El Licenciado don Jacinto Guillén, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de esta doctrina de Jalapa, declara que el rancho de labor, nombrado San Antonio Ixtacapan, se remató a favor de don José Muñiz, vecino de Teziutlán, pagándolo con su dinero.
CURAS
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Gertrudis Faustina de Rivera, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Juan de Aguilar, realiza su testamento, en el cual nombra como albaceas al Licenciado don Matías Francisco Lagunas, Cura del pueblo y doctrina de Tonayan, junto con sus hijos Juan, Antonio, Mariano y José Aguilar, a los cuales declara herederos, junto con María Francisca, María Tomasa y María Margarita, sus demás hijos legítimos.
El Capitán José Camino y Velasco, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, y el Doctor Agustín Sánchez de Ledezma, Cura de esta doctrina, dijeron que en este pueblo hace falta escuela para muchachos en notable detrimento y atraso en su educación y enseñanza, originado de las cartas o ninguna conveniencias, para cuyo remedio hicieron juntar a la vecindad de este pueblo, para lo cual se discurrió el que los vecinos contribuyeran entre todos hasta 300 pesos por cada año que se logró juntar, en tal virtud se obligan de dar y pagar a don Francisco de Espinosa de los Monteros, vecino de la Puebla, residente en Jalapa, los 300 pesos en cada año por tercios cumplidos que corren desde el 1 de febrero de este año y que ha de ser obligado a abrir dicha escuela.\r\n
El Bachiller don José Antonio del Castillo de Altra, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de Ixhuacán de los Reyes de esta jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial al Bachiller don Vicente Fernández de Ronderos, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Puebla, para que efectúe la permuta de curatos que tiene tratado con el Bachiller don Ignacio Javier de Campo, cura de San Antonio Huatusco, y hecha ésta, tome colación del de Huatusco.
El Bachiller Juan Fernández de la Higuera, cura y vicario del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su primo Francisco Fernández de la Higuera, vecino de esta provincia, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar de cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; especialmente para que cobre de Cristóbal de Viruega y Andrés Meléndez, vecinos de la ciudad de Los Ángeles, los pesos de oro que le debieren de los réditos corridos de dos capellanías, una de 200 pesos, de Pedro Navarro, y la otra, de 66 pesos, de María de Arteaga, difunta.
El Bachiller Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado del pueblo de Naolinco, vende al Bachiller José de Heredia, cura beneficiado del pueblo de Misantla, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición, tres sitios de tierra, el uno de ganado mayor, ubicado al pie del cerro nombrado Acatepec, en el Infiernillo; y dos de ganado menor, el uno situado en La Laguna de los Cimarrones, y el otro, en el Platanillo, con más 7 caballería se tierra \"que de ellas se han de sacar cuatro, que se han de dar al ingenio de Maxtlatlán, a la linde de sus tierras; y otras dos caballerías que dio al Padre Fray Antonio Notario, de la Sagrada Religión del Convento de Santa Bárbara de la ciudad de Los Ángeles, a los indios de Chiltoyaque, al pie de la cuesta de los Pastores, a quien compré como heredero que fui de dicho convento, del Lic. Don José de la Peña, quien murió religioso de la orden del Señor San Diego, que dichos sitios y caballerías de tierras están en esta jurisdicción de Xalapa\", libres de censo, empeño e hipoteca, por el precio de 1 000 pesos de oro común.
Don Fernando Montero, Receptor Arrendatario de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalapa y su agregado Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla, Jonotla y Tetela, dijo que ante el provisor de este Obispado tiene puesta demanda para que dé providencia de que el Bachiller Miguel Benítez de Hinojosa, Cura de San Salvador el Seco pague la alcabala que causó en la venta que le hizo el Bachiller Tomás de Malpica, de la hacienda y molinos en términos de esta jurisdicción, que se ha negado pagar, y por ello es necesario seguir dicha demanda y al no poder hacerlo personalmente otorga poder especial a don Francisco Ignacio de Erauso, prebendado de la Iglesia Catedral de la Puebla para que continúe y fenezca el mencionado asunto.
El Bachiller Don Diego Martín de los Reyes, cura propietario del partido de Naolinco, dio su poder cumplido al Bachiller Don Francisco de Luna y Arellano, presbítero, vecino de la jurisdicción de San Andrés Chalchicomula, provincia de Tepeaca, para que en su nombre parezca en el tribunal eclesiástico ante el Señor Doctor Don Manuel Fernández de Santa Cruz, Obispo de la Puebla de los Ángeles, y otros jueces que con derecho deba y pida se le dé por libre de la postura que hizo por memorial presentado ante dicho Ilustrísimo Señor, a las haciendas y trapiche nombrado La Limpia Concepción, hacienda de Tenampa, y Molino de Río Frío, ubicados en la jurisdicción de Jalapa, pues fue mal informado de su valor y de lo que que al presente tienen dichas haciendas, en virtud de hallarse muy deterioradas.
El Licenciado don Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, junto con doña Antonia Gertrudis Díaz de Acosta, el Alférez Tomás García, y María Ignacia Díaz de Acosta, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto don José Díaz de Acosta, venden a don Tomás Borro, una casa de paredes de madera y tejas con 20 varas de frente y 88 varas de fondo, la cual linda al sur con la Calle Nueva, al oriente linda con casa y solar de doña Juana Núñez, al norte con el arroyo que viene de Xallitic y al poniente con casa y solar que esta cercado de pared, al precio de 700 pesos.
Don Marcos Barreda, vecino de Perote, jurisdicción de Jalapa, informa que por fallecimiento de doña Margarita Moguel, viuda de don Salvador García de Zepeda, le otorgó poder para testar y albacea testamentario al declarante, junto con don Antonio Moguel, los cuales haciendo uso de los nombramientos solicitaron que se hiciera inventario de los bienes dejados por la difunta, para posterior a este, vender un rancho de labor nombrado San Antonio Ixtacapan, con todas sus tierras y demás pertenencias, a favor del señor Cura don Jacinto Guillén, representado por don José de Vargas, en la cantidad de 800 pesos.