Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Francisco Martín, vecino de Jalapa, una esclava negra llamada Felipa, bozal, de tierra San Thomé, de 14 años de edad, poco más o menos, por el precio de 325 pesos de oro común.
El capitán Mateo Jorge, mercader de negros, vende a Gabriel de Movellán, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 450 pesos de oro común cada una.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 325 pesos de oro común, a un plazo de seis meses, precio de una esclava negra llamada Felipa, bozal, de tierra San Thomé.
Juan Salvador, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a Francisco Pérez Romero, vecino de Jalapa, tres piezas de negros esclavos, dos varones y una hembra, de nación Angola, nombrados Pedro, Antonio y Felipa, de diferentes edades, por el precio de 380 pesos de oro común cada uno.
Gabriel de Movellán, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar al capitán Mateo Jorge, mercader de negros, 900 pesos de oro común, precio de dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, que le vendió en este pueblo; para el día de la Navidad del presente año, todos juntos en una paga.