Melchora de los Reyes, viuda de Francisco Pérez, vende a Juana González, viuda de Pedro del Río, unas casas de morada en este pueblo, lindan por una parte con casas de Melchor del Moral, y por la otra, con casas de Rodrigo Hernández y casas del Hospital de Jalapa, por el precio de 160 pesos de oro común.
Estando en El Molino de Río Frío, propiedad de Don José de Ceballos y Burgos, jurisdicción de Jalapa, Catalina González, mujer legítima del Alférez Agustín Rodríguez Lovillo, residente en sus haciendas de la jurisdicción de Jalacingo, como hija y heredera de Lope González [de Villa de Moros] y Melchora de los Reyes, dio su poder cumplido a Antonio Luis, vecino de esta provincia, para que en su nombre cobre de su abuela Ana Díaz, 200 pesos que Pedro Calderón de la Barca, su segundo marido, mandó por cláusula de su testamento a la otorgante, así como lo que le toca de la legítima como hija de Melchora de los Reyes, quien a su vez lo fue de la referida Ana Díaz.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a don Francisco Escalante, de la misma vecindad, un pedazo de solar en este pueblo que linda con solar de doña Magdalena de Tejeda y con casas de Melchora de los Reyes, de 30 brazas menos cuatro de largo y 25 de ancho, por el precio de 30 pesos de oro común.
Juan Bautista Gallegos y su esposa, Melchora de los Reyes, vecinos de Jalapa, entregaron, en calidad de bienes dotales, a su yerno Melchor Palomino, 20 mulas de arria con su pertrechos y unas casas de morada, en este pueblo, que se apreciaron en 1 300 pesos de oro común.
Vicente Alemán, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, un negro llamado Sebastián, de 13 años de edad, de nación Angola, bozal, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 250 pesos de oro común.