Don José Lino López, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Félix Ruiz, una casa de rajas embarrada de cal y otra principal de cal y piedra, por la cantidad de 300 pesos. Dicha casa hace frente al oriente con solar de los herederos de don Pedro José Durán en la Calle del Ganado, con 29 varas y media, al norte tiene 67 varas por donde linda con solar que fue de Pedro Muñoz, por el fondo al poniente con solar de Antonio Choza, y por el costado del sur con casa grande que el otorgante compró.
CALLE DEL GANADO
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Manuel Peralta, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don José del Castillo, de esta vecindad, un solar eriazo con 50 varas de frente y 65 ½ varas de fondo, ubicado en el Barrio de Arriba de este pueblo, linda al oriente con la Calle del Ganado y casas de los herederos de don Fernando Ponce de León, al norte con solar que fue de Salvador Hernández, al sur con casa que fue de Domingo José de Santa María y al poniente con solar de Luis de Ascanio, al precio de 100 pesos.
Doña María Manuela de Acosta, viuda y albacea de don Manuel José de Acosta, curadora y tutora de los bienes y personas de sus hijos legítimos, vecina de este pueblo de Jalapa, a la cual le fue impuesta una fianza de 500 pesos, se obliga a pagar a sus hijos, lo que les corresponde de los inventarios de su difunto padre, por lo que hipoteca sus bienes dotales y gananciales, especialmente una casa, ubicada en este pueblo, de paredes y techada de madera y tejas, la cual linda al sur con la Calle de San Francisco, al poniente con la Calle del Ganado, al norte con solar y casa de Pedro de Guevara y al oriente con el Callejón de la Sierpe.
Doña Isabel de Castro, viuda del Alférez don Pedro Romero y vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, un solar ubicado en el Barrio de Arriba, que linda al poniente con la Calle del Ganado y con solar de los herederos de Pedro Muñoz, al norte con solar de Blas Tortoza, al oriente con solar del comprador y de Rosa Casanova, y al sur con solar de los herederos de don Pedro José Durán, al precio de la misma cantidad que el difunto le debía a dicho Mier, misma que no se especifica.
El Capitán Antonio Ribot, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Antonio del Camino y Velasco, de esta misma vecindad, un solar con algunos pedazos de paredes de cal y canto y pilares empedrados de piedra tosca, situado en la Calle del Ganado con la que hace su principal frente hacia el oriente y casa del otorgante y de don Bernardo Cardel, por donde tiene 33 varas y 3 cuartas, otra hace frente hacia el norte con la calle que va a los Tecajetes desde la Plazuela del Rey y del otro lado de dicha calle un solar avecindado que fue de don José Robledano y hoy es de Antonio Choza, otra hace frente al poniente con un callejón que baja para la calle de Santiago y del otro lado de él se halla un solar del otorgante por donde tiene 78 varas y media y por el sur con solar de Diego Molina y otro de María de la Candelaria Pomares. La venta la hace en 483 pesos medio real.
Matiana de Jesús Licona e Isidro Licona, hijos legítimos y herederos de Nicolasa de la Encarnación Rivera, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Francisco de Aguilar, vecino del mismo lugar, un solar que mide 30 varas de frente y 67 varas de fondo, ubicado en este pueblo, el cual linda al oriente con la calle que sube hacia el Convento de San Francisco para el Camino Real que llaman del Ganado y casa y solar que fueron de Juan Vicencio de Flandes, al norte con casa de la viuda de Juan Blanco, al poniente con casa de Luis de Ascanio y al sur con casa y solar de José del Castillo, al precio de 170 pesos.
Miguel Ponce de León, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Francisco Javier Yánez de Vera, vecino de esta ciudad una casa ubicada en la Calle del Ganado, por donde linda al oriente, al norte con solar y casa de Juan Montero, al sur con casa y solar que fueron de don Francisco de Aguirre, en la cantidad de 410 pesos, de los cuales 400 son para un censo redimible a favor del Síndico y Religiosos del Convento de San Francisco y los 10 pesos en plata para el vendedor.
Doña María Inés Gutiérrez de Villaverde, con licencia de su esposo don Juan Antonio Villaverde, de esta vecindad, otorga que debe y se obliga a pagar a don Manuel de la Torre y Carvia, de esta vecindad, la cantidad de 400 pesos, cuyo pago hará dando 20 pesos cada mes, desde este día en adelante y en el ínterin sus réditos del 5 por ciento anual. Y para mayor seguridad hipoteca una casa con el sitio que le pertenece, de 17 varas de frente y 57 de fondo, situada en esta ciudad, y linda por el oriente con casa que fue de doña María Magdalena de la Torre y hoy es de don Felipe Ruiz, haciendo esquina entre las calles del Ganado y de la Caridad. La cual hubo y compró de doña María Josefa Cruz Ortiz de Zárate, por escritura otorga el día de hoy.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon Guillermo de Espino, vecino y del comercio de esta villa, labrador en su cantón, natural de San Luis Huamantla, hijo de don Jerónimo de Espino y de doña Isabel Josefa Apresa, difuntos. Por la presente, otorga su testamento en la forma siguiente: Es su voluntad que, del quinto de sus bienes, se entreguen legado 500 pesos en reales efectivos, a su hermana doña María Isabel de Espino. Declara fue casado con doña María Josefa Soria, que no llevó nada ni antes ni después del matrimonio, y él tendría una cortedad, de cuyo matrimonio quedaron tres hijos. Expone que hace once años pasó a segundas nupcias con doña María Francisca Peredo, quién trajo a ésta alianza 170 pesos, a la que él ofreció de su peculio 1 000 pesos en clase de dote. Declara que dos casas contiguas, que posee en el pueblo de Coatepec frente al curato, que compró en almoneda pública, pertenecen a sus tres hijos del primer matrimonio: José María, Francisco Ciriaco y María Manuela de Espino y Soria. Adquiridas con dinero, que después del fallecimiento de su madre, él tuvo en su poder, por bienes de su difunto padre, él tuvo en su poder por bienes de su difunto padre, a las que él hizo reparos y mejoras, que ascenderán sobre un poco más o menos a 1 310 pesos, como consta en su libro y de los que se reembolsó 500 pesos, lo que arreglaran sus albaceas, con la condición, de lo que resulte les hace legado, donación o mejora del tercio de sus bienes a sus tres hijos. Declara que cuando pasó a segundas nupcias tenía de capital 7 000 pesos, según el inventario que hizo con este fin, de cuya segunda alianza tuvo a sus hijos Francisco Mariano y Guadalupe Braulia de Espino y Peredo. Declara que su esposa tenía una vaca que le ha reproducido hasta 10 cabezas, de las que es voluntad, que este aumento quede a beneficio de ella; así como el deducible quinto de sus bienes. Señala que su hijo José María, tiene 23 cabezas de ganado vacuno y cuatro caballos, y él sólo tiene mulas, lo señala para que sus bienes ni se inventaren ni se lleven a la masa de los suyos, ya que su hijo los adquirió con el sueldo que disfruta en la hacienda de la Orduña. Declara que el día 10 del presente, compró su esposa a doña María Luisa de Castro y de Guevara una casa en esta villa, haciendo esquina a las calles de San Francisco y del Ganado, en 3 000 pesos al contado y mitad de alcabala con dinero de la pertenencia de él, cuya finca es su voluntad la disfrute su citada esposa a la que le hace legado deducible del quinto de los bienes de él. Por bienes suyos declara: tres casas, una ubicada en la calle de los Ingenios, otra en la calle de San Cristóbal y la tercera, en la calle de San Francisco, que es la misma que se menciona en la cláusula anterior. Una tienda mestiza en la hacienda de la Orduña, otra en la calle Principal de esta villa; con otra contigua de ropa, que desde 1819 tiene en compañía de su hermano político don Antonio José Peredo, con el principal y condiciones que constan en papel firmado por ambos. También reconoce por suyas, unas mulas aparejadas que tiene en la Orduña, tres o cuatro solares eriazos en el pueblo de Coatepec, con ropa de su uso y ajuar de casa y lo demás que contará a sus albaceas. Cumplidas todas las mandas, que carga a su quinto y las deducciones y el tercio que sufra el tercio de sus bienes, de lo que sobrare lo destina en favor de su hija doña María Manuela de Espino y Soria. Nombra por sus albaceas a doña María Francisca Peredo, su esposa, a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino, y a su hermano político don Antonio José Peredo. Nombra por herederos a sus cinco hijos. Nombra por tutor de los hijos de su primer matrimonio a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino y a los del segundo a su hermano político don Antonio José Peredo.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANODon José María Becerra y don José María Berrio, ambos de esta vecindad, albaceas del finado presbítero don José Alejandro de Campo, vecino que fue de esta villa, dijeron que dicho presbítero falleció en esta villa, dejando por sus herederas universales a sus dos sirvientas: María Lorenza y María Guadalupe de Campo y Torquemada, como consta el testamento otorgado en esta villa el 28 de julio de 1824. En cuya virtud y la de haber fallecido bajo esta disposición, de acuerdo con las herederas procedieron a la formación de un inventario con sus avalúos respectivos, enajenándose parcialmente la finca principal para cubrir los gastos de enfermedad, funeral y entierro con el decoro que exige el carácter y buen hombre del testador y con el resto cubrir los alcances del repartimiento equitativo que se ha hecho de las otras fincas entre ambas herederas, el cuál fue en la forma siguiente: a María Guadalupe de Campo se le adjuntó la casa mortuoria, ubicada en la calle del Ganado. Y la casa chica ubicada en la misma calle y frente lindando con la primera antes dicha por el costado del norte, se adjudicó libre a María Lorenza de Campo; así como, la otra casita chica, ubicada en el callejón de los Tecajetes que, reportando en sí 500 pesos en favor del hospital de Caridad de esta villa, se convino adjudicársela a María Lorenza por el monto de su empeño. Por tanto, otorgan que adjudican, traspasan y entregan a favor de María Guadalupe y por la suma de 3 341 pesos 1 y medio reales, la casa mortuoria del finado presbítero, en pago de su haber hereditario, bajo los linderos, medidas y dimensiones constantes de la escritura su fecha en esta villa el 29 de octubre de 1799. Asimismo, en favor de María Lorenza la casa chica ubicada en la misma calle del Ganado, bajo los linderos, tamaños y servidumbres con que la adquirió el testador, como consta la escritura del 28 de enero de 1806. Y la otra chica en el callejón de los Tecajetes en cantidad de 500 pesos que ha de continuar reconociendo sobre ella a censo redimible en favor del hospital, la que unió el testador en dos pedazos de terreno que hubo y compró de Miguel Antonio Viveros y de María Nicolasa Guzmán, por escritura en esta villa el 23 de abril y 28 de junio de 1802. Las cuales respectivamente les entregan para que las disfruten.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINO