Francisco Rodríguez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Hernández Franco, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, mercader, haciendo de deuda ajena suya propia, 68 pesos y 6 tomines de oro común que restan de las cuentas que su suegro Francisco Pérez tenía con el referido Francisco Hernández Franco, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga, puestos en la ciudad de Veracruz.
Luis Hernández, como principal pagador, y Francisco Rodríguez, su fiador, se obligaron a pagar a Francisca de Tejeda, vecina de Jalapa, 50 pesos de oro común que restan de cuentas que le debía el primero, para fines de enero de 1606.
Francisco Rodríguez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de los Ángeles, 200 pesos de oro común, precio de cinco mulas con sus aparejos, horras de alcabala, en esta manera: 100 pesos, cinco meses después de la fecha de esta escritura y los 100 pesos restantes de ahí en otros cinco meses.
Alonso Hernández de la Barba, vecino de la Puebla de los Ángeles, hace donación a Francisco Rodríguez, morador en San Martín Texmelucan, de una caballería de tierra en los términos de Huejotzingo
Francisco Rodríguez, arriero, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, vende a Blas Machado, vecino de Jalapa, ocho mulas de arria con sus pertrechos, por el precio de 60 pesos de oro común cada una.
Francisco Rodríguez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de los Ángeles, 264 pesos de oro común, precio de seis bestias mulares, en esta manera: 132 pesos, cinco meses después de la fecha de esta escritura y los 132 pesos restantes de allí en otros cinco meses.
Catalina Pérez, viuda de Francisco Rodríguez, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Rodríguez de Herrera, vecino de este pueblo, ausente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar de cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, etc.; especialmente, para que en su nombre pueda vender cualesquier solares y casas que tiene en Jalapa, por el precio que concertase y otorgue las escrituras correspondientes.
Blas Machado, vecino de Jalapa, vende a Francisco Rodríguez, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, una esclava negra llamada María Magdalena, ladina, criolla, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 490 pesos de oro común.
Francisco Rodríguez, dueño de su recua, y vecino del pueblo de Chilapa, se obligó a pagar a Andrés Laso de la Vega 43 pesos de oro común que le resta del tiempo que le ha servido en su recua; los cuales entregará para dentro de 20 días en la ciudad de México.