Melchor del Moral, vecino de Jalapa, salió como fiador de Luis Pérez Coronel, Teniente de los pueblos de Colipa, Zuacoatlan, Yecoatlan, y sus términos, y se obligó a pagar todo aquello en lo que fuere sentenciado durante la residencia de su oficio.
COLIPA, PUEBLO DE
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Francisco de Orduña, vecino de la ciudad de Los Ángeles, vende a Lorenzo de Gámez y a José Rodríguez, moradores de los llanos de San Juan Iztacamaxtitlán, 8000 ovejas y tres sitios de ganado menor, en los términos de Colipa, por el precio de 8 000 pesos de oro común.
Doña Antonia de Zárate, viuda y albacea de Luis de Guevara, vende a don Esteban de Salas, vecino del pueblo de Colipa, una casa de paredes de cal y canto, techada de tejas, labrada en un solar de la Cofradía de las Almas del Purgatorio, ubicada en la parroquia de este pueblo, que linda al oriente con casa y solar de los herederos de Melchor de los Reyes y solar de Pablo Molina, al sur con solar de Juan Marín y Pedro Sayago, al poniente con solar de Francisco Fernández y al norte con casas y solar de Antonio Ibáñez, al precio de 600 pesos.
Don Juan Gómez de Estrada, vecino del pueblo de Jalapa, con poder especial otorgado a su favor por doña María de Jesús Álvarez de Guzmán y de Juan José López Meilán, su hijo menor, y haciendo uso de dicho poder, vende a los naturales del pueblo San Francisco Colipa, del partido de Misantla, el rancho nombrado San Juan Tecolotepec, ubicado en la inmediaciones del pueblo de San Francisco Colipa, el cual linda con tierras de don Manuel Romero que hoy tiene su yerno, don Cristóbal de Ortega, al norte con el Potrero El Cazadero, hasta donde llegan los linderos de don Romero y el paraje de la Puerta de los Cabrillos, al este caminando hacia la sierra, con el potrero el Coscorrón, el cual pertenece a don Juan López y desde ahí siguiendo el río arriba de nombre Yeguascalco hasta topar con Juchique, siguiendo el rumbo hacia el verde, lindando con tierras de Yecuatla, y posteriormente con Lomas del Xiote, mirando hacia al mar, por la sierra llegando a lindar con tierras de la Hacienda Buenavista. La venta se hace al precio de 7, 050 pesos de oro, tierras que tienen en depósito de don Alonso de Alba y Don Francisco Ignacio de Herrasti.
Don Juan José Zapata, español y residente en el pueblo de Colipa, jurisdicción de Misantla, con poder de doña Josefa de la Cruz, su madre, vende a Felipe Lagunas, vecino de este pueblo, un pedazo de solar, que mide 34 varas de frente y 34 varas de fondo, linda al oriente con calle en medio y solares de la Cofradía de las Benditas Ánimas, al poniente con solar y casa de Pedro Sayago, al norte con solar de la citada cofradía y al sur con solar de la misma cofradía, en el precio de 20 pesos de oro común.
Don Martín Alonso, Gobernador del pueblo de Colipa, junto con los demás Oficiales de gobierno de dicho pueblo y en nombre de los indios naturales, otorgan poder general al Licenciado Don Francisco de Ureña, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Miguel Gómez de Soto, vecino y labrador de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a Lucas de Mojica, de la misma vecindad, 2 sitios de tierras para ganado menor, ubicados en términos del pueblo de Colipa; uno linda con un cerro llamado Yxquingo y Tepizintepec, por otro lado con Zopilotea, las mojoneras donde parten los términos del pueblo de Colipa, y una sierra nombrada Zopilotepec, y el otro sitio ubicado en términos del pueblo de Cibacoate, por unas lomas donde pasa un camino que va del pueblo de Colipa al de Cibacoatem, unida con el río de Hueziotlate; por la parte de arriba linda con un sitio de labor de Gamez y bajo los demás linderos contenidos en el título. Cuyos sitios están libres de censo, empeño e hipoteca, que compró a los herederos de Juan Hernández de Yuste, en 160 pesos, a razón de 80 pesos cada sitio.
Don Carlos Antonio de Luna y Arellano, vecino de San Salvador El Seco, jurisdicción de Tepeaca, vende a Don Fernando de Arriaga, vecino de la provincia de Jalapa, cuatro sitios de ganado mayor que tiene y heredó de sus padres, ubicados en términos del pueblo de Colipa, jurisdicción de La Antigua Veracruz, que corren \"desde las Lomas de las Matas que hoy llaman Lomas de Enmedio, hasta lindar con sitios que quedaron de Rodrigo Fernández de la Calleja\", en la costa del Mar del Norte, uno en pos de otro, por el precio de 360 pesos de oro común cada uno. \r\n
Don Domingo Juan, Gobernador del pueblo de Misantla; Don Diego Cristóbal, Alcalde; Domingo Diego, Regidor; Francisco Martín, Escribano; y Francisco Alonso, Alcalde de Colipa; y Pascual García, Tequitlato, mediante Andrés Martín, intérprete, dijeron que otorgan poder general al Capitán Diego Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, para que los representen en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, movidos y por mover, demandando y defendiendo con cualquier persona.\r\n
Don Pedro Silve y don Juan Luna, con sus hijos don Francisco Bonifacio y don Gabriel A. Luna, el segundo vecino de esta ciudad y los demás del partido de Misantla, de este departamento, mayores de veinticinco años de edad; dijeron que el primero es comerciante de vainilla y los Lunas cosecheros en tierras del pueblo de Colipa del citado partido; asimismo, dijeron que para que levanten la cosecha de vainilla en el año entrante de 1839, han contratado su venta con el mencionado don Pedro Silve, en las condiciones siguientes: 1.ª Los señores Lunas se comprometen a entregar al señor Silve 90 millares de vainilla fina a 50 pesos el millar y el zacate fino a 20 pesos, haciendo la entrega a satisfacción de dicho señor, en el tiempo de primero de abril al 6 de mayo. 2.ª El señor Silve se compromete a entregar la cantidad de 3 978 pesos 6 y medio reales, en la forma que se menciona en el acta. 3.ª Que los señores Lunas se comprometen a no vender ninguna vainilla tanto en el año entrante como en los dos siguientes. 4.ª Que los señores Lunas entregaran la vainilla en Colipa, recibiendo del señor Silve las cajas de madera y lata que necesiten y después conduciéndola los Lunas por su cuenta y riesgo hasta Veracruz.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO NACIONAL PÚBLICO INTERINO