Juan de Dios Thormes, vecino de este pueblo de Jalapa, casado con doña María Suárez, hija legítima de don Agustín Suárez y de doña María Nicolasa de Torquemada otorga poder especial al Licenciado don Juan de Lucena, Clérigo domiciliado de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que demande, reciba y cobre la cantidad de 300 pesos, que los señores del venerable cabildo eclesiástico de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, aplicaron a la citada señora María Suárez, por una obra pía.\r\n
Don Benito Jerónimo, Gobernador de Jalacingo, Toribio Sánchez, Gobernador de Atzalan, y su Escribano Pedro García, en nombre de sus pueblos, otorgan poder especial a don Nicolás Guerrero Lobato, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, junto con don Juan de Lucena, Escribano del Rey y vecino de dicha ciudad, para que pidan y supliquen a su majestad, les releve del pago de tributos a ambos pueblos.
Don Pedro de Parraga Robledano, vecino y del comercio de este pueblo de Jalapa, como primer albacea y heredero de su tío el Capitán don José Robledano, dijo que entre los encargos que le dejo el difunto esta el de darle a doña Juana Antonia, niña que el difunto crío en su casa, 2,132 pesos en reales efectivos y dos casas contiguas, las cuales tienen 1,500 pesos sobre si con réditos a favor de la capellanía que sirve el Clérigo don Juan de Lucena, y en atención a haberse casado la susodicha con don Bernardo de la Fuente hace donación de dichos bienes.
Doña Juana Antonia, mujer legítima de don Bernardo de la Fuente, dijo tiene dos casas contiguas en este pueblo sobre las cuales están situados 1,500 pesos a favor de la capellanía que fundaron don Sebastian de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, la que sirve el Lic. Don Juan de Lucena, Clérigo, por lo que se obliga a pagar cada año 75 pesos de réditos.
Diego Cardeña, Escribano Público de esta jurisdicción y la de Jalacingo, renuncia al citado oficio, para otorgarla a don Juan de Lucena, Escribano de la Ciudad de México, o a Miguel Eustaquio Cardeña, su hijo.
El Alférez don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo compró unas casas con la condición que reconocería a censo redimible 1, 500 pesos de la capellanía que fundo don Sebastián Flores Moreno y doña Gertrudis Thormes, su mujer, y que sirve actualmente el Licenciado don Juan de Lucena, domiciliario del Obispado de la Puebla, y siendo condición para la compra de dichas casas, reconoce por la presente dicho censo.
Diego Cardeña, Escribano Público de esta provincia y de Jalacingo, renuncia a dicho oficio para que lo tomen Juan de Lucena o Miguel Eustaquio de Cardeña, su hijo, y en caso de que no se les conceda dicho oficio, lo reserva nuevamente en él para usarlo como hasta el momento lo había hecho.
Los Capitanes José Robledano de Cardeña, Manuel de Olmedo, Bartolomé de Castro, Juan Montañés de la Cueva, y demás personas por quienes prestan voz, informan que se pregonaron las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, San Juan de los Llanos, Teziutlán, Atempa, Tetela, Jonotla y Papantla, y por estar próximos a cumplirse su arrendamiento, dichos otorgantes han determinado sacar las alcabalas, de manera separada, por lo que otorgan poder especial a Juan de Lucena, para que los obligue a pagar las cantidades de pesos en que se rematen dichas alcabalas.
Los Capitanes José Robledano de Cardeña, Bartolomé de Castro, Manuel de Olmedo, los Alférez Laureano Fernández de Ulloa y José Antonio de Acosta, vecinos de este pueblo, otorgan poder especial a Juan de Lucena, para que los obligue como fiadores, en cualquier cantidad de pesos, en el remate de las alcabalas de esta jurisdicción, Teziutlán, Jalacingo, San Juan de los Llanos, Atempa, Tetela, Jonotla y Papantla, que se hará en la Real Almoneda de la Ciudad de México.
El Licenciado Carlos José Suárez, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado, Teniente de Cura y vecino de Jalapa, apoderado general de doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, viuda de don Juan de Lucena, vecina de la Puebla, otorga que cancela una escritura a nombre de don Gregorio Fernández Mantilla, difunto, por la cantidad de 400 pesos resto de 2, 250 pesos, correspondientes a la venta de una casa en la que estaba fundada una capellanía de 1, 500 pesos que servía el Señor Dr. José Joaquín de Flores Moreno y ahora don Juan de Lucena, hijo de dicha doña Mariana, las que vendió con dicho gravamen a dicho Mantilla.