Gertrudis Rodríguez Romano, viuda de Antonio Esteban, vecina de la Villa de Córdoba e hija de Pedro Rodríguez y Ana Martínez Romano, otorga testamento en donde nombra por albaceas a su primo Francisco Estévez, Diego de Palma y a Pedro Laso Villa, y del remanente de ellos nombra herederas a las pobres necesitadas, en especial a las doncellas españolas de dicha villa.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Pedro Rodríguez, vecino y encomendero de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar, pipas de vino, cacao, mercaderías de la tierra y de Castilla, u otro cualquier género de géneros; y una vez vendidos de contado, queden horros de todas costas y daños, 1 000 pesos de oro común, con los cuales se haga pago por otros tantos que le debía a Juan González, difunto, de quien es albacea.
Doña Rita Bandala, viuda y albacea de don Juan José de Castro, y su hijo Francisco de Castro [y Bandala], se obligan a tener en depósito irregular por 5 años contados desde hoy, 200 pesos que han recibido de la Cofradía de la Santa Veracruz, por manos de Francisco Javier López, cuya cantidad fue legada a la Cofradía por Micaela Moctezuma, y para seguridad de su pago, hipoteca una casa de paredes con su respectivo sitio, ubicada en la Calle Nueva, al norte linda con casa de los herederos de don Nicolás de Ortega, al oriente con callejón que de la Calle Real atraviesa al puente que llaman de Lagos y al sur linda con casa de Pedro Rodríguez.
Juana Maldonado, vecina de este pueblo, mujer de Manuel Licona, dijo que compró del difunto Patricio Mafara, un pedazo de solar, por lo que le hizo el pago correspondiente. Dicha propiedad se compone de 3 partidas que importaron 85 pesos, por lo que don Pedro Rodríguez, José Torres, y Nicolás Castelán, confirmaron todo lo antes mencionado
Don Miguel de Berruecos, hijo de los difuntos don Luis Berruecos y doña Bárbara Gómez, natural de la Villa de Carrión, en el Valle de Atlixco, vecino de esta Villa de Jalapa, otorga su testamento donde declara debe ciertas cantidades a don Manuel Bellido, don Pedro Rodríguez y a don Francisco Caballero; ordena se le den 40 pesos en reales a Matiana, fue casado con Luisa Palomino y ninguno de los 2 llevó capital alguno al matrimonio, también le deben otras 2 personas a las que manda se le perdonen por ser insolventes, por bienes señala una vinatería y los productos que se mencionan en esta escritura, por albacea nombra a José Morales y Ayala, y como herederas a sus hijas.
José y Rita María Arrieta, mayores de 25 años, vecinos de esta Villa de Jalapa, venden a José Marcelo Pérez, vecino de esta villa, un solar de 15 varas de frente y 50 de fondo, que linda al poniente con casa de don Pedro Rodríguez y callejuela que baja a la Alameda, al norte linda con solar de Arrieta, al sur con solar de José Baizabal y al oriente con solar de María de Jesús, lo venden en la cantidad de 45 pesos.
Don Francisco Flores de Castro, vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de don Pedro Rodríguez, como albacea de don Pedro Fernández de Baldimo, tutor y curador de sus menores hijos, la cantidad de 200 pesos en calidad de depósito irregular, por plazo de 5 años, contribuyendo con 5 pesos cada seis meses, y para el seguro pago de la deuda hipoteca una casa ubicada en la calle de Santiago, linda al oriente con casa y solar de Manuel de Castro, alías Cedeño, al sur con solar de Nuestra Señora del Rosario y al poniente con casa y solar de su suegra doña Manuela Paredes.
Demanda de Lázaro Díaz, vecino de este pueblo, a Pedro Rodríguez, boyero residente en esta jurisdicción, por ciertos daños que le causaron sus bueyes a su milpa de maíz.
Pedro Rodríguez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Lepe en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Rodríguez y Catalina Hernández, ya difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que adeuda a Pedro Miguel, vecino del pueblo de San Antonio; a Pedro de Escolar, Antonio Gómez, Antonio Hernández, Juan Barba, Juan Pérez en la Veracruz, Juan Moreno, Francisco Tinoco, vecino de pueblo del Orizaba. Menciona por sus bienes a un negro esclavo llamado Francisco, veinte y ocho mulas y machos de recua aparejados, una suerte de tierras y solar. Señala que fue casado con [roto] Gómez, ya difunta, hija legítima de Juan Gómez Camacho y María Mar[roto], dentro del matrimonio tuvieron una hija de nombre Catalina. También declara que contrajo segundas nupcias con Agustina Vázquez, hija legítima de Salvador Vázquez [roto] Sánchez, la cual le dio dote 500 pesos, de cuyo matrimonio tienen un hijo. Nombra albaceas a la citada Agustina Vázquez y al Capitán Juan de Miranda, vecinos de esta villa, y como herederos universales a sus dos hijos y como tutora curadora de ellos a dicha Agustina Vázquez.
El Sargento Juan de [Chávez], vecino de esta villa de Córdoba y natural de ella, hijo legítimo de Jácome de Chávez y de Ana de Burgos, declara que está casado con Catalina Gómez, hija de Pedro Rodríguez y Juana Gómez, vecinos que fueron de esta villa, y nieta de Juan Gómez Camacho, y al tiempo cuando se trató su dicho casamiento, Agustina Vázquez madrasta de Catalina, como albacea de Pedro Rodríguez, le mandó 523 pesos de dote, en la forma siguiente: seis bestias mulares, vestidos de Damasco, ropa de cama, un cofrecito plateado, jubón de Damasco, ropa de mujer y cantidades de dinero, que dan un total de 14 partidas que suman los 523 pesos de oro común. Todo lo cual tiene en su poder y se obliga a conservarlos.
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