Don José de la Calle, vecino y provisto Alcalde Mayor por su Majestad del partido de Singuilucan y Tulancingo, otorga poder a don Juan de Rivas, vecino de la Ciudad de México, para que el otorgante lo pueda obligar en todos los ramos que han de ser de su cargo durante el tiempo de dicho empleo.
Don Juan José de Arpide, mercader y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don José de la Calle, vecino de este pueblo, para que en su nombre demande, reciba y cobre de cualquier persona, todas las cantidades que le deban, así como en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, comparezca ante el rey, señores de las reales audiencias, chancillerías, jueces y justicias de ambos fueros.
Don Laureano Fernández de Ulloa, mercader y vecino de este pueblo, con poder especial de don Pedro de Herrera, para rentar una casa; haciendo uso de dicho poder, otorga en arrendamiento a don Manuel Rodríguez, la citada casa, construida de cal y canto, cubierta de tejas; linda al poniente con casas que fueron del Capitán Castro, por el sur con casas de Teodora Josefa Mojica y por el oriente con casas de don José de la Calle, la renta por el periodo de 3 años, en el precio de 220 pesos por cada año.
Don Manuel de Boza, vecino de este pueblo de Jalapa, albacea y tenedor de bienes de don Gregorio Fernández Mantilla, así como tutor de sus hijos menores, otorga poder general a don José de la Calle, para que cobre, demande y pida a todas las personas que le deban al difunto, todas las cantidades de pesos, así como en todos los pleitos, que se presenten, los siga y concluya, defendiendo y demandando, para lo cual comparezca ante los jueces y justicias de ambos fueros.
Don Carlos José Garzón y doña Juana Morales, marido y mujer, vecinos de este pueblo, se obligan a pagar a don Agustín Benítez, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, Mayordomo de la Cofradía de la Concepción, la cantidad de 50 pesos, en el plazo de 5 años, con réditos anuales de 5%, y para seguridad de esta deuda hacen hipoteca especial de unas casas, cargadas con un censo redimible de 60 pesos del Santísimo Sacramento, de esta Cofradía, junto con otra casa de José de la Calle, cargada con 500 pesos.
Doña María Fernández Marín, mujer legítima y con licencia expresa de don José de Aguilar y Cueto, vecina de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José de la Calle y a don Manuel de la Calle, hermanos, para que embarquen a sus hijos menores con destino al Reino de la Nueva España, para lo cual demanden, reciban y cobren judicial y extrajudicialmente todas las cantidades que les deba cualquier persona.
Don José de la Calle y don Joaquín Cabeza de Vaca, vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don José de Goyoneta, don Antonio de Estrimiñana y don José Cadalso, vecinos de España, para que sigan los juicios que por separación y cancelación de escritura hacen los citados don José de la Calle y don Joaquín Cabeza de Vaca.
Don José de la Calle, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Pedro de Senande, para que pida, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos, joyas, trigo, cebada, y otros productos provenientes de la Nao de China, y lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales.
Don Pedro de Elizalde, residente del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don José de la Calle, residente de este pueblo, para que reciba y cobre de cualquier persona, todas las cantidades de pesos y bienes que le deban.
Don José de Amuar, natural de Santiago de Galicia e hijo legítimo de los difuntos don Andrés Antonio de Amuar y doña María Estévez, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su esposa doña Catarina María de Campo, junto con don José de la Calle, y como heredera nombra a su hija Josefa.