Bernabela Antonia Montiel, viuda de Pedro Godínez, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Manuel José Velad, vecino de este pueblo, una casa de paredes y cubierta de tejas, misma que se le adjudicó en la repartición de los bienes heredados de su difunto padre Pedro Montiel, dicha casa mide 13 varas y tercia de frente y 26 varas y media de fondo, linda al oriente con casas del Capitán don José Robledano y calle que sube al Calvario, al norte con casas de don Domingo Díaz Mier, al poniente con casas de la que vende y al sur con casa de Polonia de la Cueva, al precio de 490 pesos.
El Capitán don José Robledano, vecino de este pueblo, otorga poder general al Capitán don José de Toledo, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales, que tenga con cualquier persona, lo defienda y demande, compareciendo ante los señores jueces y justicias de cualquier fuero y jurisdicción.
Don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo, Mayordomo de la Cofradía de las Almas del Purgatorio, situada en la parroquia del pueblo de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 100 pesos, los cuales ha recibido de José Robledano, por concepto de la compra de unas casas de la difunta Mariana Josefa del Moral, viuda de Juan Prieto Rendón.
Don Antonio de Heras Pedrajo, natural de la Villa de Santander, Arzobispado de Burgos en los reinos de Castilla, hijo legítimo de los difuntos don Pedro de Heras y Barreda, y doña María de Pedrajo Gómez, casado con doña Teresa Vázquez, otorga poder para testar y de albaceas, al Bachiller don José Antonio de Castro y Gamboa, cura de San Andrés Cholula, al Capitán don José Robledano y don Miguel Gómez de Soto, Labrador y vecino de este pueblo, y como heredero universal nombra a su hijo José Antonio.
Don Pedro de Parraga Robledano, vecino y del comercio de este pueblo de Jalapa, como primer albacea y heredero de su tío el Capitán don José Robledano, dijo que entre los encargos que le dejo el difunto esta el de darle a doña Juana Antonia, niña que el difunto crío en su casa, 2,132 pesos en reales efectivos y dos casas contiguas, las cuales tienen 1,500 pesos sobre si con réditos a favor de la capellanía que sirve el Clérigo don Juan de Lucena, y en atención a haberse casado la susodicha con don Bernardo de la Fuente hace donación de dichos bienes.
María de Guzmán, mujer legítima de Francisco Barradas y Olaya de Guzmán, mujer legítima de José de Aguilar, ambas con licencia expresa de sus maridos, junto con Antonio Guzmán y Domingo de Guzmán, hermanos y vecinos de este pueblo de Jalapa, hijos legítimos de Luis de Guzmán y Felipa de Acosta; heredaron de su padre, un solar ubicado en el barrio de arriba, de 51 varas de frente por 115 de fondo, el que linda por el frente con la calle que va para el chorro y que llaman de Tía Chora, al fondo con solar de Francisco de Aguirre, al oriente con solar de Don José Robledano y al poniente con solar de Petrona de Acosta, lo venden al Capitán don José Robledano, vecino de este pueblo, libre de todo empeño, censo e hipoteca en la cantidad de 2 pesos por vara de enfrente.
Doña María Luisa Igualada, viuda, albacea y heredera de don Jaime Trillo, vecina de este pueblo, vende a don Juan José de Arpide, una casa, ubicada en la calle que llaman de Belén que linda al oriente y por el norte con casa y corral de don José Robledano, al poniente con casa y solar de Ana \"La tacotalpa\", y al sur con casa y solar de doña Inés de Lezama. La venta la hace al precio de 1 394 pesos.
Domingo Cueva, vecino de este pueblo, dijo que el día 3 de Octubre de 1702 , vendió a Juan Rangel, un solar de 22 varas que linda al oriente con un callejón que sube para el barrio alto y sale al cementerio de San Francisco, al norte con solar de dicho Rangel y con la casa que compró don José Robledano, al fondo con la calle que sube del molino de José de Santa Ana; lo vendió en precio de 10 pesos con la condición de no ser vendido por nadie más que los niños que ha criado el comprador, Josefa, Francisco y Manuel, hijos legítimos de Francisco Hernández y de María de los Santos.
Don Antonio Ribot, Capitán de Milicias Provinciales Blancos de este pueblo de Jalapa, vende a Miguel Antonio Viveros, Maestro Campanero, una casa ubicada en el Barrio de Arriba, la que mide 51 varas de frente y 57 y media varas de fondo, linda y hace frente por el oriente con solar que fue de don José Robledano y ahora de don Antonio del Camino y Velasco, calle en medio, por el poniente con solar del vendedor, por el norte con solar de Eusebio el Correo, callejón en medio, y por el sur con solar del vendedor. La vende en 280 pesos.
El Capitán don José Robledano, vecino de este pueblo de Jalapa, renta por 4 años las tierras de su propiedad llamadas “Las Lomas”, a don Juan Antonio de la Riva, por la cantidad de 100 pesos anuales.