Doña María Josefa de la Cruz, viuda de Miguel Pérez Chamorro y actual esposa legítima de don Domingo Díaz Mier, dijo que se han seguido autos ante la Rea Justicia a su pedimento en contra de su marido Domingo Díaz Mier, sobre que entregue los bienes que dejó su difunto marido a ella y a sus menores hijos, por lo que otorga recibe de dicho su marido 1, 460 ovejas de vientre, 100 carneros padres, 28 carneros capados, 94 borregas, tierras de la Estanzuela, una casa y otros más, obligándose a la buena administración de los mismos, para lo cual hipoteca la citada casa que linda al oriente con calle que va al calvario, al sur con casas y solar de Manuel Malpica, al poniente con un solar y al norte con un callejón. La hipoteca al seguro de la tutela de sus hijos, nombrando por fiador a don Carlos Roso.
ESTANZUELA, TIERRAS DE LA
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Juan José Antúnez y su hermana Gertrudis Antúnez, herederos de Manuel Antúnez, difunto, y Juan Barrios, heredero de Luis Antúnez, otorgan poder general a don Carlos José Garzón, para que en sus nombres, siga la defensa de las tierras de la Estanzuela, que por herencia les corresponden, así como en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tengan con cualquier persona, los defienda y demande, compareciendo ante los jueces y justicias de cualquier fuero y jurisdicción.
Don Antonio Vázquez Ruiz, vecino del pueblo de Jalapa y arrendatario de las haciendas Santa Fe Moreno, Buenavista, los ingenios “ El Grande” y “ El Chico” de las haciendas San Francisco y Cempoala, y la de trasquila llamada la Higuera; otorga a don Antonio Díaz Parraga, vecino de este pueblo, el arrendamiento de la hacienda la Higuera, incluyendo las tierras de Soncuantla, el ingenio Grande, el corral de piedra y las tierras que pertenecen a la Estanzuela, con el Palmar hasta el pie de la venta de Rinconada, por espacio de 9 años, en la cantidad de 1, 800 pesos anuales, con las condiciones que le indiquen.
Diligencias del Teniente Juan de Medina Caraveo sobre la invasión de tierras que hicieron algunos naturales de Coatepec, en el sitio de La Estanzuela y el Potrero de Zimpizahua, pertenecientes al ingenio de San Pedro Buenavista, propiedad del Capitán Juan Velázquez de la Cadena.
Don Juan Antonio de Bárcena, vecino y del comercio de la Ciudad de Veracruz, residente en esta Villa, dijo que en las inmediaciones de este distrito y jurisdicción están situados los ranchos nombrados San José Buenavista y Lucas Martín y otras tierras anexas a ellos conocidos como La Estanzuela. Los ranchos y tierras expresadas se conocen como la hacienda Lucas Martín, de que fue último poseedor el difunto don Antonio Vázquez Ruiz, en virtud de compra que hizo de ella al difunto don Alonso de Alba, cuya finca por muerte de don Antonio Vázquez y de su esposa doña María Antonia Álvarez Guitián recayó en los cinco hijos que quedaron como herederos: el actual Cura del pueblo de Tilapa, jurisdicción de la Villa de Orizaba, don José María Vázquez Ruiz; su hermano don Rafael que vive en su compañía, doña Josefa, doña Ana María y doña María Manuela Vázquez Ruiz [y Guitián], vecinas de la Ciudad de México, todos mayores de edad, quienes dieron poder al otorgante para la venta de dicha hacienda. Por la presente otorga haber vendido la mencionada hacienda al que era arrendatario de ella don Diego Leño, en precio de 36 000 pesos, de los cuales 13 000 reconoce la propia finca con hipoteca especial de ella y obligación de réditos a favor del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de la Ciudad de México, 8 000 pesos de ellos correspondientes a la Ilustre Cofradía de San Pedro Mártir de Verona y los 5 000 pesos restantes al Real Fisco del mismo tribunal. 3 000 pesos que ha de reconocer por 4 años a favor de los interesados de la testamentaria del difunto don Antonio Sáenz de Santa María. 12 000 pesos que ha de reconocer a favor de las expresadas doña Josefa, doña Ana María y doña María Manuela Vázquez Ruiz [y Guitián] por tiempo de 9 años y demás de su retención. Y 8 000 pesos restantes en dinero de contado
Marcelo Barradas y Ana Barradas, hijos legítimos de Gabriel Barradas y María Hernández, vecinos de esta jurisdicción de Jalapa, y la citada Ana Barradas con licencia expresa de su esposo Juan Barrios, otorgan poder especial a Lucas José Barradas, español y vecino de este pueblo, para que en sus nombres comparezca ante el rey, sus reales audiencias y chancillerías, demás señores jueces y justicias, superiores e inferiores y de ambos fueros, donde prosiga la demanda que tienen los otorgantes con los herederos de apellido Antúnez, por la propiedad de unas tierras ubicadas en la Estanzuela, para lo cual presente pruebas, testigos y declaraciones necesarias.
Diego Barradas y Marcelo Barradas, hijos legítimos de los difuntos Alfonso Barradas y María Hernández, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder a Ana Barradas y a Juan Barrios, marido y mujer, para que comparezcan ante los Jueces y pidan el cumplimiento de la sentencia de división de las tierras de la Estanzuela.
Los hijos legítimos y herederos de don José Antonio de Acosta, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Pedro Bravo de Alarcón, una parte de tierras de la Estanzuela, mismas que se dividieron por autos, llamadas los Acostas, que lindan, al oriente con Pedro Bravo, al poniente con Juan Germán Barrios, al norte con el río Sedeño y al sur con el camino de los carros y tierras de Jalapa, por la cantidad de 125 pesos de oro común.
Doña María Hernández, hija y heredera de Don Nicolás Hernández, con licencia de su marido Alfonso Barradas; así como Juana Hernández y Sebastián Hernández, hermanos todos, y como nietos de Luis Hernández, cuya herencia por fin y muerte de su padre tienen aceptada, sobre ciertas caballerías de tierra ubicadas en términos de Jalapa, que se nombran La Estanzuela; dieron su poder cumplido a Alfonso Barradas para que en sus nombres y representando sus personas, parezca en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, que al presente tienen o adelante tuvieren con cualesquier personas.
Pedro Bravo de Alarcón, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que se obliga a pagar 300 pesos a la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de esta parroquia, de hoy en 9 años pagando rédito de 5 % anual, cantidad que el otorgante quedó a deber a su amo don José Robledano y por su voluntad, éste lo obligó a pagársela a dicha cofradía. Como seguro de la deuda hipoteca un potrero en la jurisdicción de Chiltoyac y media caballería de tierras que esta a su linde, que lindan por el norte con tierras que eran de Manuel José de Acosta, por el poniente con tierras de La Estanzuela, por el sur con tierras del Castillo, y por el oriente con Barranca de Sedeño.