Miguel de Troya, vecino de Coatepec, como principal deudor, y Don Antonio de Orduña Loyando residente en este ingenio, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de Los Angeles, 635 pesos de oro común, por razón de otros tantos en que se remató al dicho principal, el Diezmo de Maíz, semillas, potros y otras casas de la cordillera de Jalapa, correspondientes al año de 1647, para el día de Navidad que viene del presente año.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova Arellano, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Miguel de Troya, copropietario del ingenio San Sebastián Maxtlatlán, para que en su nombre reciba y cobre de cualesquier personas todos los maravedíes, pesos de oro, plata reales, joyas, esclavos, ganados, y otros bienes que le fueran debidos; y para que arriende sus casas, tiendas y haciendas con las condiciones que quisiere; otro si, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente y adelante tuviera.
Don Antonio de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en el ingenio de San Pedro, hijo de Don Diego de Orduña Loyando, y Francisco de Orduña Castillo, como administrador del ingenio y de las demás haciendas, dieron su poder cumplido a Miguel de Troya, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en sus nombres y en el de su padre compre a crédito los esclavos, pipas de vino, cacao, u otro género de mercaderías, y una vez vendidos, queden horros de todas costas 2 000 pesos de oro común.
Antonio de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en el ingenio de de San Pedro(Buena Vista), y Francisco de Orduña Castillo, como administrador del ingenio y de las estancias de ganado mayor, dieron su poder cumplido a Miguel de Troya, vecino de la nueva ciudad de Veracruz para que en sus nombres y en el de Don Diego de Orduña Loyando, padre y tío de los susodichos, compre hasta en cantidad de 2 500 pesos de oro común de mercaderías, vinos, cacao, ruanes y otros géneros que les pareciere, y los obligue a la paga de los mismos.
Francisco de Orduña Castillo, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Miguel de Troya, su hermano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre las cantidades de oro o plata labrada o por labrar, u otros géneros de mercaderías que le pareciere, y lo pueda obligar a la paga en los plazos que concertare.
Testamento de Miguel de Troya, vecino y natural de esta jurisdicción, dueño del ingenio San Sebastián Maxtlatlán.
El Tesorero Gaspar de los Reyes, vecino de Jalapa, dijo que por cuanto Miguel de Troya, dueño del ingenio San Sebastián Maxtlatlán, le nombró su albacea, y porque no puede cumplir con dicho encargo en virtud de tener que atender personalmente negocios importantes, se desistió y apartó del dicho albaceazgo.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano[Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano], residente en este pueblo, revocó los poderes dados a Francisco de Torres, vecino de la nueva Veracruz, y a Miguel de Troya, vecino de esta jurisdicción; y de nuevo dio su poder cumplido a Miguel de Troya para que en su nombre cobre y reciba de cualesquier persona todos los maravedíes, pesos de oro, joyas, esclavos, ganados y otros bienes que les fueran debidos, y para que pueda comprar esclavos negros, ganados y otros aperos, así como para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Miguel de Troya, dueño de la mitad del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, dijo que en virtud del auto proveído el 9 de septiembre del presente año por Don Diego Ruiz Salazar y Maldonado, Alcalde Mayor de Jalapa, recibió de Doña Ana Francisca Matamoros, una de las herederas de Doña Aldonza de Vargas, difunta, 210 pesos 6 tomines y 11 granos de oro común en reales, y otros enseres domésticos que paraban en su poder como bienes pertenecientes a José Méndez [de Alfaro], hijo de Jerónima de Vargas, difunta, otra de las herederas de la citada Aldonza de Vargas, y de Diego Méndez de Alfaro, ausente, que por ser menor y mudo, guardaba y tenía la dicha Doña Ana Francisca Matamoros.
Teresa García, viuda de Miguel de Troya, vecina de Jalapa, hizo gracia y donación a Tomás Palomino Rendón, vecino de Jalapa, de un pedazo solar ubicado a las espaldas de su vivienda, y hace frente con la calle que de la iglesia parroquial sube para el llano de Macuiltépec.