Doña Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, viuda de Rodrigo Fernández y como curadora de sus menores hijos, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, un sitio de venta y cinco caballerías de tierra, ubicadas en términos de Jalapa, donde dicen Xalatengo El Viejo, a poco más de media legua del pueblo, por el precio de 480 pesos de oro común.
Magdalena de Tejeda y su hijo, Rodrigo Hernández, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a doña María de Esquivel, hermana y tía de los susodichos, vecina de este pueblo, 200 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para el fin del mes de mayo venidero de 1612. Para la seguridad de esta escritura los deudores hipotecaron un negro llamado Alonso, dos negras llamadas Catalina y Gracia, y una Venta llamada de los Naranjos en está jurisdicción a favor de doña María de Esquivel.
Doña Magdalena de Tejeda, viuda de Rodrigo Hernández, vecina de Jalapa, como curadora de sus hijos menores, dio su poder cumplido a Andrés de Bustillos, su yerno, para que en la estancia de Nuestra Señora de ganado mayor, situada en los llanos de Almería, en su nombre pueda entrar a desjarretar todo el ganado cimarrón que quisiere, a partir de esta fecha y hasta fines de junio de 1613.
Alonso de Villanueva y Rodrigo Hernández, vecinos de la provincia de Jalapa, por convenir a sus intereses hicieron trueque con ciertas tierras situadas en los términos de Jalapa y Coatepec.
Alonso de Villanueva y Matías Lorenzo, vecinos de la provincia de Jalapa, formaron una compañía para sembrar caña de azúcar durante seis años, en las tierras que Villanueva hubo de Rodrigo Hernández, en términos de Jalapa.
Rodrigo Hernández y su mujer, Magdalena de Tejeda, vecinos de Jalapa, venden a Francisco Hernández de la Higuera, vecino de esta provincia, 150 pesos de oro común de censo y tributo anuales, que impusieron sobre sus propiedades ubicadas en los términos de Jalapa y Coatepec.
Martín de la Parada, vecino de Jalapa, vende a Francisco Pérez unas casas de morada en este pueblo, \"que lindan por la una banda con casas de Rodrigo Hernández; y por la otra con casas del contador Alonso de Villanueva; y por la otra con casas de Melchor del Moral\", por el precio de 120 pesos de oro común.
Pedro Hernández vende a Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, una negra de nación Angola, llamada María, de unos 20 años de edad, por el precio de 450 pesos de oro común.
Gonzalo de Córdoba, escribano de Su Majestad, vende a don Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, unas casas de morada en este pueblo que lindan \" con casas de Martín de la Parada y de Rodrigo Hernández e de Juan Marroquín\", por el precio de 650 pesos de oro común.
Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Miguel de Aviñón, vecino de esta provincia, para que en su nombre pueda recibir y cobrar los pesos de oro de minas y de oro común que le debieren en esta Nueva España.