Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció Francisco Pérez, viandante, quien manifestó 300 pesos de [roto] para vender [roto].
Se tomó la razón de 2 barriles de vino que lleva Jusepe [José] de Ojeda, para entregar en la Puebla a Francisco Pérez.\n
Se tomó la razón de 8 pipas de vino, que lleva Francisco Pérez en su recua, para entregar a Diego de Larrayon en Oaxaca.\n
Don Domingo Pérez, hijo de los difunto don Domingo Pérez y de doña Catarina Boo, natural de la Villasante, Arzobispado de Burgos en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Juana de los Reyes, su legítima esposa, natural del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, junto con don Francisco, hijo mayor de ambos, y como herederos designan a sus hijos legítimos el Bachiller Francisco Pérez, María, Juan, Josefa, Pedro y Domingo.
Francisco Pérez, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Matías Pérez y doña Sebastiana Domínguez, junto con Catarina de Aguilar, su legítima mujer, natural y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Juan de Aguilar y Antonia de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Antonio, María, Francisco, José, Julián y Juana.
Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino y mercader de Jalapa,dueño de su recua, se obligó a pagar a Francisco Pérez de Escalona, personero del convento y síndico del pueblo de San Luis Huamantla, y al síndico Juan Benítez Barrero, de la misma vecindad, 963 pesos de oro común que pertenecen al Convento de San Francisco Huamantla, por otros tantos que le debe de ciertas cuentas que tuvo con el citado Francisco Pérez, en esta manera: 363 pesos para de la fecha de esta escritura en un mes, y los 600 pesos restantes, para de allí en seis meses corridos.
Don José Antonio de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Francisco Hernández, junto con sus hermanos don Manuel y doña Juana, venden a doña María Bárbara Lagunas, vecina del pueblo de Naolinco, una casa de paredes, cubierta de tejas con un sitio de 25 varas de frente y 40 varas de fondo, que lindan al norte con la parroquia de dicho pueblo y calle en medio, al sur con solar de la Cofradía de las Ánimas, al oriente con solar de doña Petrona Guevara viuda de Nicolás Domínguez y al poniente con solar y casa de don Francisco Pérez, al precio de 700 pesos, de los cuales 500 pesos le pagó en dinero de contado y los 200 pesos restantes están cargados sobre dicha casa y que reconocerá la compradora a favor de la cofradía de Jesús de Nazareno, ubicada en el pueblo de Misantla.
José de Medina, pardo libre y vecino del pueblo de Naolinco, vende a don José Pérez, natural de España y vecino de dicho pueblo, un solar que tiene 36 varas de frente y 22 varas de fondo, linda al frente con casa de Miguel Pérez, al oriente con casa de Francisco Pérez, al fondo con solar de Diego Hernández y al norte con solar y casa de doña Francisca de la Barreda Gayón, en la cantidad de 55 pesos.
Francisco Pérez, vecino del ingenio que quedó por bienes del Regidor Luis Pacho Mejía, se obligó a pagar a Luis López, dueño de recua, vecino de Jalapa, 180 pesos de oro común que le debe Sebastián de la Cruz, negro libre, criollo, vecino de esta jurisdicción, por cuya cantidad le tiene preso, para dentro de dos años cumplidos a partir de hoy día de la fecha, con los fletes de las mulas que tiene trajinando.
Francisco Pérez, arrendatario de la Venta de la Joya, se obligó a pagar al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de este pueblo, 120 pesos oro común, procedidos de tres mulas y un macho de carga, a razón de 30 pesos cada uno; las 3 mulas con sus aparejos, y el macho en pelo, para de hoy día de la fecha, en ocho meses cumplidos.