El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a José de Zárate, vecino de la jurisdicción de Jalapa, administrador del ingenio que fue del Regidor Luis Pacho Mejía, para que pueda obligarlo por su fiador en la administración de dicho ingenio.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido de Jalapa, como albacea testamentario de Doña Sebastiana del Moral, vecina que fue de este pueblo, fundó una capellanía de misas por su alma y las demás de su intención en la cantidad de 2 516 pesos y 8 granos de oro común, los cuales caben en el quinto de sus bienes, y rentan 125 pesos de oro común anules, y fueron impuestos en el ingenio de San Sebastián Matlatlán que hoy posee Don Fernando Ruiz de Córdava y Arellano, quien cuando adquirió esta fábrica se obligó a recocer dicho censo.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova Arellano, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Miguel de Troya, copropietario del ingenio San Sebastián Maxtlatlán, para que en su nombre reciba y cobre de cualesquier personas todos los maravedíes, pesos de oro, plata reales, joyas, esclavos, ganados, y otros bienes que le fueran debidos; y para que arriende sus casas, tiendas y haciendas con las condiciones que quisiere; otro si, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente y adelante tuviera.
Ante el Capitán Don José Morera, Alcalde Mayor de Jalapa, el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de este partido, tutor de Don Diego Yllan de Gamboa y de Doña Micaela de Gamboa, para la información que ofrece presentó por testigo a Gonzalo Márquez de Acevedo, español, vecino de Jalapa, el cual dijo conocer a quien le presenta y a los menores, y de diez años a esta parte que trajina en esta provincia, ha visto en diferentes ocasiones el ingenio de Maxtlatlan, donde dichos herederos tienen sus porciones y legítimas. Dicha fábrica está muy deteriorada por falta de avíos y los pocos negros que tiene son tan viejos que ya no pueden acudir a sus tareas, por lo tanto, los menores corren el riesgo de perder el capital de su caudal; y este testigo, fue de la opinión que el medio más eficaz para restaurarlo y asegurar su renta, es firmar un convenio para que Doña Ana María de Alemán Maldonado, ciudad del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, se quede con el ingenio y lo ponga de nuevo corriente.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a el Alférez Juan Montero, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito pueda tomar prestados de cualquier persona hasta la cantidad de 2 000 pesos en reales, y lo pueda obligar a la paga de los mismos en los plazos que concertare. Otrosí, atento a que los dichos 2 000 pesos que se han de tomar prestados son para gastar en las bodas de su cuñado menor Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano con su prima Doña Magdalena Gutiérrez de Ceballos, y como tal su tutor, le dio licencia para que apruebe y ratifique la escritura de obligación, y pueda obligarse a la paga junto con Don Sebastián de la Higuera Matamoros.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a el Alférez Don Fernando Ruiz de Córdoba [y Arellano], vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre parezca ante los señores de Justicia y Regimiento de la dicha ciudad, y por escrito se haga postura del abasto de carne de novillo y ternero que se ha de dar durante cuatro años, a partir de 1643, en el día y forma que se acostumbra, sobre lo cual haga las bajas o rebajas que le tiene ordenadas, con los prometidos, condiciones y demás requisitos necesarios, aceptando dicho remate, a cuyo cumplimiento lo pueda obligar en favor de los dichos señores Justicia, Regimiento y República de la dicha ciudad.
Don Fernado Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Martín del Valle y a Juan de Vargas, vecinos de la dicha ciudad, para que en su nombre cobren los pesos de oro, esclavos y otros bienes que le fueron debidos, y para que puedan arrendar las haciendas de su propiedad, en los precios y tiempos que les pareciere.
Doña Maríana de la Gasca, vecina de Jalapa, viuda de Sebastián García Adán, vende al Capitán Don Carlos de Sámano y Quiñones. dueño del ingenio de San Miguel de Almolonga, una esclava negra llamada María, criolla que hubo del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, el 16 de diciembre de 1655, de 18 a 20 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 300 pesos de oro común.
El Lic. Gerónimo de Olivares, presbítero de la Diócesis del Arzobispado de la ciudad de México, en nombre de Doña Francisca de la Peña, vecina de la dicha ciudad, viuda del Capitán Fabián Chacón, su albacea y tenedora de sus bienes, tutora de sus menores hijos, dio en arrendamiento al Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano[Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano], estante en este pueblo, 38 esclavos negros, chicos y grandes, muy viejos, por el precio de 50 pesos de oro común mensuales, el tiempo que los tuviere, con la condición de que les ha de dar de comer, curarlos y vestirlos a su costa, cuyos múltiplos y pérdidas serán por cuenta de la propietaria.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, residente en esta jurisdicción, salió por fiador de Juan Mejía de Velasco, recién nombrado depositario del ingenio Nuestra Señora de los Remedios que quedó por bienes del Regidor Luis Pacho Mejía, por muerte de José de Zárate, su anterior administrador.