Doña María Nicolasa de Torquemada, mujer legítima de Agustín Suárez, vecina del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Juan de Malpica, un pedazo de solar que tiene, en virtud de la venta que le hizo el Bachiller Pedro Perdomo, bajo los linderos contenidos en la escritura, cuyo solar mide 79 varas y ¾ de frente y 56 y 85 de fondo y ancho, en 280 pesos de oro común a censo redimible, con obligación de pagar 14 pesos de réditos en cada año, con la condición de que si María González vendiera su solar, le deje una parte para los arrimos sin que le cobre nada.
Gertrudis de Neira Claver, vecina de este pueblo, a nombre de sus herederos y sucesores, vende a la Cofradía del Santísimo Sacramento y a nombre de ésta al Mayordomo Juan Montañés de la Cueva, la cantidad de 7 pesos y 4 reales de censo anuales, por el principal de 150 pesos, que pagará cada 6 meses y que carga sobre la casa de su morada, ubicada en la Calle Real que de la Plaza Pública va hacia el Camino Real de la Veracruz, hace frente a ella y la casa del Alférez Laureano Fernández de Ulloa y linda por un costado con la de Antonio de Herrera y por otro con la casa caída de la Capellanía del Bachiller Pedro Perdomo, libre de hipoteca.
El Bachiller Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, Cura Beneficiado del pueblo de Apizaco y el Teniente Juan José Rincón, albaceas y tenedores de bienes de su padre y suegro Sebastián Díaz de Acosta, venden a José Antonio de Acosta, un molino de pan moler en este pueblo, en el camino que de este va hacia San Andrés Tlanehuayocán, con dos casas de cal, piedra, barro y tejas, con sus solares correspondientes, que están en este pueblo, en la Calle Real que de la Plaza Pública va hacia el camino a Veracruz, linda al frente con casas de Pascual de Castro y Diego de Castro, al fondo que es el sur con solares del Alférez Jerónimo de Acosta y Diego de Acosta, al costado del oriente con casa de Diego de Castro y Gamboa, al poniente con solar de la casa de la capellanía de Pedro Perdomo, dichos solares tienen 61 varas de frente y de fondo 55, cargados sobre ellos censo principal de 1000 pesos que pertenecen al Convento de San Francisco y 600 pesos que el Bachiller Gozo tiene impuestos a censo principal sobre dichas casas y molino con obligación de pagarle dicho Bachiller al otorgante.
El Doctor don Agustín Sánchez de Ledezma, Cura beneficiado de ésta Doctrina de Jalapa, el Licenciado Pedro Perdomo, como albacea de doña Aldonsa de Vargas, el Capitán de caballos don José Robledano de Cardeña, como Mayordomo de fábrica de la iglesia, Francisco Miguel de Campo, Nicolasa de Vargas, y demás personas que se mencionan en la presente, otorgan poder especial a don Juan Ventura Tello de Meneses, vecino de Puebla, para que en representación de todos ellos pida, reciba y cobre de quien en derecho deba los pesos que importaron los legados que les hizo por testamento y codicilio el Bachiller don Miguel Pérez de Medina.
En esta fecha, el Escribano Francisco Domínguez notificó el auto de arriba a Francisca Nancan, india mujer de Miguel Vázquez, difunto y a Pedro Perdomo, su procurador en sus personas, los cuales dijeron que lo escuchaban y no tenían qué alegar más de lo dicho.
Testamento de Don Pedro Perdomo, vecino y dueño de la hacienda de Cuautotolapa, hijo legítimo de Don Pedro Perdomo y de Doña María de Vargas Guevara, difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Jalacingo, de donde es natural el otorgante. Declara estar casado con doña Micaela de Gamboa, hija del tesorero Diego de Gamboa y de doña Sebastiana del Moral, difuntos.
Doña Micaela Perdomo, mujer legítima del Alférez Juan Melchor, vecinos de este pueblo, dijo que como una de las hijas y herederas de Pedro Perdomo, le cupieron según la adjudicación y división de sus bienes, la cantidad de 663 pesos de oro común que otorga haber recibido de doña Micaela de Gamboa, su madre legítima, tutora y curadora, que recibió de manos de Andrés de Calva, vecino y labrador en la provincia de San Juan de los Llanos, en quien se remató la hacienda de San Antonio Cuatlotlolapa, de que se dan por contentos y entregados.
Doña Micaela de Gamboa, viuda del Capitán Pedro Perdomo, dueño de la hacienda de Cuahutlotlolapa y vecina de ese lugar, otorga poder general al Capitán Antonio de Campo, su sobrino, vecino de Jalapa, para que en su representación parezca ante la Real Justicia de este pueblo y presente los libros de cuentas de los gañanes sirvientes, para el ajuste de cuentas que Su Majestad manda se les haga.\r\n
Doña Micaela de Gamboa, viuda del Capitán Pedro Perdomo, tutora y curadora de sus hijos los Bachilleres Diego Perdomo, Pedro Perdomo y Micaela Perdomo, otorga poder a José Ramos, vecino de Jalapa, para que en caso de que se ponga en ejecución el avalúo del Ingenio San Sebastián Maxtatlán por la capellanía de misas rezadas que instituyó doña Sebastiana del Moral, parezca ante las justicias eclesiásticas y haga los autos necesarios hasta que tenga efecto la parte y porciones que tiene sobre dichas tierras.
El Bachiller Pedro Perdomo, Presbítero Domiciliario, albacea testamentario de la difunta Aldonza Clara de Vargas, nombrado por poder para testar, se le comunicó que le había vendido un solar a Miguel Ruiz, vecino de Jalapa, de 60 varas de frente y 100 de fondo sita en este pueblo, linda con solar de Francisco Felipe y con calle que baja por la cerca de la casa de Luis de la Flor, con casa y solar de Miguel Ruiz y con solar de Manuel Martín, en 36 pesos de oro común que le había pagado sin entregar escritura, y para descargar su conciencia declara que este documento sirva como escritura de venta de dicho solar.