Juan Blanco, vecino de este pueblo, otorga poder al padre Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica, para que pueda demandar, recibir y cobrar de la persona en cuyo poder estuviere, una escritura que el susodicho tiene contra don Antonio de Reynoso por 210 pesos, la cual había entregado a Melchor de Robles, difunto, para que los cobrase.\n
Juan de Torres, residente en la labor de Estapa, se obliga a pagar a Esteban de Carvajal, vecino de la ciudad de los Ángeles, 380 pesos de oro común, los cuales son por razón de 200 fanegas de trigo, a peso fanega; por un caballo blanco del hierro que está al margen de esta escritura, en 50 pesos; 16 vacas de diferentes hierros y colores, de a 4 pesos cada una; por 5 potros a 10 pesos cada uno; y la resta que son 16 pesos que el susodicho le dio en reales.
Pedro Navarro, vecino de Orizaba, arrienda a Isabel de Soto, mujer de Juan Alonso, una casa que linda con casa de Juan Sánchez, por tiempo de un año y por precio de 42 pesos de oro común.\n
Nicolás Conte e Inés Merino, su mujer, venden al Padre Luis de Saavedra, Cura Vicario de esta provincia de Orizaba, unas casas de morada con su solar, ubicadas en este pueblo, linde con casas del dicho Luis de Saavedra y casas de Mateo de Cuéllar, la que el otorgante compró a Catalina Rodríguez, mujer que fue de Martín Buchan, y ahora la vende por precio y contra de 210 pesos de oro común.\n
Nicolás Conte prometió de hoy en 3 años no jugar juego de naipes, ni ninguno de ellos, tales como, albures, triunfo, gurllas, quínolas, trescientos, chilindrón, baza, figunela, martinete, la carteta, rentoy, ni otros que con los naipes se juega, ni apostar, ni que otra persona juegue por él. Y si no cumpliera con dicha promesa, se obliga a pagar 200 pesos de oro común para la Cofradía de Nuestro Señor, que está fundada en este pueblo.\n
Gregorio Felipe, estante en este pueblo de Orizaba, entra por aprendiz de herrador con Domingo Sánchez, por tiempo y espacio de 2 años, en cuyo tiempo se obliga a hacer todo lo que le mande dicho Domingo, por cuanto le ha de dar de comer, beber, vestir y calzar, y al finalizar el término de 2 años las herramientas para practicar su oficio.\n
Juan Gómez, vecino de este pueblo, se obliga a apagar a Luis Muñoz Bravo, Escribano de esta provincia, 27 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo castaño.\n\n\n
Juan Gómez, herrador, se obliga de hoy en 2 años a no jugar ningún juego de naipes, y si pareciere haberlo jugado dará y pagará a la Cofradía de este pueblo 200 pesos de oro común en reales para cera y lo demás que en la dicha cofradía fuera menester.\n\n
Juan, indio natural del pueblo de Tecamachalco, mediante y por lengua de Juan García, dijo que entra en servicio y soldada con Bartolomé de Santander, mayordomo de las haciendas de Hernán Gerónimo, por tiempo de un año y por precio de 20 pesos de oro común.\n\n\n