Don Miguel Valero Grajeda, vecino de esta villa de Córdoba, Alférez Mayor y Regidor Perpetuo en ella, natural de la ciudad de los Ángeles, hijo legítimo del Alférez don Juan Valero Grajeda y de doña Josefa de Grajeda, vecinos que fueron de dicha ciudad, estando enfermos del cuerpo, sano de la voluntad en todo su libre juicio, buena memoria y entendimiento, dijo que por cuanto las cosas del descargo de su conciencia y bien de su alma, las tiene comunicadas con don Diego Valero Grajeda, su hermano, Regidor Perpetuo de esta villa, con el Señor Doctor don José Valero Grajeda, su hermano, Canónigo de la santa iglesia catedral de la ciudad de Antequera, valle de Oaxaca, y con el Licenciado don José Valero, su sobrino, Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles; y en aquella vía y forma que más haya lugar otorga que da su poder a los susodichos, para que después de su fallecimiento puedan hacer su testamento con las misas, manda, obras pías, legados y demás declaraciones que les tiene comunicadas y consta de una memoria que dejó firmada. Nombra albaceas testamentarios a don Diego Valero Grajeda, don José Valero y al Licenciado don José Valero. Nombra por su único y universal heredero a don Diego Valero.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOANTEQUERA, CIUDAD DE
49 Descripción archivística resultados para ANTEQUERA, CIUDAD DE
El Capitán don Diego Alonso de Salinas, vecino de la ciudad de Antequera Valle de Oaxaca, residente [en este] pueblo, otorga poder especial, en primer lugar, al Capitán Joseph [José] de Ibaeta, vecino de dicha ciudad de Antequera y al presente estante en la Nueva Veracruz, y en segundo lugar, al secretario Juan López de Benavides, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre vendan la grana que el otorgante tiene de su cuenta en la Nueva Veracruz, en poder de dicho secretario Benavides, y a los precios que se concretaran en cartas misivas [roto], recibiendo en si la cantidad que importasen 53 zurrones de grana, resto de los 93 zurrones que posee en Veracruz. Asimismo, para que remitan los 40 zurrones de grana restantes a los Reinos de Castilla, al Capitán don Andrés Martínez de Murguía y por su muerte u otro impedimento al Capitán don Pedro Martínez de Murguía, su hermano, Caballero de la Orden de Santiago y vecino de la ciudad de [roto], y por la falta de ambos al Capitán don Francisco Suaso [Suazo] [roto] vecino de dicha ciudad, cuya grana enviarán en la presente flota surta en el puerto de San Juan de Ulúa a cargo del General don Ignacio de Barrios, Caballero del Orden de Santiago. Y lo procedido de la venta lo remitan al otorgante, cuyos géneros constarán en una factura que también le han de remitir en la primera flota que venga a estos reinos. Y en caso de que ocurriera la muerte del otorgante podrán hacer los mencionados Capitanes Andrés Martínez de Murguía, don Pedro [Martínez] de Murguía, y don Francisco Suaso [Suazo], la remisión de dichos géneros al Capitán Rodrigo de la Chica y al Capitán Manuel Fiallo, vecinos de dicha ciudad de Antequera, como herederos y albaceas del otorgante.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Bachiller don José García de Zepeda, Presbítero Domiciliario de este obispado de la Puebla de los Ángeles y Vicario de la parcialidad de Santiago Guatusco [Huatusco] de esta doctrina de la villa de Córdoba, otorga poder a don Dionisio Serrano y Perea, vecino del pueblo de San Juan Coscomatepeq [Coscomatepec], para que nombre y representación de su persona demande y cobre judicial o extrajudicialmente de Manuel de la Paz, vecino de la ciudad de la Antequera, valle de Oaxaca, de sus bienes, albaceas y herederos y de quien con derecho hubiere los réditos de una capellanía que gozó y está fundada sobre finca del susodicho, cuyo plazo se cumple el 17 de marzo del presente año. También, para que en caso de no cobrar los réditos pueda demandarle y quitarle la finca y darla en arrendamiento a la persona o personas que le pareciere, otorgando la escritura necesaria con las cláusulas que para su validación se requieran.
Don Juan Esteban de Elías y don Francisco Javier Sáenz de Santa María, del Comercio de España y residentes en la Villa de Xalapa, el primero como principal y el segundo como fiador, otorgan poder especial a don Francisco Manuel Monterrubio, vecino de la ciudad de Antequera Valle de Oaxaca, para que saque de su cofre, la cantidad de 3, 200 pesos, pertenecientes a la capellanía de Marcos Antonio Rodríguez Castañares, comprometiendo así a los dependientes como poseedores y deudores de la citada cantidad.
Francisco Machado, vecino de La Antigua Veracruz, y residente en este ingenio, vende al Lic. Hipólito de Tejera, clérigo, presbítero, ayudante de cura en el partido eclesiástico de Naolinco, una esclava mulata llamada María Ana, soltera, criolla de Oaxaca, de 19 a 20 años de edad, que hubo y compró de Martín Román [de Nogales], vecino de la Veracruz, en virtud del poder de Doña María Ana de Sotomayor, vecina de la ciudad de Antequera, el 12 de enero de 1666, ante el escribano Don Juan Bautista de Barrios. Dicha esclava está libre de empeño, hipoteca y enajenación; sin asegurarla de ningún vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, en nombre de sus herederos y sucesores, aprobó y ratificó las escrituras de obligación y reconocimiento de un censo impuesto sobre las casas principales situadas en la ciudad de Puebla, en favor del convento de Santa Catalina de la ciudad de la Antequera, Valle de Oaxaca, otorgadas por su yerno el Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, Alcalde Mayor de Santiago Tecali y electo Alcalde Mayor de la ciudad de Tepeaca, y Doña Juana Josefa de Orduña [Loyando] y Sousa, su legítima mujer.
Don Ignacio María de Cadalso y don Diego de Pineda, residentes en este pueblo de Jalapa, flotistas de la flota a cargo del señor don Manuel López Pintado, otorgan poder especial a don Francisco Jiménez Portillo, junto con don Miguel de Bustamante, vecinos de la ciudad de Antequera en la provincia de Oaxaca, para que cobren a don Cristóbal Molero, avecindado en la citada ciudad, la cantidad de 224 pesos, por concepto de 8 piezas de tela y 4 piezas de olanes.
Don Pedro de Cigorraga, residente en esta villa y vecino de la ciudad de Antequera, valle de Oaxaca, otorga poder a Juan de Dios, vecino de esta villa, para que cobre todo lo que le deban.
Don José de Vargas, residente en esta villa y vecino de la ciudad de la Antequera, valle de Oaxaca, en voz y en nombre del convento de religiosas del monasterio de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora Regina de Seli [Coeli] de dicha ciudad, y en virtud de poder especial que le dio la madre abadesa, otorga que ha recibido del Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda, 3 741 pesos de oro común en reales, los 3 000 de ellos que el Doctor don José Valero Grajeda, difunto, Tesorero que fue de la santa iglesia catedral de la ciudad de Oaxaca, en virtud de poder de dicho Capitán Juan Valero y alféreces don Miguel y don Diego Valero Grajeda, se obligó a pagar al monasterio de religiosas; y los 741 pesos restantes, de los réditos del principal hasta hoy día de la fecha, salarios de su cobranza y costas procesales, mismos que se dio por entregado, y otorgó recibo en forma. Y por cuanto, el Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda pidió al otorgante que en atención a haber lastado dicha cantidad por sí y por los alféreces don Miguel y don Diego Valero, sus tíos, le otorgue poder y lasto en su fecho y causa propia para que aperciba y cobre de los bienes, albaceas y herederos de los difuntos la mencionada cantidad. Por lo que, don José de Vargas, en nombre del convento, le otorgó a don Juan Valero Grajeda todo el poder y lasto en su fecho y causa propia para que reciba y cobre de los bienes, albaceas y herederos de los difuntos don Miguel y don Diego Valero Grajeda los 3 741 pesos, principal, réditos, salarios y costas procesales, y percibidos que los lleve para sí como suyos propios.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOPedro Trillo de Figueroa, mercader, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a don José de Chavarría, mercader y vecino de la ciudad de Antequera [valle] de Oaxaca, una negra su esclava nombrada María Ignacia, casta Mandinga, de veinte años de edad, la cual hubo y compró del Contador Miguel González de Figueroa, Juez Oficial Real que fue de la Real Hacienda y Caja de la Nueva ciudad de la Veracruz el 20 de febrero de 1703. La vende en precio de 400 pesos de oro común.
SEBASTIÁN DE LA PEÑA, ESCRIBANO REAL