Ana Hernández, doncella e hija legítima de José Hernández, difunto, como su heredera universal, vende a Miguel Pérez Chamorro, vecino de esta jurisdicción, un solar que heredó, y que mide 20 varas de frente y 21 de fondo, el cual linda por el norte con el Callejón de Temazcalapa y solar de don José de Velasco, por el sur con solar de Agustina de Castro, por el oriente con solar de Antonio Vanegas y por el poniente con solar de Ignacio de Zárate, lo vende en la cantidad de 40 pesos.
José de Velasco, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que tiene tratado con don Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, que le otorgue la administración de las alcabalas de la jurisdicción de Jalacingo por el tiempo de 9 años, con una paga de 1,412 pesos mexicanos.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo de Jalapa, administrador de las reales alcabalas de Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla, Atempa y Jonotla, otorga poder especial a don José de Velasco, vecino de este pueblo, para que con vara de la justicia o sin ella, administre las Reales Alcabalas de los lugares ya mencionados, cobrando lo que sea necesario.
Bernabé Farfán, Felipe Farfán, José Antonio Farfán, José Velasco, marido de Gertrudis Farfán, Cesáreo Ruano, marido de Silveria Farfán, Juan Alfonso, marido de María Farfán, Juan Hernández Segura, Pedro de Castañeda, Pedro García, Juan López y Tomás Alarcón, hijos de don Diego Farfán, quien fue dueño de las tierras de las Vigas, vecinos del pueblo de San Miguel de las Vigas, en voz y nombre de Cristóbal Farfán y María Farfán, sus hijos, otorgan poder especial a Antonio Farfán y José de Velasco, para que juntos, pidan y demanden cuentas a don Tomás de la Calle, de los reales que tiene en su poder, para la defensa de las tierras con los indios de Tlacolula.
María Polonia Velasco, natural de la ciudad de la Puebla y vecina de Jalapa, hija legítima de José Velasco y Josefa Ortiz, difuntos, viuda de Juan Baizabal, otorga su testamento donde nombra como albaceas testamentarios a Nicolás Baizabal, casado con María Micaela Arbona, y Marcela Baizabal, casada con Felipe Gorrón, sus hijos legítimos, asimismo los nombra herederos universales, junto con Antonia Baizabal y Juan Baizabal, casado con Inés de la Cuesta. Declara tener entre sus bienes la casa en que vive con el solar que le corresponde.
Don José de Velasco, del Comercio de España y residente en Jalapa, y don Antonio Miguel Barradas, vecino de este pueblo, quienes hicieron compañía en una tienda de géneros y efectos ubicada en la calle de Belén, otorgan que escrituran la carta de compañía en la citada tienda, obligándose a cumplir las cláusulas dispuestas en dicho contrato y que se suscriben aquí en 14 cláusulas.
Don José de Velasco, del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, albacea testamentario de don Antonio Tello Osorio, otorga poder general a doña Josefa Hernández, viuda y albacea del citado difunto, para que siga y termine todos los asuntos que se encuentren pendientes, así como poder especial, junto con don José Miguel de Iriarte y Lezeta, para que cobre en especial a los herederos del citado difunto, las cantidades y ganancias de una tienda.
Don José Martín, Teniente General de la jurisdicción de Jalacingo, residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don José de la Calle, vecino de este pueblo, para que me defienda en un pleito que tiene en este juzgado con don José de Velasco, vecino de Atzalan, así como en todos sus pleitos causas y negocios civiles y criminales eclesiásticos y seculares, que tenga, comparezca ante cualquier juez y justicia del rey, sus reales audiencias y demás tribunales superiores e inferiores de ambos fueros.
Don José de Velasco, vecino de Atzalan y residente en el pueblo de Jalapa, vende a don Gervasio Antonio Díaz, vecino de este pueblo, una casa de palos techada de tejas, la cual linda al poniente con la calle que sube al Calvario, al sur con la calle que sube de la barranca de Xallitic y casas de la viuda de Meléndez, al oriente con solar de los naturales de este pueblo y al norte con un callejón y el barrio del Calvario, al precio de 500 pesos.
Don Pedro Rodríguez, Gobernador de este pueblo de Jalapa, junto con los demás oficiales de república de este pueblo, con licencia judicial de fecha 25 de enero de 1741, venden a don José de Velasco, vecino de este pueblo, un solar con 116 varas de frente y 139 varas de fondo, que linda por un lado con otro solar donde se encuentra edificado el Calvario y del otro lado con solar del comprador, por el fondo con solares pertenecientes a esta república, en el precio de 116 pesos.