Don Francisco Badillo, de este comercio y vecindad, dijo que usando del poder que su hermano Manuel Badillo le confirió, vende a doña María del Carmen Guisasola de Dufoo, residente en México, una casa de paredes de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edificio bajo, con unas piezas altas entresoladas, ubicada en esta villa, en la primera cuadra de la calle de la Amargura, a la que hace su frente hacia el oriente, dicha calle en medio y del otro lado casa de doña Teresa Aravalles; y su fondo, al poniente, por donde linda con el fondo de otra casita que fue también del difunto don Domingo Aravalles; por el costado del sur linda con el de la casa alta del difunto administrador de la Renta de Correos, don Juan Bautista de Lotina Erdicoa, y por el costado del norte con un solar eriazo y paredones que pertenecen al concurso del difunto don Luis de Zárate. La finca deslindada, es la misma que hubo por fin y muerte de su finado tío, don Mateo Badillo, quien la hubo de los bienes del difunto don Laureano Teixa de Senande. La vende a Guisasola con sólo el gravamen de 1 200 pesos que reporta de dos principales piadosos, en precio de 3 500 pesos, de los cuales, 2 300 pesos la compradora le pagó de contado y los 1 200 restantes que continuará reconociendo sobre la misma finca por vía de depósito irregular, 400 en favor del convento de San Francisco para una memoria de misas que mandó fundar el difunto don Carlos de Escurra, y los 800 restantes pertenecientes a la fundación que mandó hacer de un aniversario en bien de su alma el finado don Mateo Badillo, su tío. Presente don Eligio Dufoo, como apoderado de su hermana política doña María del Carmen, señaló que acepta lo contenido en esta escritura.
Sans titreDon Francisco Munguía, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Laureano Teixa de Senande, vecino del pueblo de Jalapa, una casa de paredes cubierta de madera y teja con otro jacal de rajas, cubierto de tejas arrimado a ella, la cual linda al oriente con la calle que sube al convento del Calvario, al sur con casas de don Manuel de Olmedo, al norte con casas de don Francisco de Arellano y al poniente con solar de Félix Michodel, al precio de 600 pesos.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella mayor de 25 años, vecina del pueblo de Jalapa, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, don Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Javier Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa de Senande, sus cuñados, para que el primero que se presente después de su fallecimiento le den el título en forma.
Doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, hija legítima de los difuntos don Juan Gorrón de Contreras y doña Juana Ochoa de Tejeda, natural y vecina del pueblo de Jalapa, casada en primeras nupcias con Juan Ortiz, y en segundas con Pedro Zamorano, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a Teresa de la Cruz Ortiz, su legítima hija, junto con don Laureano Teixa de Senande, y como herederos designa a doña María Javiera, doña Juana, doña Teresa y don José, sus hijos legítimos del primer y segundo matrimonio.
Don Laureano Teixa de Senande, vecino de este pueblo de Jalapa, recibe de don Juan Santiago Lobo, la cantidad de 1, 000 pesos, mismos que obliga a tener en su poder en depósito irregular y que pagará con réditos de 5 %, a Gabriel de Arteaga, por tiempo de 3 años.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Real, en don Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Javier Fernández de Ulloa, todos vecinos del pueblo de Jalapa y en don Laureano Teixa de Senande, vecino de la Ciudad de México.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella mayor de 25 años, vecina del pueblo de Jalapa, dueña del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Público, don Juan Cardeña, Oficial menor de este oficio, don Francisco Javier Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa de Senande, para después de su fallecimiento, el primero que se presente ante el superior gobierno con este testimonio, se le despache título en forma.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, vecina del pueblo de Jalapa, doncella mayor de 25 años, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al citado oficio, a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Real, don Juan Cardeña, sus hermanos, junto con don Francisco Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa Senande, para que después de su fallecimiento, el primero que se presente ante el superior gobierno, se le despache título en forma.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, vecina de este pueblo de Jalapa, doncella mayor de 25 años, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, don Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Javier Fernández de Ulloa y don Laureano de Teixa y Senande, para que después de su fallecimiento, el primero que comparezca con este testimonio ante el superior gobierno, se le despache título en forma.
Doña Nicolasa Catarina de Cardeña, vecina de este pueblo de Jalapa, doncella mayor de 25 años, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio de Cardeña, Escribano Real, Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa de Senande, para que después de su fallecimiento el primero que se presente ante el superior gobierno con este testimonio, se le despache título en forma.