Andrés de Bustillo, vecino de Jalapa, vende a Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel Riveros, vecina de Jalapa, una negra nombrada Felipa, criolla, de 14 a 15 años de edad, hija de Andrea, negra Malemba, su esclava, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 310 pesos de oro común.
Catarina de la Oliva, viuda de José Rodríguez, vecina del pueblo de Naolinco, otorga libertad a una esclava de nombre Felipa, quien tuvo una hija de nombre Dominga Micaela.
Doña María Josefa Casados, mujer legítima de Francisco de Zavaleta, vecinos de la doctrina de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a don Plácido de Porras, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Papantla, una esclava criolla nombrada Felipa, negra de 20 años más o menos, quien se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 380 pesos de oro común que por ella le ha dado.
El capitán Mateo Jorge, mercader de negros, vende a Gabriel de Movellán, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 450 pesos de oro común cada una.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 325 pesos de oro común, a un plazo de seis meses, precio de una esclava negra llamada Felipa, bozal, de tierra San Thomé.
Juan Salvador, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a Francisco Pérez Romero, vecino de Jalapa, tres piezas de negros esclavos, dos varones y una hembra, de nación Angola, nombrados Pedro, Antonio y Felipa, de diferentes edades, por el precio de 380 pesos de oro común cada uno.
Doña Leonor Domínguez Muñiz, vecina de Naolinco, viuda de Don José de Oliva, vende al Bachiller Pedro Domínguez Muñiz, su hermano, clérigo, presbítero, vecino de este pueblo, una esclava mulata llamada María, nacida en su casa, hija de su esclava Felipa; de 9 años de edad, libre de censo, hipoteca, empeño, ni otro gravamen; con todas las faltas, defectos, y enfermedades públicas y secretas que parezca tener, en el precio de 150 pesos de oro común.
El Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, vende al Capitán Juan de los Santos Cubillos, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar, dos esclavos negros y una negra nombrados Francisco, Tiburcio y Felipa, su mujer, en precio de 1 100 pesos horros de alcabala.
Zonder titelGabriel de Movellán, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar al capitán Mateo Jorge, mercader de negros, 900 pesos de oro común, precio de dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, que le vendió en este pueblo; para el día de la Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
Bartolomé de Oliver, maestro de zapatero de obra prima vecino de Jalapa, natural de la Villa de Morón, Arzobispado de Sevilla, habiendo contraído matrimonio con Margarita Martín, hija legítima de Juan Martín de Abreo y de María Rodríguez, vecinos de Jalapa, recibió [dote] de su suegra 2 200 pesos de oro común en una esclava nombrada Andrea, de nación Angola, de 26 años, con una hija suya llamada Beatriz, de 2 años y medio; y otra nombrada Felipa, de dos meses; así como una cama de granadillo, sábanas, almohadas, ropa para dama y caballero, joyas y otros enseres domésticos.