuda de Gaspar Gutiérrez, de la misma vecindad, vende a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de esta provincia, un esclavo mulato llamado José, de 22 años de edad, carihoyoso de viruelas, jetón y hendido el labio de abajo, libre de hipoteca, enajenación y empeño, sujeto a servidumbre, por el precio y cuantía de 220 pesos de oro común.
Juan López de León, vecino de Los Ángeles, como principal deudor, y Francisco Luis, vecino de Jalapa, su fiador, se obligaron a pagar a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, 300 pesos de oro común, precio de un esclavo mulato llamado José, de la fecha de esta escritura en tres meses, todos juntos en una paga.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, vende a Juan López de León, vecino de Los Ángeles, un mulato llamado José, de 23 años de edad, con las tachas que tuviere, y por borracho, ladrón y huidor, por el precio de 300 pesos de oro común.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de esta provincia, dio su poder cumplido a Melchor de los Reyes y a Francisco Luis, vecinos de Jalapa, y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que puedan recibir y cobrar los maravedís, derechos y acciones, y otros bienes que le fueren debidos, y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; asimismo, para que puedan cobrar y aprehender, un esclavo fugitivo llamado José, herrado en el rostro, y remitirlo a la parte donde el otorgante se hallare.
El regidor Luis Pacho Mejía, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, y Doña Isabel de Bustamante, su legítima mujer dijeron tener en el servicio de su casa una esclava mulata, ladina, llamada Isabel Bustamante, la cual tiene un hijo de cuatro meses nombrado José, y por los buenos servicios de su madre, dignos de remuneración y el gran amor que le tienen, le otorgaron carta de libertad al niño.
Pedro Sánchez Monge, vecino de Jalapa, vende a Francisco Escalante, vecino de esta provincia, un esclavo negro, pequeño, llamado José, criollo, de 10 o 12 años de edad, poco más o menos, por el precio de 200 pesos de oro común.