Roque Jacinto Florido, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder a su hijo Juan Onofre Florido, para que en su nombre cobre de cualquier persona, particulares, seculares o en quien en derecho deba, las cantidades de pesos, plata, joyas, etc., que le adeuden.
Don Juan Onofre Florido, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a los licenciados don José de Acosta, Presbítero, junto con don Carlos Antonio de Thormes, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que cobren todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otras mercancías que le deban.
El Licenciado Juan Bernardo Díaz Mier, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, doña Josefa Díaz Mier, doña Antonia Díaz Mier, doña Mariana Díaz Mier y doña María Rosalía Díaz Mier, hijos y herederos de don Domingo Díaz Mier, difunto, el primero como albacea y tenedor de bienes, otorgan que imponen 400 pesos a censo redimible en un sitio y casas de su propiedad, ubicada en la Calle de la Amargura que sube para el Calvario, linda al oriente con casa del Maestro Rincón, al sur con casa de altos de la capellanía del otorgante, la cual hace esquina con la plazuela del Rey, al poniente con calle y casas del Capitán don José Antonio de la Pedreguera y al norte con casas de don Juan Onofre Florido.
Don Juan Onofre Florido, hijo legítimo y apoderado general de don Roque Jacinto Florido, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga que sustituye poder en don Mateo González, vecino del pueblo de Jalapa, para que represente los pleitos, negocios y causas de su padre, así como para que comparezca ante la Real Audiencia Superior de Gobierno y demás tribunales, donde realice los cargos y demás asignaciones que tenga a su favor.
Don Juan Onofre Florido, vecino del pueblo de Jalapa, otorga en donación a doña Antonia Margarita Castañón, su prima, de la parte que le corresponde de un sitio, estancia y caballería, el cual corresponde al que heredó de su padre don Roque Jacinto Florido, mismo que su bisabuelo, don Jacinto Marín compró, del cual fue despojado violentamente por los 4 nietos del citado Jacinto Marín.
Don Roque Jacinto y don Juan Onofre Florido, padre e hijo, vecinos de esta jurisdicción, dijeron que con el motivo de no ser mercaderes sino labradores y criadores, por no comprar memorias de géneros, ni pedir fiado cosa alguna, han tomado fama de ricos y por esto los ocupan como fiadores aquellas personas que los necesitan y porque la experiencia les ha mostrado cuan expuestos quedan los fiadores al pagar por los principales, resultando de esto calamidades, empeños y quiebras, por tanto otorgan que se obligan a no salir por fiadores ni otorgar fianza alguna por ninguna persona, excepto el uno al otro, por sus hijos, yernos, nietos u otros descendientes, bajo la pena que se imponen de 2,000 pesos que aplicaran a la Cofradía de las Animas de esta parroquia de Xalapa.
Don José María Caballero, vecino de Jalapa, dijo que el 18 de marzo de 1779, compró de don Juan Onofre Florido, un esclavo nombrado José Victoriano, criollo de nación, color anegrado, de aproximadamente 23 años de edad, sin asegurarlo de vicio, enfermedad ni defecto, el cual vende a don Matías de Zafra, Teniente del Registro de Dragones de México, al precio de 150 pesos.
Don Bernardo Cardel, dueño de recua, vecino de Jalapa, dijo que puso en casa de don Manuel de Arcos, 27 tercios de azúcar para que se los guardara, pero debido a que Arcos se fue a la quiebra, tuvo que hacer cesión de bienes a sus acreedores, razón por la que dicho otorgante solicitó y acreditó ante la justicia que el azúcar era de él y que no entrase en concurso con los demás acreedores, petición que fue aceptada por la justicia, pero no por don Juan Onofre Florido, quien como habilitador de dicha tienda se opuso a entregar el azúcar y apeló ante la Audiencia para la remisión de autos, por lo que el otorgante confiere poder a José Rafael de Molina, Procurador de Número de la Real Audiencia, para que se encargue del asunto antes mencionado.
Don Juan Onofre Florido, otorga poder general a don Ignacio Covarrubias, Agente de Negocios de la Ciudad y Corte de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ejecutivos y ordinarios.
Don Juan Onofre Florido, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don José María Caballero, de la misma vecindad, un esclavo negro de nombre José Victoriano, de 22 años de edad, libre de empeño, censo o enajenación y por tal lo asegura y no de vicio, tacha, defecto ni enfermedad. La venta se hace en 150 pesos.