El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
CALLE REAL
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El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de los bienes de Isabel López Muñoz, vecina que fue de Jalapa, funda una capellanía de misas por el alma de la difunta a favor de los religiosos de San Francisco de este pueblo, con 600 pesos de principal y 30 pesos de renta en cada un año, sobre las casas y solar que la susodicha dejó en la Calle Real que baja a la plaza de este pueblo, cuya venta tiene celebrada en 1500 pesos con Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, y ésta reconocerá el censo a los padres guardianes del convento de San Francisco de Jalapa.
Don José Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, informa que Alonso García de la Torre, compró a Diego González y Mariana de Astudillo, marido y mujer, 1, 000 pesos de censo, cargados a favor de un molino de pan moler, ubicado en 2 casas bajas de paredes y tejas, que lindan al norte con la Calle Real que sale de esta plaza para el camino de Veracruz, al sur con solar que fue de Jerónimo de Acosta, al oriente con casas que fueron de don Diego de Castro y Gamboa y al poniente con casas de don Juan Antonio de Arce y Arroyo, con réditos a favor de la iglesia del Convento de San Francisco, y para hacer valido el reconocimiento del censo, solicita al Capitán don Pedro José Durán, Síndico de dicho convento, que realice escritura de reconocimiento del citado censo.
Don Benito Posadas, vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Micaela Moctezuma, la cual le otorgó poder para testar y nombramiento de albacea, grava con 500 pesos de principal de censo redimible, a favor de la Cofradía de las Ánimas, unas casas de su morada, labradas de paredes y cubiertas de tejas, lindan al norte con la Calle Real que sale y baja para la Nueva Veracruz, y con casas de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, al oriente con casa del otorgante, al sur con casa y solar de Lucas Rosete y al poniente con callejón y casas de don Bartolomé Salvo.
Don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico y vecino de este pueblo de Jalapa, apoderado de don Jerónimo José Benítez, albacea y tenedor de bienes del Capitán Bartolomé de Castro, vende al Cura José Suárez, Vicario y Juez Eclesiástico de este pueblo, unas casas de cal y piedra cubiertas de madera y tejas, de los bienes del difunto, las cuales lindan al norte con la Calle Real que sale de esta plaza hacia la Veracruz, al sur con casas y solares de María Vázquez, al oriente con casas de María Nicasia Meléndez, viuda de Ignacio de Zárate y al poniente con casas de Alonso de Alba, al precio de 3, 304 pesos y 3 reales, 2, 904 y 3 reales en efectivo y los 400 quedan cargados y gravados a censo.
El Bachiller Miguel Suárez, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino de este pueblo de Jalapa, carga 400 pesos a censo redimible que recibió del Capitán Alonso de Alba y Ramos, sobre una casa de madera y tejas que posee en este pueblo, ubicada en el callejón que entra de esta Calle Real (ilegible) nueva, linda al poniente con un callejón y casas de Manuel Valdéz y María Vázquez, al norte con la calle antes citada, al oriente con casas de María Nicolasa Torquemada y al sur con casas de María de Acosta, la que excede en más de 600 pesos de valor, obligándose a reconocer réditos de 20 pesos anuales a favor de su hermano, el Bachiller Carlos Suárez.
José Antonio Ibáñez, Juan Bonifacio Ibáñez, Bernardino Ibáñez, María Leonicia Ibáñez, Miguel Francisco Ibáñez, Ana Francisca Ibáñez y Felipa Micaela Ibáñez, mujer legítima de Andrés Cabral, hijos legítimos y herederos de Francisco Ibáñez, el cual se casó en primeras nupcias con la difunta Paulina Ortiz, y en segundas nupcias con María Teresa del Prado, madre de los declarantes, venden a José Manuel Tavera, una casa y solar que mide de frente 53 varas y de fondo 41 varas, linda al sur con el callejón y Calle Real de este pueblo, al norte con solar de Juan de Quiñones, y de Javier López, al poniente con casa y solar del comprador y al oriente con solares de Ibáñez y Manuel de Santa Ana. La venta es al precio de 250 pesos, 150 pesos que les han pagado de contado, y los 100 pesos restantes que reconocerá a réditos, dando 5 pesos anuales contando desde la presente fecha, cada 6 meses.
Doña Josefa de Acosta, viuda del Capitán don Nicolás de Guevara, ha recibido del Teniente don Bartolomé Salvo, Síndico actual del Convento de San Francisco del pueblo de Jalapa, la cantidad de 250 pesos a censo redimible, con rédito de 5% anual, por tiempo de 5 años en plazos de 2 pagos cada 6 meses desde la presente fecha, a favor del Síndico de dicho Convento, cantidad que estuvo impuesta bajo el mismo gravamen sobre la casa que poseía Bartolomé García y posteriormente don Francisco Munguía, quien la redimió, como seguro de la deuda hace hipoteca de unas casas de cal y piedra, cubiertas de madera y teja en la Calle Real de este pueblo.
Don Antonio Primo de Rivera, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de la provincia de Jalapa y Jalacingo, vende a don Tomás Borro, vecino de este pueblo, 2 solares con casas y jacales ubicados en la Antigua Veracruz, los que unidos miden 47 varas de frente y 50 varas de fondo, lindan al oriente con la Calle Real del embarcadero hasta la orilla del río La Antigua, en la cantidad de 704 pesos de oro común, grabados como principal a censo redimible, para que los 36 pesos de oro común que deben producir de renta anualmente en razón de 5% se conviertan a favor de una obra pía y capellanía.
Don Juan Lucas de Olavarrieta, de esta vecindad, vende a favor de don Juan Manuel Allen, de este comercio y vecindad, dos casas contiguas ubicadas en la Calle Nueva u Otomana, una alta y la otra baja, la primera se compone de 16 cuartas varas de frente y ambas de 43 y media de fondo, las dos hacen frente hacia el norte, dicha calle en medio, y del otro lado casa esquina del difunto don Juan Antonio Figueiras y boca del Callejón del Síndico Ulloa, que va para el aguaje del Xallitic. Por su fondo, al sur, lindan con el callejón que llaman de Quiñones y del otro lado casa del finado don Antonio Guillén y de don Pedro del Puerto Vicario; por el costado del oriente hace la alta otro frente y esquina con el Callejón de San Vicente, que baja de la Calle Real, y del otro lado casa de doña Rita Casimira Morales [Ortiz de Zárate]; y por el costado del poniente linda la baja con el de la casa de don Mariano Ladrón de Guevara. La vende en 5 500 pesos, de los cuales 1 382 pesos reconocerá sobre la misma finca a censo redimible de un 5% anual de la manera siguiente: 38 pesos y 5 reales en la casa alta a favor de doña María Antonia [de] Ugarte y doña Ana María [de] Bañares, su hija; 543 pesos 4 reales sobre la casa baja a favor de las susodichas Ugarte y Bañares, con cuyo gravamen las compró; y los 800 restantes a favor de los hijos menores de don José Valero y de doña Rafaela Hernández, que los situó en ellas el otorgante por escritura de 11 de abril de 1815.