Martín de la Parada, vecino de Jalapa, vende a Francisco Pérez unas casas de morada en este pueblo, \"que lindan por la una banda con casas de Rodrigo Hernández; y por la otra con casas del contador Alonso de Villanueva; y por la otra con casas de Melchor del Moral\", por el precio de 120 pesos de oro común.
Francisco Rodríguez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Hernández Franco, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, mercader, haciendo de deuda ajena suya propia, 68 pesos y 6 tomines de oro común que restan de las cuentas que su suegro Francisco Pérez tenía con el referido Francisco Hernández Franco, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga, puestos en la ciudad de Veracruz.
Melchora de los Reyes, viuda de Francisco Pérez, vende a Juana González, viuda de Pedro del Río, unas casas de morada en este pueblo, lindan por una parte con casas de Melchor del Moral, y por la otra, con casas de Rodrigo Hernández y casas del Hospital de Jalapa, por el precio de 160 pesos de oro común.
Tomás de Herrera, vecino de Jalapa; dio en arrendamiento a Francisco Pérez, la Venta de la Fragua por el tiempo de un año, al precio de cuarenta pesos de oro común.
El gobernador, alcaldes, regidores y tlatoques de Jalapa, dan en administración a Francisco Pérez, vecino de Jalapa, la labor que tienen en la vega llamada Tlalmecapan para sembrar maíz y otras semillas, por tiempo y espacio de cuatro años.
Francisco Pérez, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Matías Pérez y doña Sebastiana Domínguez, junto con Catarina de Aguilar, su legítima mujer, natural y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Juan de Aguilar y Antonia de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Antonio, María, Francisco, José, Julián y Juana.
Ante Juan Ortiz de Zúñiga, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, Juana María, india ladina, dijo haber estado casada con un español, y de presente está viuda, natural de Chiltoyac, y tiene un hijo natural mestizo nombrado Francisco Pérez, mayor de 14 años, al cual pone como aprendiz de sastre con Francisco Vázquez de Ayora, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años.
Juana Díaz, viuda de Sebastián Díaz, con revalidación de la tutela de sus menores hijos, Bartolomé, Francisca y Francisco Pérez; la cual le fue otorgada por el Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa; los cuales le otorgan licencia expresa, da en arrendamiento a Juan de Quiróz, la mitad del trapiche de Nexapa, en la cantidad de 300 pesos anuales, durante el periodo de 6 años. Incluye inventario de bienes del mencionado trapiche.
Francisco Pérez, vecino de Jalapa, se obliga a pagar a Martín de la Parada, vecino de Jalapa, 130 pesos (sic) de oro común, los cuales son por razón y precio de unas casas de morada con su solar, que el susodicho le vendió.
Antonio González, vecino de Jalapa, traspasó el mesón que tenía arrendado de los naturales de Jalapa, en favor de Francisco Pérez, por tres años; y éste se obligó a pagar 80 pesos de oro común anuales a los gobernadores indígenas de la comunidad.