Don José Manuel de García de Zúñiga, natural del reino de Galicia y residente en el pueblo de San Miguel Perote, viudo de doña María Gertrudis de Ocampo. Nombra como albaceas a don Marcos Barreda y a don Tomás Rajadel. Nombra como única heredera a su hija María Manuela de Zúñiga y por tener entera confianza en don José de Ocampo, abuelo materno, lo nombra tutor y cuidador de su hija y bienes por ser menor de edad.
Don Tomás Rajadel, mayordomo de la Parroquia del Santísimo Sacramento de Perote, otorgó préstamo por la cantidad de 500 pesos a don Manuel Hernández, residente y Labrador de dicho pueblo, quien se obliga a cubrir dicho adeudo a partir del 11 de Junio de 1745, pagando de réditos la cantidad de 5 pesos por cada ciento y ofreciendo como garantía las escrituras de su casa.
El Capitán don Alonso de Alba, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Francisco Ignacio de Herrasti, su yerno, vecino de España y residente en la Ciudad de México, para que en caso de que a don Tomás Rajadel, vecino de Perote, se le otorguen en administración las Alcabalas de este pueblo y los ramos comprendidos en ella, lo obligue como su fiador llano y principal pagador de dicha recaudación.
El Capitán don Tomás Rajadel, vecino del pueblo de Perote, Administrador General de las Reales Alcabalas del pueblo de Jalapa y su jurisdicción, nombra como Receptores y Administradores de las alcabalas de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, al Capitán Ignacio Antonio Díaz de Córdoba, junto con el Capitán Miguel García de Baldemora, dueños de haciendas en esta jurisdicción, para que procedan a la cobranza de dichas Reales Alcabalas.
Don José Mariano Peláez, Teniente de la jurisdicción de Jalacingo, con poder otorgado a su favor por don Tomás Rajadel, y haciendo uso de dicho poder, ha tratado con Alonso de Alba, Administrador General de las Reales Alcabalas; para que lo ponga al cuidado de la recaudación y administración de dicho derecho real, nombrándose como pagador principal y como sus fiadores a don José González, don Luis Leal y don Antonio Cornejo.
Don Tomás Rajadel, Juez Administrador General de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción de Jalapa, informa que en el mes de febrero del presente año, otorgó a don Pablo Francisco Mallol, vecino del pueblo de Teziutlán, un nombramiento para la recaudación de las Reales Alcabalas, por lo que a través de la presente, confiere el mismo nombramiento, en segundo lugar a su hermano don Agustín Miguel de Mallol y a don Tomás de Echegoyen, vecinos del citado pueblo de Teziutlán.
Manuel Díaz, y Nicolás García, dueños de recua y vecinos de San Juan de los Llanos, otorgan que deben y se obligan a pagar a la testamentaria del difunto Capitán Tomás Rajadel, vecino que fue del pueblo de Perote, la cantidad de 1, 850 pesos, valor de un atajo de mulas que les vendió al fiado, mismos que se obligan a pagar a los albaceas que son doña Micaela Montañés de la Cueva, don Marcos Barreda y don José Antonio Rajadel en dos pagos dentro de dos años contados desde hoy día.
Doña Micaela Montañés de la Cueva, hija legítima de los difuntos Juan Montañés de la Cueva y Anastasia Javiera Natera, natural del pueblo de Jalapa y vecina del pueblo de Perote, casada con Tomás Rajadel, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su citado esposo Tomás Rajadel, en compañía de doña María Josefa Rajadel, su legítima hija, y de Marcos Barreda, su compadre, y como heredera nombra a su citada hija, además de estas designaciones hace las siguientes asignaciones: que se dé dinero por las beatificaciones de don Juan de Palafox, fray Sebastián de Aparicio, Gregorio López, madre María de Jesús de Agreda y canonización de San Felipe de Jesús, del remanente del quinto de sus bienes se den 50 pesos al encargado del culto de San Miguel Arcángel, del quinto de sus bienes se impongan 50 pesos, para que con sus réditos se ayude a la celebración de los Dolores, que de sus bienes se saquen 100 pesos para que se entreguen por vía de legado a María Martínez, que a su esclava María se le rebajen del importe de su esclavitud la cantidad de 250 pesos, del remanente que quedase de sus bienes manda se divida en 2 partes, una se de a Manuel a quien crió en su casa y la otra se distribuya en misas por su alma.
Don Tomás Rajadel y don Marcos Barreda, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto don Sebastián Martínez, venden a Antonio Benítez Revuelta, una casa con 22 varas de largo y 10 varas de ancho, con paredes, cubierta de tejamanil, labrada en el hospital de este pueblo, que linda al oriente con tierras de Roque García, al poniente con solar de Diego Ortiz, al norte con las tierras mencionadas de Roque García y al sur con calle que sigue a la casa de don Miguel de Huerta, al precio de 200 pesos.
Don Juan José Rincón, dueño de hacienda de labor en el pueblo de Jalapa, con testamento hecho en este citado pueblo, informa que por vía de codicilio, hace modificaciones a dichos documentos, declarando lo siguiente: separa a sus hijos don José y don Ignacio Rincón de la administración de sus bienes y les da permiso para que administren los que ellos puedan adquirir independientemente, conforme a lo cual menciona, que sus hijos compraron al difunto don Sebastián Martínez 2 atajos de mulas, en la cantidad de 4, 239 pesos, saliendo él como fiador, cuya cantidad tiene pagada, como les consta don Tomás Rajadel y don Marcos Barreda, albaceas de dicho difunto.